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32 Internacional DOMINGO 11 12 2005 ABC Sólo seis criminales de guerra de la ex Yugoslavia permanecen prófugos de la justicia. Radovan Karadzic y Ratko Mladic son los más buscados por el TPI de La Haya desde 1995 Faltan dos ases de la baraja SIMÓN TECCO. CORRESPONSAL LIUBLIANA. La detención en España del ex general croata Ante Gotovina y la entrega voluntaria en el último año, de una veintena de imputados por el Tribunal Penal Internacional (TPI) para crímenes de guerra en la ex Yugoslavia redujo a 6 el número de acusados que aún permanecen fugitivos de la Justicia. Todavía quedan en libertad los dos serbios más buscados: Radovan Karadzic, ex presidente del ente serbio de Bosnia- Herzegovina, y el general Ratko Mladic, antiguo jefe del Ejército serbio en Bosnia. Por la ferocidad de sus crímenes ambos pueden ser comparados a algunos de los mayores criminales nazis de la segunda Guerra Mundial. Junto a Karadzic y Mladic son considerados prófugos de la Justicia internacional los dos antiguos representantes del ente serbio de la Krajina croata, Goran Hadzic y Stojan Zupljanin, y los generales serbios Vlastimir Djodjevic y Zdravko Tolimir. El 25 de julio pasado se cumplieron diez años de la primera acusación presentada por la fiscalía del TPI contra Karadzic (de 61 años) y el general Mladic (de 64 años) por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Poco tiempo después se sumó el cargo de genocidio por la matanza de más de 8.000 musulmanes en Srebrenica. obtenida de la Unión Europea y de la Administración Clinton propiciaron que las fuerzas de la OTAN destacadas en Bosnia activaran a partir del año 2000 sus primeras operaciones de búsqueda y captura de Karadzic y Mladic. Protegido por la iglesia ortodoxa e informado a tiempo de las operaciones de las fuerzas de la Alianza en BosniaHerzegovina, Karadzic ha logrado evitar su detención y, en más de una oportunidad, ha ridiculizadp a las fuerzas de la OTAN. Se dice de él que se esconde en algún monasterio de la iglesia ortodoxa serbia, cuyos obispos aseguran que es deber de todo patriota protegerle. Se estrecha el cerco Mladic, por su parte, regresó a Belgrado, donde bajo la protección del régimen de Milósevic y del Ejército de la antigua Yugoslavia instaló su residencia en uno de los barrios de elite de Belgrado. Allí vivió sin ser molestado hasta al menos el año 2000. Destituido Slobodan Milósevic en septiembre de 2000 el nuevo presidente del país, el actual primer ministro Vojislav Kostunica, jubiló al general, al tiempo que daba largas al TPI, afirmando no saber dónde se encontraba. Hoy, se estrecha el cerco para su captura. Se cree que el jubilado general podría estar escondido en las zonas montañosas de la frontera entre Bosnia y Serbia o en algún monasterio ortodoxo en Montenegro. Karadzic y Mladic fueron dos despiadados ejecutores de una política de limpieza étnica encaminada a crear una Gran Serbia en un territorio de población mixta, donde eran deportados o asesinados todos aquellos que no fueran serbios. Mladic y Karadzic, durante un encuentro en Pale en 1993, en plena guerra de Scheveningen, situada junto al tribunal de La Haya, comenzó a llenarse con las piezas que poco a poco iban cayendo. La intransigencia de Del Ponte ante las excusas de las fuerzas de la Alianza Atlántica y de los políticos locales en los Balcanes, su contacto permanente con los medios de información, a los que denunciaba la magnitud de los crímenes cometidos, y la ayuda política EPA Karadzic y Mladic fueron dos despiadados ejecutores de una política de limpieza étnica encaminada a crear una Gran Serbia en un territorio de población mixta Pasividad de la OTAN La orden de detención no fue tomada en consideración ni siquiera por la OTAN, y ambos permanecieron en sus respectivos cargos hasta casi mediados de 1996. Richard Holbrooke, antiguo enviado especial estadounidense para la ex Yugoslavia, reconoció recientemente que Karadzic y Mladic podrían haber sido arrestados al acabar la guerra. Según explicó en una entrevista, el ex presidente norteamericano Bill Clinton ordenó en 1996 al jefe de la OTAN en Bosnia- Herzegovina, el almirante Leighton W. Smith, la captura de ambos, pero el almirante no obedeció la orden, actitud que Clinton califico de insubordinación En 1997 Smith fue jubilado. Fuentes serbias en contacto con Karadzic y Mladic sostienen que la diplomacia occidental les prometió dejarles en paz si cumplían con la promesa de retirarse de la vida política y militar activa, si desaparecen de la circulación por voluntad propia Y así ocurrió. Radovan Karadzic, el más buscado, vivió durante años en su casa en Pale (al este de Sarajevo) sin más acoso que el de no dejarse ver en público. Así ocurrió, al menos hasta 1999. Pero en septiembre de ese año fue nombrada jefa de la fiscalía del Tribunal Penal Internacional la juez helvética Carla del Ponte, lo que complicó considerablemente la vida a todos los acusados de crímenes de guerra. La cárcel EFE El ex general Gotovina, en la cárcel del TPI en Scheveningen MADRID. El ex general croata Ante Gotovina, presunto criminal de guerra detenido el pasado miércoles por la Policía Nacional en un hotel de Tenerife, fue trasladado ayer a La Haya en un avión militar español (en la imagen, facilitada por la Policía) y entregado al Tribunal Penal Internacional (TPI) para la ex Yugoslavia, ante el que comparecerá mañana acusado del asesinato de 150 civiles bosnios y la deportación de otros 200.000. Entregado por Madrid sin proceso de extradición formal, ayer pasó la noche en el centro de detención del TPI, en la localidad de Scheveningen, a 6 kilómetros de La Haya, donde permanecerá durante el juicio.