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ABC DOMINGO 11 12 2005 Nacional 21 EL PROCESO DE SUCESIÓN DE FRAGA ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO Candidato a la presidencia del PP gallego El partido entra ahora con fuerza en una nueva etapa, en la que habrá nuevas caras SANTIAGO. El más que probable sucesor de Manuel Fraga- -cuenta con el apoyo previo de las tres cuartas partes de los compromisarios- -reconoce que hacía tiempo que no había una oportunidad como ésta para cohesionar el PP gallego Alberto Núñez Feijóo aboga por la unidad en un partido en el que las distintas sensibilidades tienen que seguir vivas y resalta la necesidad de afrontar una nueva etapa con nuevas políticas y caras nuevas -Usted ha comentado en varias ocasiones que lo más difícil no era ganar el Congreso, sino administrar la victoria. ¿Es posible acabar con la sensación de división interna? -Sí. Los resultados de las primarias nos han colocado ante una posibilidad única de acabar definitivamente con esa idea de división, que no es tan cierta como se comentaba. Hacía tiempo que no había una oportunidad como ésta para cohesionar y cerrar filas. Las primarias han sido una radiografía de lo que piensan los militantes, y ha quedado claro que tres provincias se decantaron por uno de los candidatos y la cuarta, por razones de coherencia, apoyó a su presidente provincial. -Habría que hablar de dos más una, por la decisión de Orense... (risas) Pero los goles valen lo mismo tanto si se marcan en el primer como en el segundo tiempo. El partido ya estaba decidido en la primera parte. -Ha hablado siempre de un modelo de integración. ¿Es posible articular un nuevo consenso interno que sustituya al anterior, más basado en el equilibrio entre las baronías territoriales? -Donde ha habido elecciones, en La Coruña, en Pontevedra o en Orense, hemos tenido un apoyo claramente mayoritario, algo que, por ejemplo, no ocurrió en la ajustada elección de Zapatero en el PSOE. El mensaje de la militancia es que quiere un partido fuerte y unido para iniciar una nueva etapa. Un partido gallego y galleguista que contempla Galicia como un proyecto único, como un territorio único, respetando evidentemente las organizaciones provinciales y locales, que mantienen toda su vigencia. El primer objetivo será garantizar la unidad del partido y que las distintas sensibilidades sigan vivas. Tenemos que ser capaces de dar cabida a todo el mundo, pero en una nueva etapa tiene que haber caras nuevas, nuevas políticas y nuevas personas. -Ha habido un contraste evidente entre el guante blanco empleado por los cuatro candidatos y las críticas finales a la actuación del aparato del partido... -Lo cierto es que, si hubiese que repe- La victoria inapelable en las primarias del Congreso del partido no ha cambiado la línea de prudencia de Núñez Feijóo, que insiste en apostillar sus argumentos con la coletilla de si finalmente accedo a la presidencia TEXTO: ALFREDO AYCART FOTO: MIGUEL MUÑIZ El bipartito da un espectáculo lamentable ¿Cómo juzga la labor del gobierno bipartito? -Nosotros hemos demostrado nuestro carácter democrático al abandonar el Gobierno pese a haber ganado las elecciones con un 47 por ciento de los votos, pero ellos han interpretado erróneamente que se ha producido un cambio de tendencia política y no ha sido así. Lo cierto es que la labor de oposición es difícil cuando los socios de la Xunta se empeñan en ser Gobierno y oposición. La verdad es que están dando un espectáculo lamentable. ¿Cuál será su estrategia de oposición? -A partir de enero haremos una nueva estrategia de oposición. Vamos a contar a los gallegos lo que está pasando con la falta de Gobierno, que ya ha perdido la batalla de las infraestructuras, que no respeta a los agentes económicos y sociales, y que ha sido incapaz de reaccionar cuando Galicia pierde lo vitales fondos estructurales de la UE o ante la decisión de cambiar la prioridad del AVE a Galicia por Extremadura. -Los alcaldes parecen haberse convertido en baluartes de oposición... -Los alcaldes son igual de legítimos que el presidente de la Xunta, por no decir que más. Ha habido una falta de respeto institucional a los cargos electos de la administración local. tir el proceso, yo firmaría para que saliera igual. Las primarias han sido todo un ejemplo de democracia, transparencia y respeto mutuo. En cualquier caso, muy por encima de las previsiones normales en un mecanismo tan complejo como éste, en el que es legítimo que todos los aspirantes quieran ganar. En cuanto a lo de la actuación del aparato cada uno explica sus resultados a su manera. Es verdad que yo tuve el apoyo del presidente provincial de La Coruña, Juan Juncal, pero otros tuvieron el respaldo de las organizaciones locales de Santiago y de La Coruña, donde todos los concejales, menos uno, apoyaron otra lista, y al final obtuve la victoria en ambas. Por lo tanto, la actuación del aparato no ha sido determinante. Lo que está meridianamente claro es que las primarias han sido perfectas en cuanto a participación y legitimidad, y también en cuanto a los resultados obtenidos. Fraga hará lo que él diga. Sigue siendo un referente y le consultaré sobre todos los asuntos que crea necesario -Los socialistas ya han dicho que su victoria es la derrota de la autonomía del PP gallego respecto de Madrid. -Me río de esos comentarios. Ya veremos a lo largo de los próximos meses dónde está la autonomía y quién la defiende. Al PSOE le ha salido muy mal el Congreso del PP. Ellos hubieran querido que nuestro partido se posicionara, a ser posible en dos bloques iguales, con unos resultados menos claros que les hubiesen permitido hablar de división. Pero no ha sido así. Al Partido Popular este proceso le ha salido perfectamente bien. Los socialistas tienen que tapar la división de un Gobierno que es todo menos estable, en el que el presidente acusa a sus socios de sectarismo y prácticas endogámicas en el reparto de cargos y consejerías, una acusación gravísima. ¿Cuál va ser el papel de Manuel Fraga en la nueva etapa? -Fraga hará lo que diga él. Tiene que estar donde se encuentre más cómodo. es el presidente fundador del partido y estará donde se encuentre más a gusto. Por eso, no tomaré ninguna decisión, si finalmente soy presidente, mientras él no diga donde quiere estar. Sigue siendo un referente y lo seguirá siendo, y esté donde esté, le consultaré sobre todos los asuntos que crea necesario.