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ABC SÁBADO 10 12 2005 Sociedad 45 Los denominados catadores de basura rebuscan entre toneladas de residuos para ganarse la vida en un vertedero de Río de Janeiro EFE Cerca de 1.400 millones de trabajadores ganan menos de dos euros al día La mitad de la población laboral del mundo no puede salir de la pobreza b En el África subsahariana el número de trabajadores con menos de un dólar al día ha aumentado en 28 millones durante la última década, y en 4,4 en América Latina R. BARROSO MADRID. Los datos del informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentado ayer son demoledores: la mitad de los trabajadores- -alrededor de 1.380 millones de personas- -no ganan lo suficiente para que sus familias superen el umbral de la pobreza. Es decir, menos de dos euros al día. En palabras del director de Empleo de la OIT, José Manuel Salazar, el problema no radica tanto en el desempleo como en la falta de oportunidades de encontrar un trabajo decente y productivo, lo que obliga a trabajar duro y con horarios prolongados a cambio de muy poco, ya que la alternativa es quedarse sin ingresos Pocos de estos trabajadores, sometidos a condiciones laborales precarias y marginales, podrían creer a Stendhal cuando afirmaba aquello de que el trabajo es el padre del placer La mayoría estarían más convencidos del ganarás el pan con el sudor de tu frente que se predica en el Génesis. El estudio revela las enormes diferencias existentes entre los propios países en desarrollo. Así, si bien en algunas zonas de Asia la expansión económica está promoviendo un crecimiento sólido del empleo y mejoras de las condiciones de vida, en otras, como África y en partes de América Latina, se constata un número creciente de personas que trabajan en condiciones menos favorables, sobre todo en el sector agrícola. En Latinoamérica y el Caribe entre seis y siete de cada diez empleos creados en la última década pertenecen a la denominada economía infor- mal y, por tanto, no están sometidos a marco normativo ni al régimen de la seguridad social Para millones de personas los nuevos empleos apenas proporcionan ingresos que permitan superar el umbral de la pobreza. Prueba de ello es que en los países del África subsahariana el número de trabajadores con menos de un dólar al día ha aumentado en 28 millones durante la última década. Lo mismo ha ocurrido en América Latina, aunque en menor proporción: 4,4 millones de personas más. El último informe de Desarrollo Humano de Naciones Unidas señalaba que a comienzos del siglo XXI habitamos un mundo dividido. Una quinta parte de la Humanidad vive en países donde a muchos no les preocupa gastar dos dólares al día en un café y otra quinta parte sobrevive con menos de un dólar al día en países donde los niños mueren por falta de un simple mosquitero. La superación de esta extrema desigualdad mundial resulta hoy una tarea urgente. Se calcula que la cantidad necesaria para llevar a mil millones de personas a superar el umbral de pobreza extrema de un dólar al día es 300.000 millones de dólares, cifra que representa el 1,6 del ingreso del 10 más rico de la población mundial. Escaso compromiso Para la OIT está claro que la seguridad en el empleo y de los ingresos para los trabajadores del mundo no ha sido una prioridad a la hora de diseñar políticas según Juan Somavia, director general de este organismo y para quien el mercado laboral es la única conexión entre el crecimiento económico y la reducción de la pobreza A la vista de los resultados, la OIT afirma que la globalización aún no ha creado suficientes oportunidades de empleo decente y sostenible en el mundo. Esto tiene que cambiar sentenció. Por el momento, y a falta de que los dirigentes políticos sean de verdad conscientes de la necesidad de lograr un trabajo decente para todos, habrá que esperar hasta el próximo informe. Hoy día las expectativas no son nada esperanzadoras: de seguir así, la cantidad de personas que viven con un dólar diario o menos habrá aumentado en 380 millones en 2015. Aumento de la desigualdad salarial Entre 1990 y 2000 los salarios aumentaron a un ritmo más acelerado en todo el mundo en las ocupaciones que requieren un alto grado de cualificación que en las poco cualificadas. Una cuestión sobre la que la OIT precisa que no significa que se haya producido un deterioro de la situación salarial de los trabajadores poco cualificados, sino que demuestra el aumento de la desigualdad salarial entre los altamente cualificados y los que lo están menos. En los países desarrollados un factor que contribuye a esta situación es el incremento de la inmigración de trabajadores poco cualificados. Por otra parte, la tasa de desempleo de los jóvenes suele duplicar a la de los adultos. Sin embargo, la tasa de analfabetismo de estos es superior, lo que permite a los jóvenes estar cada vez mejor preparados para el mercado laboral. En cuanto a la incorporación de la mujer, el informe reconoce el avance global, pero insiste en que de forma generalizada, el empleo femenino sigue estando peor remunerado y es de peor calidad que el masculino