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ABC VIERNES 9 12 2005 Espectáculos 57 Adrien Brody, caracterizado en su personaje de King Kong quien vive desde hace más de tres años. Del signo de Aries, Adrien Brody cumplió 32 años el 14 de abril pasado. Y la edad es un dato importante. Porque aquel día en que besó a Halle Berry tras ganar el Oscar por El pianista se convirtió en el actor más joven que haya ganado un Oscar (a los 29 años) Con antecedentes similares a los que protagonizó en la película El pianista el padre del actor, Elliot Brody, trabajó como maestro de historia después de perder parte de su familia polaca durante el Holocausto. Y su madre, Sylvia Plachy, es una reconocida fotógrafa que de pequeña dejó Hungría, tras los sucesos El paralelo de 1956. Pero Adrien entre Kong y no es europeo, como mi personaje muchos piensan. En verdad nació en la existe. Somisma Nueva York mos dos soli- de King Kong y destarios perdi- de los 13 años ya había trabajado como dos en una actor en producciojungla nes Off Broadway. Más adelante, participó en el rodaje de La delgada línea roja aunque sus escenas quedaron fuera de la versión definitiva. Y fue durante su siguiente rodaje, la película de Spike Lee Summer of Sam cuando le rompieron la nariz. Pero evitando la cirugía estética, sin buscarle arreglo, consiguió la particular nariz que ahora lo caracteriza como uno de los galanes de Hollywood. -Aunque parezca una ridícula comparación, ¿usted encuentra algún parecido entre sus personajes en King Kong y El pianista -El personaje de Jack es muy atractivo para un actor. Es la clase de hombre que es llevado a ciertas circunstancias más allá de su control y que se ve enfrentado a sobrevivir en esas mismas circunstancias. El paralelo entre Kong y Jack es más interesante. Creo que era muy importante que el director, Peter Jackson, mostrara a Nueva York como una jungla, en donde Kong es la víctima. Se ve fuera de lugar, igual que mi personaje, un guionista o un joven como yo, que trata de salvar a su novia de un gorila gigante. Es bastante similar. ¿Cree que después de protagonizar una superproducción como King Kong va a recibir ofertas diferentes? -Eso espero. Lo que me pasó con El pianista fue un milagro. Creo que lo toman como si fuera una película extranjera. La gente no me toma como un verdadero actor americano. Y lo soy. Si me ven en la portada de una revista mostrando los abdominales, me cuestionan: ¿Qué haces? Nada. Sólo me quité la camisa para una foto, porque había hecho un poco de ejercicio... Pero existe cierta idea que soy un actor polaco serio La gente me pregunta si vivo en Londres. No saben de dónde soy. Y está bien. En cierta forma, es un halago. Todavía no sé lo que me espera. Tampoco sabía lo que me esperaba cuando hice El pianista Jamás imaginé que tenía alguna posibilidad de ganar el Oscar. -Hoy, figura en la lista de los más grandes actores. -No se olvide de incluirlo en la entrevista. -Está hecho. Pero la pregunta estaba dirigida a los nuevos desafíos que pueda encontrar en su nivel, sin caer en el éxito fácil... -Siempre hay nuevos desafíos. Supongo que es el progreso del trabajo. Me halaga que me lo diga y creo que en cierto sentido me va bien. Pero al mismo tiempo, me parece importante ser consistente con lo que hago con mi trabajo, sin sonar como alguien importante. Mi trabajo es lo importante para mí. Y lo que yo pueda contribuir a mi trabajo. Por eso, quiero tener éxito y continuar trabajando con los grandes estudios de cine. Pero también quiero encontrar los personajes correctos. Tengo suerte de haber hecho un personaje como el de King Kong con un director que me guió en un papel protagonista interesante... Me tocó un héroe sin el lado superficial o estereotipado. Será un desafío encontrar varios personajes así. Ya resultó un desafío conseguirlo. Cuando rodé El pianista y tuve todo aquel reconocimiento, pensé que iba a ser fácil hacer otras películas como esa, pero no fue así. Y por eso seguí con el cine independiente, que realmente me atrapaba. Creo que es importante encontrar inspiración. El resto llega solo. ¿Cómo sabe cuándo elige bien? -No tengo esa respuesta. Es muy difícil señalar las mejores elecciones. Puedo trabajar con gente maravillosamente talentosa y a lo mejor no resulta tan bien. O puedo lograr algo hermoso con gente que tampoco tiene demasiada experiencia. Se nota con aquellas películas que te asombran. Los actores emergen del cine independiente. ¿El cine no puede ser bueno y comercial al mismo tiempo? -El cine es un negocio. Siempre lo supe. Pero ahora lo tomo más en cuenta, porque si aparezco en películas que no funcionan comercialmente, en cierta forma tengo la culpa El cine es un al ser uno de los protanegocio, ya gonistas. Significa que no llevo público a lo sé, pero quiero seguir las salas. Aunque a veces, una película sintiéndome puede ir muy bien y orgulloso de no es necesariamente por culpa de los actomi trabajo res, y también sucede al contrario. Pero funcionen o no, un actor necesita seguir haciendo películas que la gente vea y disfrute. Yo quiero disfrutar con lo que hago y no pretendo rodar algo porque me haga más grande. Pero sí quiero continuar trabajando y, para ello, he de producir material interesante. Y el público también quiere ver películas interesantes. Tampoco deseo quemarme ganando una fortuna para tener que esconderme después. Quiero sentirme orgulloso de mi trabajo. Es maravilloso que me reconozcan más por mi trabajo que por mi fama. Más allá de conseguir fama y dinero, lo que en realidad pretendo es poder seguir haciendo esto hasta que llegue a viejo.