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48 Sociedad VIERNES 9 12 2005 ABC Ciencia Así se transporta la luz Los ingenieros instalarán 30 fotoreceptores móviles de 2,5 metros a sólo 800 metros de Rattenberg. Estos espejos rotatorios reflejarán los rayos a un segundo grupo de espejos y reflectores móviles de aluminio con untamaño total de 289 metros cuadrados, situados en el castillo que domina la ciudad. Sol Rattenberg Linz Bregenz Innsbruck Salzburg Alpes Viena Eisenstadt Graz La escasez de luz diurna, causa de mal humor Los vecinos de Rattenberg se precian de ser gente acogedora y amable y de estar orgullosos de su ciudad. Pero lo cierto es que en invierno el humor empeora, la pereza aumenta y la energía vital baja. Pero no todo se debe al frío, a la humedad o la lejanía de las vacaciones de verano. La falta de luz solar afecta directamente al cerebro y, en concreto, al nivel existente de varias sustancias que actúan como neurotransmisores. El conocido como Trastorno Afectivo Estacional (TAE) tiene que ver con la dopamina y con la serotonina, dos neurotransmisores que reciben estímulos a través de la luz diurna y cuyas concentraciones en el cerebro bajan espectacularmente en su ausencia. Estas sustancias, que tienen la misión de regular el ciclo vital de sueño- vigilia, pueden influir también el estado de ánimo. Además de provocar mal humor, la falta de luz puede afectar a la capacidad para manejar información e incluso causar problemas de insomnio, estrés, inapetencia sexual, ansiedad y mareos. AUSTRIA Lienz Luz solar directa 20 m. Luz solar Reflejada 20 m. AUSTRIA 100 m. Reflectores secundarios Reflejan la luz procedente de los reflectores primarios a varias partes de la ciudad 450 metros Reflectores primarios Estan computerizados y siguen constantemente el movimiento del sol. Su tamaño es de 2,5 por 2,5 metros Infografía ABC Un sistema de grandes espejos y reflectores móviles sustituirá al Sol en una sombría ciudad austriaca La falta de luz en Rattenberg ha provocado el éxodo del 20 de la población b Un prototipo se probará a media- dos de 2006 y el sistema definitivo, que cuesta dos millones de euros, funcionará a pleno rendimiento un año más tarde ANTONIO SÁNCHEZ VIENA. Que el Sol es fuente de vida es algo que saben bien en la pequeña localidad de Rattenberg, en los Alpes tiroleses. Allí, la presencia del astro rey brilla, es un decir, por su ausencia, y el pueblo lo sufre. Desde comienzos de noviembre hasta finales de febrero el municipio recibe muy poca luz solar directa y durante los meses de diciembre y enero no recibe ninguna en absoluto. Toda ella queda atrapada en la mole de 900 metros del Ratberg, la colina a cuyo amparo se edificó la villa allá por 1254 y cuya presencia la defendió en su día de los ataques enemigos. Hoy, el enemigo es ella y la falta de luz, que ha provocado que el censo haya bajado un 20 en las dos últimas décadas. Aunque Rattenberg ostenta oficial- mente el título de ciudad, su población de 440 habitantes la convierte, también, en la más pequeña de Austria. Hace unos años, una encuesta entre sus habitantes arrojaba una sola queja sobre el lugar: la permanente umbría invernal. Por eso, el Ayuntamiento ha puesto sus esperanzas en un revolucionario proyecto de ingeniería cuyo fin es traer hasta las calles de Rattenberg los ansiados rayos del sol. La idea la ha puesto sobre la mesa Bartenbach Lichtlabor, una empresa especializada en técnicas de iluminación y con bastante experiencia en sistemas de iluminación diurna y nocturna para grandes edificios, sótanos y monumentos al aire libre. Esta compañía, que ya ilumina aeropuertos, centros comerciales y mezquitas, ha pen- sado que el siguiente paso podría ser iluminar una ciudad. El concepto es bastante sencillo: si la luz falta en Rattenberg, hay que traerla de fuera. Por ello, la idea consiste en disponer un espejo que capte los rayos solares y los refleje hacía el punto deseado. Hasta ahí todo sencillo. Espejos de 2,5 metros Pero para iluminar completamente la localidad, sería preciso disponer de un espejo gigante, de hasta 7.000 metros cuadrados de superficie. Por eso, el proyecto que Bartenbach ofrece consiste en instalar 30 fotoreceptores móviles o heliestatos de 2,5 metros en el vecino pueblo de Kramsach, a sólo 800 metros cruzando el río junto al que está Rattenberg. Estos espejos rotatorios reflejarían los rayos a un segundo grupo de espejos y reflectores móviles de aluminio con un tamaño total de 289 metros cuadrados, situados en el castillo que domina la ciudad e integrados de forma que no dañen el patrimonio histórico. Desde ahí, la luz llegaría, si bien no a todo el municipio, sí a una El resultado será la iluminación de una docena de áreas del tamaño de un jardín doméstico cada una docena de áreas del tamaño de un jardín doméstico y repartidas por la localidad, adonde los vecinos podrían acudir a satisfacer sus ansias de sol. Según comentó a ABC Josef Wurzer, el arquitecto responsable del urbanismo local, está previsto que a mediados de 2006 se haga la primera prueba con un prototipo a escala real. Si todo va bien, el sistema definitivo estará funcionando en 2007. La empresa asegura contar con un nivel tecnológico suficiente y recuerda que ya tiene experiencia en el tema, aunque a menor escala. En La Meca, Bartenbach es responsable de los planes de iluminación de un rascacielos de 464 metros de alto en el que la luz solar se concentra en la cúspide y es luego repartida por todo el edificio mediante un sistema de tragaluces. Pero aparte de las cuestiones técnicas, bastantes avanzadas, queda por resolver el asunto económico. El presupuesto presentado por Bartenbach es de dos millones de euros. La propia empresa estaría dispuesta a financiar hasta una cuarta parte del total y parece que la Unión Europea podría poner sobre la mesa los fondos de desarrollo para otro cincuenta por ciento. Sin embargo, parece que el proyecto sigue siendo desmesurado para las arcas de Rattenberg, que anda a la busca de patrocinadores. Pese a todo, la empresa asegura que seguirá trabajando en la idea porque clientes no le van a faltar si Rattenberg se acaba echando atrás. Unos 60 pueblos de montaña de Austria y Suiza sufren el mismo problema y más de un alcalde se ha interesado ya por esta iniciativa.