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22 SÁBADO 10 12 2005 ABC Internacional Zapatero plantea a Blair su rechazo frontal al presupuesto para la UE y su fe europeísta El premier prevé una negociación muy dura y exige revisar la PAC de la Comisión Europea, Durao Barroso, considera posible un acuerdo después de recibir en Londres la promesa de que habrá una nueva propuesta EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Una hora escasa de entrevista, con tiempo de por medio para la traducción, no da mucho de sí para negociar unos presupuestos, pero Tony Blair y José Luis Rodríguez Zapatero no tenían nada que negociar. El presidente del Gobierno español llegó a Londres con un escueto mensaje de rechazo a la propuesta presupuestaria lanzada por el primer ministro británico, a quien corresponde la presidencia semestral comunitaria, y con la advertencia de que España no aceptará que a mitad del próximo periodo financiero de la UE, que va de 2007 a 2013, se le supriman los fondos de cohesión. El presidente del Gobierno no descartó vetar los presupuestos si no son satisfactorios para las aspiraciones españolas, según manifestó a la salida de su reunión en Downing Street. De todos modos, indicó que su fe europeísta le hará trabajar por un acuerdo que sea el mejor posible para Europa y bueno para España Un acuerdo sí, pero no a cualquier precio insistió. Zapatero fue el último de la quincena de jefes de Gobierno con los que Blair se ha reunido en poco más de una semana para discutir sobre el marco financiero de la UE. Cuando el presidente del Gobierno llegó a Londres las cosas estaban claras: tanto la inviabilib El presidente Acebes dice que el Gobierno ha desatendido Bruselas C. H. MADRID. Las difíciles perspectivas para España provocaron ayer un cruce de acusaciones entre el Gobierno y el PP, que está convencido de que Zapatero ha estado ausente de la negociación, más preocupado por generar problemas internos que por ocuparse de algo que ha tenido absolutamente desatendido señaló ayer Ángel Acebes. Tras calificar de vergonzoso que el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, no haya estado en Bruselas y sí de viaje por África coincidiendo con la negociación, indicó que durante estos meses España debería haber ido fijando posiciones, buscando alianzas y tejiendo compromisos. En cambio, la imagen del Gobierno en Europa, a juicio del PP, es de debilidad dad del planteamiento británico como que Blair realizará una nueva propuesta la próxima semana. Fuentes de la delegación española manifestaron su convencimiento de que la presidencia británica había lanzado un primer borrador inasumible y que ahora se prepara para mayores concesiones. Así las cosas, ambos dirigentes no tuvieron mucho de lo que hablar, más allá de compartir la idea de que, sea cual sea el acuerdo que al final trate de cerrarse, la UE debe invertir más en investigación y tecnología, y emplearse a fondo en asuntos como seguridad e inmigración. Algo que luego Blair utilizó en su propia rueda de Prensa para demostrar que, al margen de las diferencias, el Reino Unido no está solo en su visión europea. Tiempo para adaptarse El presidente del Gobierno reiteró la aceptación de que España ha crecido y que deberá pasar de país receptor de ayudas a contribuyente neto, pero no antes de 2013. España necesita un recorrido importante de ayuda manifestó. De acuerdo con la propuesta que había presentado el Reino Unido, España mantendría un periodo transitorio de cuatro años, hasta que hacia 2010 dejara de percibir el Fondo de Cohesión. La reconsideración de los presupuestos a mitad del periodo 2007- 2013, no obstante, es la carta que ayer jugó con más fuerza Blair. No aceptaremos un acuerdo que no permita la posibilidad de una revisión fundamental de los presupuestos antes de que se llegue al final del periodo señaló. Blair abogó por que en 2008 se pongan sobre Ambos dirigentes tuvieron muy poco de lo que discutir, una vez constatadas sus diferencias la mesa tanto el cheque británico como la Política Agraria Común (PAC) y que la Comisión elabore un informe sobre una manera más racional de repartir el gasto europeo, que atienda a la nueva realidad económica de la UE ampliada. Esos cambios fundamenta- La presidencia británica ofrece a España casi 26.000 millones menos en ayudas para cohesión MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL BRUSELAS. España recibirá entre 2007 y 2013 un total de 29.000 millones de euros para el capítulo de cohesión, lo que supone una reducción de casi 26.000 millones de euros respecto a lo que recibió en el anterior periodo presupuestario, que se elevó a 54.600 millones, según cálculos de la Comisión Europea realizados sobre la propuesta de la presidencia británica. De estos 29.000 millones, 2.800 corresponderían a la prórroga ofrecida ya en una reducción media de un 25 de las ayudas para los antiguos 15 miembros de la UE, recorte que en el caso de España se eleva hasta el 33 como consecuencia de que muchas regiones de nuestro país salen del Objetivo 1 y de este modo pierden el derecho a ayudas de Desarrollo Rural. junio por la presidencia luxemburguesa, 17.300 irían a parar a las regiones Objetivo 1 (PIB inferior al 75 de la media comunitaria) 1.300 para las regiones afectadas por el efecto estadístico de la ampliación; 436 para Canarias; 3.700 para las regiones que abandonan naturalmente el Objetivo 1; 2.900 millones para el nuevo Objetivo 2, y 480 millones para planes de cooperación transfronterizos. En Desarrollo Rural la propuesta de Londres se traduce, según la CE, en La clave, el cheque británico En todo caso, una de las claves de que el saldo neto de España con la UE empeore con la propuesta británica en 1.000 millones de euros entre 2007 y 2013 está en el hecho de que nuestro país se encuentra entre los tres, junto con Italia y con Francia, que más contribuyen al cheque británico, por lo que si éste no se reduce el saldo neto siempre tenderá a disminuir. Por otra parte, todo apunta a que los diez países denominados de la adhesión, tras su incorporación a la UE en 2004, están considerando seriamente dar su apoyo a la oferta de Blair, según fuentes del Ejecutivo comunitario, ya que el nivel de ayudas no se les reduce tanto y, a cambio tendrían más flexibilidad para gastar dichos fondos. Entre estas nuevas medidas para estos países está la posibilidad de que puedan reducir del 20 al 15 %l a tasa de cofinanciación obligatoria de los proyectos europeos y, además, que puedan participar entidades privadas en lugar de los Estados, como sucedía hasta ahora. A lo anterior, además, se le añade la posibilidad de que los fondos puedan destinarse a la construcción de viviendas y, casi lo más importante, que se les amplía de 2 a 3 años el plazo de ejecución de los proyectos.