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4 Opinión SÁBADO 10 12 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil NACIONALISMO EXPANSIONISTA E UN GOBIERNO SIN BRÚJULA A confrontación abierta entre los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores a propósito de la venta de aviones a Angola es fiel reflejo de la falta de coordinación que impera en el seno del Ejecutivo. Rodríguez Zapatero parece instalado en la retórica sin contenido y da la impresión de que no despacha con los ministros o de que lo hace de forma muy superficial. La vicepresidenta Fernández de la Vega trabaja más que el presidente, pero tal vez su peso político no es suficiente para llevar la disciplina a un grupo heterogéneo y con intereses divergentes. La relación de asuntos conflictivos que han saltado a la luz pública resulta muy llamativa. Bono y Alonso- -cuya relación, según todoslos indicios, es manifiestamente mejorable- -han chocado a propósito del caso Roquetas entre otros temas. El vicepresidente económico, obligado a administrar con sensatez unos recursos siempre limitados, ha parado ya los pies a la ministra de Cultura, a propósito del IVA cultural, y a la de Vivienda (a cuenta de la desgravación fiscal) El propio Solbes ha tenido sus más y sus menos con Miguel Sebastián, asesor económico de La Moncloa, y ha desmentido a su subordinado Fernández Ordóñez en relación con los planes de pensiones. Fernández de la Vega ha logrado apagar unos cuantos fuegos, pero también ha mostrado sus desavenencias con el ministro del Interior a propósito de un tema tan conflictivo como el asalto a las vallas en Ceuta y Melilla. Un día Alonso envía unas decenas de policías para arreglar el asunto y al siguiente, Bono destina más de mil soldados. Sin ánimo de ser exhaustiva, la lista anterior demuestra que la conflictividad entre los miembros del Gobierno se sitúa mucho más allá de lo razonable. Un último ejemplo, que señala que la divergencia alcanza hasta a los análisis del último incidente: para De la Vega el episodio es un malentendido que no empaña la absoluta coordinación del Gabinete, mientras el secretario de Estado de Exteriores, Bernardino León, hablaba de descoordinación ¿En qué quedamos? La política no consiste sólo en planear estrategias ni en concertar alianzas para ganar elecciones. Se gobierna para L mejorar la vida de los ciudadanos y defender con energía los intereses generales. El Ejecutivo socialista, producto de una victoria electoral inesperada, nació con el pie forzado de la paridad entre hombres y mujeres y bajo el diseño partidista de situar a determinados personajes en puestos de responsabilidad. Algunos casos son más que notorios. Bono fue el gran rival de Zapatero para la Secretaría General del PSOE y representa la alternativa españolista en un partido con fuertes tensiones internas. Por su parte, Montilla cuida tanto o más su condición de líder del PSC que su tarea como ministro de Industria. En estos y en otros casos (como el del propio Moratinos, que carece de arraigo en el aparato del partido) cada ministro se cree en condiciones de hacer la guerra por su cuenta, de modo que sólo un fuerte liderazgo sería capaz de evitar la dispersión. El caso es que así lo exige nuestro ordenamiento jurídico, ya que tanto la Constitución como la ley del Gobierno se inspiran- -a imitación del sistema alemán- -en el llamado principio de canciller que otorga una notable primacía al presidente sobre los titulares de los departamentos ministeriales. Pero Zapatero no sabe o no puede ejercer ese liderazgo, ocupado como está en hacer juegos malabares para satisfacer a sus socios parlamentarios y no perder el control de su propio partido. Dadas las circunstancias, no se comprende tanto empeño por no hacer cambios en un gabinete que ofrece múltiples grietas. Hay ministros casi ausentes, como ocurre ahora mismo con María Jesús San Segundo, en pleno debate sobre la ley más importante del Ministerio de Educación. Hay otros, en cambio, demasiado presentes, que juegan- -o al menos lo intentan- -un papel en la política general muy superior al que les corresponde por razón de su responsabilidad sectorial. Pero lo peor de todo es la imagen de desconcierto que transmite el Ejecutivo en su conjunto, con graves consecuencias para la protección del interés de España en el exterior y para la gestión eficaz de los asuntos públicos. Si las cosas siguen por este camino, se admiten apuestas acerca de cuál va a ser el próximo conflicto. RA previsible. La propuesta de reforma del Estatuto elaborada por el BNG (socio del PSOE en la Xunta) concluye que Galicia es una nación. Parece congruente con lo que ha sido una reivindicaciónhistórica del Bloque, que hasta hace