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46 Sociedad SÁBADO 10 12 2005 ABC Salud Sin antibióticos, ni microscopio, ni fármacos para evitar el rechazo. Así se hizo hace cien años el primer trasplante de córnea. La precariedad de medios no impidió que el oftalmólogo vienés Eduard Zirm devolviera la vista a un varón de 47 años con los ojos quemados con cal viva. Era también la primera vez que se trasplantaba con éxito un tejido de cadáver El siglo de las luces TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Dudó entre convertirse en escritor o escultor, al final Eduard Konrad Zirm se decidió por la Oftalmología, una profesión más prosaica con la que logró un hueco en la historia de la Medicina. Su empuje y pericia le llevaron a conseguir avances que parecían imposibles en los albores del siglo XX, como trasplantar un tejido de cadáver a un paciente. Fue el 7 de diciembre de 1905 cuando realizó el primer trasplante con éxito de un donante cadáver. Implantó las córneas de un niño de once años a un varón de 43, ciego desde que un accidente con cal le abrasara sus dos ojos. El paciente no recibió ni tratamientos inmunosupresores para evitar el rechazo de las nuevas córneas, ni antibióticos contra las infecciones que amenazan todas las cirugías. Zirm tampoco contó con instrumentos quirúrgicos avanzados para facilitarle la labor, ni siquiera con un microscopio que le permitiera trabajar con más precisión. Y, sin embargo, la intervención fue un completo éxito. Alois Gloger, el receptor de las córneas, tuvo sus párpados sellados durante diez días para facilitar la adhesión del nuevo tejido, el undécimo día volvió a ver. Desde ese momento, la visión le acompañó el resto de sus días y empezó a trabajar a los tres meses de la intervención. El trasplante de córnea, paso a paso ESTRUCTURA DEL OJO Músculos Humor acuoso Córnea Pupila Iris Cristalino LA OPERACIÓN 1 Incisiones en la córnea enferma Incisiones Retina 2 Extracción de la córnea y sustitución Córnea nueva Vieja Nervio óptico RESULTADOS Antes de la operación Suturas Después de la intervención La nueva córnea permite el paso de la luz, mejoranso la visión del paciente Infografía ABC Humor vítreo La córnea semiopaca no deja pasar la luz Fuente: ADAM El primer trasplantado tuvo los ojos sellados diez días. La visión le acompañó toda su vida Las nuevas técnicas permiten realizar con éxito el 80- 90 de los trasplantes de córnea Luis Fernández- Vega Sanz, catedrático de Oftalmología de la Universidad de Oviedo, recuerda cómo sus experimentos fueron despreciados en Estados Unidos. En uno de los congresos que se hacían en aquella época, Castroviejo presentó sus avances en trasplante de córnea, con el porcentaje de éxito y fracasos alcanzados. Al finalizar su intervención, uno de los congresistas le dijo que se le había olvidado matizar que los pacientes tratados no eran personas, sino conejos. Un año más tarde, volvió Castroviejo a presentar sus estadísticas con un mayor número de éxitos. Se encontró con el mismo escepticismo por respuesta y cuando trataron de ridiculizar sus trabajos hizo entrar en la sala a casi medio centenar de pacientes a los que había intervenido Hasta 1940 no se realizó el primer trasplante de córnea en España. También fue el primero que se hacía en nuestro país y se practicó en la Clínica Barraquer, de Barcelona. Los trasplantes de córnea fueron una auténtica revolución. Personas El mago que devolvía la visión El oftalmólogo vienés se convirtió en el mago que era capaz de devolver la visión. Fue un personaje más que popular en su hospital de Olomouc, en la región de Moravia de la República Checa. Su popularidad se forjó por su destreza en el quirófano (desarrolló tanta habilidad en sus intervenciones que utilizaba el bisturí o cosía con la mano derecha o izquierda, dependiendo de la posición del enfermo) y también por su generosidad. El doctor Zirm cuidaba de los ojos de cualquier enfermo, aunque no pudieran pagar sus atenciones. Emprendió un camino que no tuvo vuelta atrás y ha permitido a miles de personas recuperar la visión perdida. Aunque no fue fácil que el trasplante de córnea se implantara en las consultas de los oftalmólogos. Uno de los pioneros, tras los pasos de Zirm fue Ramón Castroviejo. El oftalmólogo riojano fue el primer español que tuvo éxito con los trasplantes de córnea, no lo hizo en España sino en Estados Unidos, donde ejercía. En la Clínica Mayo operó cientos de conejos y perros, incorporando innovaciones técnicas en cuanto a espesores, geometrías y diámetros de los injertos hasta que probó con pacientes. El doctor Zirm, el 7 de diciembre de 1905 en la intervención histórica que permitió a Alois Gloger recuperar su visión en el Hospital de Olomouc (Moravia) condenadas a ser ciegos volvían a ver. Fue un paso espectacular del que hoy seguimos beneficiándonos apunta Fernández- Vega. Hoy la técnica se ha depurado y los oftalmólogos cuentan con nuevos medios para atreverse con casos más complicados y conseguir mejores resultados. Los antibióticos, el microscopio que ha permitido la microcirugía, los tratamientos inmunosupresores que evitan el rechazo en los casos más complicados, así como las suturas y sistemas de corte más precisos están proporcionando mejores resultados en los casos más complicados, acercando al 90 el porcentaje de éxito en los ojos menos dañados. Y el trasplante continúa evolucionando. Nuevos sistemas de corte para extraer la córnea dañada, como el intraláser, mejorarán aún más los resultados del trasplante de córnea asegura el catedrático de Oftalmología de Oviedo. Este sistema está a punto de aplicarse en el Instituto Fernández- Vega para realizar cortes más perfectos, a la espera de que se desarrolle la aplicación informática. En estos últimos años se ha mejorado la transparencia y vitalidad de las