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24 Internacional DETENCIÓN EN ESPAÑA DE ANTE GOTOVINA SÁBADO 10 12 2005 ABC Tres criminales de guerra ex yugoslavos cumplen condena en Segovia y Madrid Están sentenciados a entre 12 y 18 años por asesinar a musulmanes en Bosnia sólo tiene una prisión para preventivos; los penados se reparten por las cárceles de los países europeos que suscribieron el acuerdo CRUZ MORCILLO MADRID. El paso del ex general croata Ante Gotovina por una cárcel española ha sido más que fugaz: menos de 48 horas ha permanecido en la prisión de Soto del Real tras su captura el miércoles en Tenerife. Pero la de Gotovina no ha sido la primera estancia de un criminal de guerra de la antigua Yugoslavia en un centro penitenciario de nuestro país. Dos cárceles, la de Segovia y la de Navalcarnero (Madrid) albergan a otros tres ilustres -dos croatas y un serbio- ya condenados por las salvajadas cometidas durante la guerra de los Balcanes. Los tres están encarcelados en virtud del Acuerdo de Cumplimiento de Sentencias con el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) ratificado por España en marzo de 2000. Este Tribunal sólo cuenta con una unidad penitenciaria de la ONU en la localidad de Scheveningen (cerca de La Haya) que está destinada a los presos preventivos, y adonde hoy será trasladado Gotovina. La carencia de instalaciones fue el origen del citado acuerdo, del que forman parte otros países europeos, dispuestos y preparados para albergar en sus cárceles a criminales de guerra ex yugoslavos. Entre otros suscribieron el convenio Italia, Finlandia, Noruega, Suecia, Austria y Francia. Cuando el Tribunal de La Haya condena a uno de estos criminales decide a cuál de estos países lo transfiere en una suerte de política de dispersión internacional de reos. Los sentenciados pueden pagar sus deudas con la Justicia en España siempre y cuando la pena no supere el máximo de prisión estipulado en la legislación española (30 años) b El Tribunal de La Haya Dos noches de aislamiento El ex general croata Ante Gotovina pasó su primera noche entre rejas con los máximos honores del reglamento penitenciario o, lo que es lo mismo, en régimen de aislamiento por su propia seguridad, según fuentes de Prisiones. Su estancia de 48 horas en la cárcel madrileña de Soto del Real comenzó con la revisión médica en la que se confirmó su excelente forma física, marcial como su persona, y le siguió su ingreso en una celda solitaria- -no se le asignó un preso de compañía, habitual cuando hay riesgo de suicidio- -y dotada de máxima seguridad. No habló ni sonrió. No parecía preocupado. El primero de los condenados llegó a nuestro país en diciembre de 2001 para cumplir una pena de diez años por crímenes de lesa humanidad y violaciones de las costumbres de la guerra. Era el policía serbobosnio Steven Todorovic, acusado de deportar a 22.500 croatas y musulmanes de Bosnia. En junio de este año el TPIY le conmutó la condena tras cumplir dos tercios de la misma. Cuatro meses después llegaron los croatas de Bosnia Drago Josipovic y Vladimir Santic, a quienes se impusieron penas de 12 y 18 años, respectiva- mente, por la matanza de decenas de musulmanes en el valle de Lasva. Ambos se entregaron al Tribunal de La Haya en 1997. Pasaron una temporada en la cárcel leonesa de Mansilla de las Mulas y ahora están internados en Segovia. El último, hospedado hasta ahora en Navalcarnero, es el ex policía serbio Darko Mrdja, que llegó en noviembre pasado. Fue condenado a 17 años; formó parte de una escuadra de intervención y escoltó un convoy en 1992 al noroeste de Bosnia en el que fueron asesinados más de 200 musulmanes. Ante Gotovina era detenido el pasado miércoles en un hotel de Tenerife, como muestra el vídeo facilitado por la Policía EFE Los penados en España Steven Todorovic. Policía serbobosnio condenado en 2001 por el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) a diez años de cárcel por crímenes de lesa humanidad. Fue el primero en cumplir condena en España. En junio de 2005 se le conmutó su pena. Drago Josipovic y Vladimir Santic. Croatas condenados por el TPIY a 12 y 18 años, respectivamente, por crímenes contra la humanidad. Fueron acusados de la matanza de decenas de musulmanes en el valle de Lasva. Cumplen su pena en España desde abril de 2002. Darko Mrdja. Ex policía serbio, sentenciado a 17 años por crímenes de guerra y de lesa humanidad. Se le acusa del asesinato de 200 musulmanes. Cumple condena desde noviembre de 2004. Un avión militar trasladará hoy a La Haya al ex general croata, al que la Policía esperó en Canarias N. V. C. M. MADRID. Un avión militar fletado por el Ministerio de Defensa trasladará hoy a La Haya al ex general croata Ante Gotovina, que será entregado al Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) El criminal de guerra, acusado de asesinar a más de 150 serbios, será custodiado hasta su destino por agentes del Cuerpo Nacional de Policía. El vuelo tiene previsto despegar de la base aérea de Getafe a las nueve de la mañana, según fuentes policiales. Gotovina fue capturado el miércoles por la Policía en un hotel de Tenerife mientras cenaba en compañía de su escolta. No era su primer viaje a Canarias. Ya había sido detectado en las islas el pasado mes de octubre, durante dos o tres días, y los investigadores tenían más que sospechas de que volvería para el puente de diciembre, por lo que lo estaban esperando. Suponían, y acertaron, que regresaría a España amparado bajo el mismo nombre falso, también croata, con el que se había registrado dos meses antes en otros hoteles. En el momento del arresto, llevado a cabo por el Grupo de Localización de Fugitivos, Gotovina utilizaba un pasaporte falsificado que tenía sellos de entrada y salida de países como China, Tahití, Chile, Rusia o República Checa, según informó ayer el mi- nistro del Interior, José Antonio Alonso. Su último viaje tuvo como destino isla Mauricio, que abandonó el 25 de noviembre. El huidizo criminal croata no logró burlar esta vez a los agentes que le pisaban los talones. Había llegado al hotel Bitácora de Tenerife cinco días antes de su arresto. Además de dos pasaportes falsos, y 12.000 euros en efectivo- -en billetes de 500- los policías intervinieron un ordenador portátil en su habitación. Sus fugaces viajes, propios de su condición de prófugo egregio, han sido seguidos de una brevísima detención (en cuestión de segundos y sin que ofreciera resistencia) una mínima comparecencia ante la Audiencia Nacional y una efímera estancia carcelaria. Lo que no será tan breve es la condena que previsiblemente le espera- -no se descarta que pueda ser sentenciado a cadena perpetua, dada la gravedad de sus fechorías-