bien poco aspiraba a la independencia en todas sus ponencias políticas. Se calca, pues, el ejemplo catalán. Pero hay más concomitancias. Los socios de Touriño quieren incluir en el nuevo Estatuto la posibilidad de abrir un proceso de anexión de municipios de Castilla y León y Asturias limítrofes a su Comunidad. Que esas zonas compartan con Galicia elementos culturales y económicos, y que éstos se deban reconocer y potenciar, no debe ser coartada para dar satisfacción al ímpetu anexionista de los nacionalistas. Harold Pinter AP NOBEL A LA GREÑA OS Nobel parecen haberle cogido el gusto al ojo del huracán. A las dimisiones dentro de la Academia en vísperas de la concesión del premio de Literatura, tras el runrún insistente de turbios apaños para beneficiar a una candidatura, se suma ahora la inusual manifestación de intelectuales suecos en contra del galardón concedido a Harold Pinter. El discurso del dramaturgo británico, centrado en cuestiones estrictamentepolíticas, ha hecho que aumenten exponencialmente las críticas hacia el perfil del elegidoen esta edición. La polémica debería quedar agotada si se antepusiese el hecho literario y los logros creativos indiscutibles de Pinter. Pero como fue él quien se encargó de convertir su discurso en un mitin, han arreciado las protestas ante la Academia por premiar a un firme defensor, en el presente y en el pasado, de Castro o Milósevic. Estas polémicas no ayudan nada a que los Nobel no terminen por convertirse en unos premios a la greña. L EL IRRESISTIBLE ASCENSO DEL ISLAMISMO N los últimos 25 años, en el mundo árabe- musulmán se mantiene una triste constante: cada vez que un régimen da un paso en dirección a la apertura política, su espacio lo ocupan invariablemente las fuerzas oscurantistas del integrismo islámico, en lugar de los partidarios del liberalismo y la democracia. Desde la revolución que derrocó en Irán al despotismo ilustrado del Sha Reza Palhevi y convirtió al país en una república islámica, hasta las recientes elecciones en Egipto, marcadas por el espectacular resultado de los Hermanos Musulmanes. En todo el orbe islámico, millones de personas parecen irremediablemente atraídas por una fórmula que combina fanatismo religioso y opresión político- social, a cambio de un espejismo en el que refugiarse de las zozobras de la globalización. El Corán es la Constitución y el Islam la solución gritaban en El Cairo los extremistas, pero el lema suena igual en las medinas y los zocos de cualquier país de confesión musulmana, desde Marruecos, hasta Indonesia. La pujanza de los integristas es evidente en todas partes. Parece claro que esta situación refleja sobre todo una crisis grave de identidad en las sociedades musulmanas, alienadas por siglos de opresión y sometidas a la E oscuridad de la ignorancia por parte de sus dirigentes. Occidente puede reprocharse el no haber reaccionado antes y haber aceptado por su propia conveniencia la existencia de esas dictaduras que proporcionaban una estabilidad aparente, en lugar de favorecer la germinación de sociedades libres y abiertas entre los árabes. Ahora el problema se ha hecho evidente y no solamente plantea graves incógnitas sobre la estabilidad de países clave para nuestros intereses como es el caso de Egipto, sino que ya no podemos ignorar que tarde o temprano llegará a los colectivos musulmanes que viven entre nosotros, a no ser que decidamos tomar las medidas adecuadas. Y la más importante debería ser volver a reafirmar las virtudes y los valores absolutos de la libertad y la democracia por encima de las corrientes laxas del multiculturalismo. Debemos demostrar que creemos firmemente en la superioridad de nuestros propios valores políticos y sociales y volver a hacerlos atractivos para el resto de mundo, como ha sido durante siglos. Debemos tener claro que los demócratas estamos obligados a ser tolerantes, pero sólo con los que no sean en sí mismos intolerantes, como son los partidarios de la teocracia medieval de inspiración islamista. AL QAIDA CERCANA A detención en diversas localidades de Málaga de siete miembros del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate- -grupo integrado en Al Qaida- -demuestra que el terrorismo islamista mantiene una presencia activa en nuestro país. Más si tenemos en cuenta que una célula similar (dedicada a recabar dinero, a través de la comisión de delitos, para el entramado de Bin Laden) fue apresada a finales del pasado mes en otras tres ciudades andaluzas. Los ayer arrestados enviaban el dinero a Argelia y se sospecha que, desde allí, éste ha servido para financiar atentados en Afganistán e Irak, lo que ofrece una fotografía de las complicadas ramificaciones de esta internacional del terror. L