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ABC SÁBADO 10 12 2005 Opinión 5 MEDITACIONES ¿MARCADOS? C UANDO uno se multiplica para repetir que todo va estupendamente, es que todo debe de ir mal. Tras la costalada del barómetro del CIS, el PSOE ha tocado generala y se dispone a explicar, a pie de obra, los logros del Gobierno. Deben de estar bastante ocultos, si tenemos en cuenta lo gigantesco del dispositivo de propaganda que se ha puesto enmarcha. Para el España va bien de Zapatero no se cuenta con cuatro ministros: Moratinos (que a lo mejor cualquier día regresa de África) Montilla (porque huele demasiado a Estatuto y a dinero perdonado) Espinosa (que no resulta muy útil a la hora de explicar que España ha ganado peso en Europa y Carmen Calvo (que debe de librar los fines de semana) ¿Alguien está marcando a alguien? MARCO AURELIO LEER Y PENSAR TRES DÉCADAS DE CAMBIO SOCIAL EN LOS APESTADOS, AL GUETO E refería Carlos Herrera en un artículo reciente a los desarreglos y perturbaciones que introducirá en nuestra convivencia la inminente entrada en vigor de esa demencial ley del tabaco aprobada por unanimidad por nuestros parlamentarios. Resulta cuando menos lastimoso que estos buenos señores, enrocados en sus posiciones antagónicas como ejércitos en perpetua fricción, aferrados a sus estúpidos apriorismos como las lapas se aferran a la roca, incapaces de alcanzar acuerdos en aquellas materias que por su especial delicadeza requieren un concurso generoso de voluntades, hayan aparcado sus disensiones facciosas para convertir a los fumadores en apestados. En una época en que casi nada está prohibido, en que la voluntad del individuo se erige en dogma sacrosanto y la tolerancia se extiende a las parcelas más peregrinas de la vida social; en una época en que basta hacer pandilla JUAN MANUEL con unos cuantos de tu misma cuerDE PRADA da para obtener todo tipo de beneficios legales, a los fumadores se les confina en los sótanos de proscripción que se destinan a los más enconados enemigos de la sociedad. Pero estos desarreglos y perturbaciones de la coexistencia social que denunciaba Herrera palidecen ante el progresivo deterioro y conculcación de derechos laborales que esta ley desquiciada propiciará. Ya han empezado a florecer las ofertas de empleo que incorporan una especificación disuasoria destinada a los postulantes que practiquen el vicio nefando. De nada le servirá al fumador invocar sus méritos profesionales; aunque sea el candidato idóneo para cubrir tal o cual puesto de trabajo, será preterido en beneficio de otros candidatos menos meritorios. Nos hallamos, pues, ante una violación flagrante del artículo 14 de la Constitución Española, que reza así: Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimien- ESPAÑA DE J. J. GONZÁLEZ Y M. REQUENA Alianza Editorial Madrid, 2005 348 páginas 21 euros S Una sociedad moderna Durante las últimas décadas, España ha vivido un cambio sin precedentes que cabe calificar de espectacular. España, en definitiva, ha devenido una sociedad plenamente moderna. Para comprobarlo, basta leer este volumen colectivo editado por Juan Jesús González y Miguel Requena. Más allá de la intuición o la opinión, Tres décadas de cambio social en España ofrece datos. Y eso es lo que cuenta cuando se trata de apreciar y valorar la Españade nuestros días. Cuentan una demografía de baja mortalidad que amplía la esperanza de vida, un mercado laboral que se va abriendo- -más que debiera- -y que incorpora a la mujer y al emigrante, unas nuevas clases medias que en buena medida impulsan el cambio y se benefician de él, un Estado del bienestar que brinda servicios a los ciudadanos previo pago de los correspondientes impuestos, una desigualdad social que retrocede, un sistemaeducativo que llega a todos los escolares- -cosa distinta es la calidad del mismo- una democracia liberal homologable y una secularización que no excluye la existencia de un catolicismo flexible. Miren si somos modernos que tenemos escasa nupcialidad, inestabilidad matrimonial, desocupación y algunos problemas de movilidad social. MIQUEL PORTA PERALES to, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social Pero a estos buenos señores que aposentan el culo en los escaños parlamentarios no les importa que la entrada en vigor de esta ley pisotee los más elementales principios jurídicos, si se trata de perseguir el vicio nefando y de expulsar a los fumadores al gueto de los apestados. En apenas unos años, las empresas no se limitarán a descartar a los postulantes que fumen: obligarán a sus trabajadores a someterse a pruebas y análisis, como ya está empezando a ocurrir en Estados Unidos, para comprobar si practican el vicio nefando. Quienes se nieguen a esta fiscalización de sus hábitos privados serán despedidos. Los empresarios siempre podrán alegar que no están dispuestos a asumir las posibles consecuencias económicas derivadas de los hábitos insalubres de sus trabajadores. En apenas unos años, los fumadores serán rechazados cuando se postulen para un puesto de trabajo, serán despedidos cuando sus contratadores descubran un residuo de nicotina en su sangre, quién sabe si incluso serán despojados de su derecho a obtener un subsidio de desempleo (a fin de cuentas, ¿no están sin trabajo porque se han negado a abandonar el vicio? serán, en definitiva, ingresados en una nueva categoría infrahumana, para la que no regirán los mismos derechos que para el resto de personas sanas ¿Habrá jueces capaces de poner coto a un atropello jurídico tan atroz? Convendría recordar que a la solución final decretada por el régimen nazi contra los judíos la precedieron los campos de concentración; y que a los campos de concentración los precedieron los guetos; y que a los guetos los precedió el clima antisemita europeo, que impulsó a muchos empresarios a rechazar a los judíos que se postulaban para un puesto de trabajo, por el mero hecho de pertenecer a una raza maldita. Auguro que esta ley inaugurará una nueva persecución de consecuencias imprevisibles.