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ABC JUEVES 8 12 2005 Opinión 7 con el dato adicional que nuestra brillante trayectoria obedece, en parte, a que entre medio y un punto de crecimiento del PIB español se debe a los fondos estructurales, un flujo económico que se acaba. ¿Qué planteamiento económico hay para el fin de esta época, para 2007 y los años posteriores, cuando además resulta impensable que el consumo interior y la construcción sigan tirando del crecimiento? Demasiado silencio del Gobierno, pero también escasa presión de la oposición y la propia sociedad civil. 8 La destrucción del capital social, ese atributo que en mayor medida poseen las sociedades convivenciales, productivas, generadoras de buenas administraciones, con menores costes sociales. Las grandes crisis del petróleo de 1974 y 1980, cogieron a España con un estado del bienestar en mantillas. A pesar de ello y como destaca el ya casi tópico estudio británico, nuestra conflictividad y deterioro social fue mucho menor al del Reino Unido, prototipo de Welfare State La razón era la familia (española) el único productor primario de capital social. Hoy ya no es así y a una dinámica social autodestructiva se le añade un gobierno que cataliza el proceso con leyes insólitas en el mundo occidental como la versión española del divorcio y del matrimonio homosexual, que asombran a finlandeses, holandeses y belgas, reyes del divorcio más rápido los primeros y, del matrimonio lesbigay los segundos. LA ESPUMA DE LOS DÍAS TRES CONDICIONES PARA UNA REFORMA A Constitución de 1978 se construyó desde la convicción de que existía la necesidad ineluctable de dirigir los acontecimientos según un rumbo determinado. Cualquier otra salida nos habría conducido al caos, o nos habría aislado del resto de Europa y nos habría hecho perder una vez más el tren en el que viajan los países libres y prósperos de Occidente. Por esta razón, cuando se evocan las enormes dificultades que acompañaron la negociación de aquel texto fundamental, uno no puede por menos que sospechar que fue precisamente la amenaza de las espesas sombras que se proyectaban sobre el proceso constitucional la que empujó todas las voluntades actuantes en la misEDUARDO ma dirección, la única SAN MARTÍN que nos ponía a recaudo de aquellas asechanzas. Pero la existencia de esa necesidad no era una condición suficiente. Demasiados acontecimientos prueban la inexactitud de las concepciones deterministas de la historia. Nadie que afirme que todo acontece por necesidad puede refutar al que niega que todo acontece por necesidad porque esa misma negación acontecería también por necesidad, bromeaba Epicuro. El hecho cierto es que otros pueblos enfrentados a urgencias históricas semejantes a las de España han preferido suicidarse, una tragedia de la que la propia Europa ha ofrecido ejemplos desoladores en épocas recientes. En la Transición española se conjugaron al menos otros dos elementos para que aquella necesidad cuajase en realidad prometedora. En primer lugar, la aceptación por todos de un procedimiento que implicaba la negación de partida de una subasta de máximos y un ejercicio de contención respecto de las posiciones propias. La negociación por consenso representaba no sólo una afirmación de unidad frente a quienes conspiraban para que el proceso descarrilase, sino también el reconocimiento de que nadie era capaz de ofrecer por sí solo una solución válida para todos. Y en segundo lugar, la existencia de una serie de líderes que podían estar mejor o peor dotados para las tareas públicas, pero que hicieron gala de una muy afinada percepción política del momento histórico. Personajes como Fernando Abril y Alfonso Guerra fueron capaces de zambullirse juntos en plena marejada para desencallar un barco que estuvo a punto de irse a pique más veces de las que hoy queremos recordar. Hoy, quienes defienden la oportunidad de reformar el entramado constitucional, de forma directa o indirecta, deberían poner sobre la mesa tres condiciones del mismo tenor para asegurarse una adhesión equivalente a la de 1978. No parece que vayan a poder. Pocos perciben ahora en España la necesidad histórica de esa reforma, mientras que el consenso ha dado paso a uniones circunstanciales de contrarios asociados para la ocasión por necesidades mucho más pedestres. Y qué decir de la perspicacia política de algunos de los personajes empeñados en tal aventura. L ÁNGEL CÓRDOBA públicas penosas, excesivamente ineficaces, que son según el World Economic Fórum, uno de los problemas básicos para mejorar nuestra capacidad de competir. 6 Una excesiva dependencia energética del petróleo y, un consumo por unidad producida comparativamente elevado en una época donde solo puede subir y subir de precio. Tampoco ahí hay política grande, solo achique de agua. 7 Un crecimiento económico que envía señales falsas. Todo va bien, pero en realidad nuestra situación es tan frágil que la bonanza se cuenta por meses, 12,15, 9 El problema apisonadora, porque romperá el espinazo del estado del bienestar. La quiebra del sistema público de pensiones. Será el 2015 según el Gobierno, cuatro años antes según otras fuentes. Para aquella fecha el gasto de las pensiones superará a los ingresos. El remedio que se apunta significa primar la injusticia: pagar menos por pensión, hasta un 25 por ciento, según UGT, y cobrar más por afiliado, lo que comportará aumentar el coste de cada puesto de trabajo, es decir estimular el paro y la precariedad. ¡Ah! y promover planes privados, una solución excelente lástima que solo para aquellos que pueden pagarlos. Quizás me equivoque y todo lo dicho es tan secundario que se puede resolver en un pis pas en cuando se pongan, y lo nuestro es solo ETA y la Autonomía de Cataluña, pero por si acaso sería prudente dedicar alguna energía, dinero y neuronas a estas otras cuestiones. PALABRAS CRUZADAS ¿Se equivoca Zapatero respecto a las intenciones de ETA? ETA MANDA APATERO lleva tiempo diciendo que el anuncio de tregua por parte de ETA es inminente, se lo ha dado a entender a sus ministros, a dirigentes de su partido e incluso se lo adelantó a Rajoy en uno de sus encuentros, aunque le confesó que el problema estaba en la contrapartida que exigía ETA. Pues claro, eso se le ocurre al que asó la manteca, el problema es el precio que pide ETA para dejar de matar. Sin embargo, las cosas no son aparentemente tan esperanzadoras como dice el presidente. Las cargas explosivas del día de la Constitución demuestran que la banda tiene gente en la capital, cuestión preocupante. Por otra parte, los servicios de información afirman que miembros dispersos y peligrosos de la banda se están PILAR agrupando, lo que no es una buena noticia; CERNUDA y por si fuera poco, los comunicados internos de ETA indican que no renuncian a la autodeterminación. El Gobierno no baja la guardia, pero la detención verdaderamente relevante fue la de Mikel Antza y la operación se había iniciado en tiempos del gobierno PP. En cuanto a ETA, el único indicio de que podría doblar la cerviz es que no mata desde hace más de dos años. La impresión desde fuera es que la banda terrorista pisa fuerte, actúa como el que tiene la sartén por el mango y además marca los tiempos, los calendarios. Ojalá nos equivoquemos, pero el escenario no es tan optimista como el que dibuja el presidente. UN MARGEN DE CONFIANZA (AÚN) IDO al lector que no se equivoque: no pretendo defender al presidente del Gobierno más allá de que es mi presidente (el de todos) y de que necesito confiar en que su palabra está fundada en datos; él tiene más que yo, más que casi todos nosotros, y si dice que hay posibilidades de tregua con ETA o, más aún, de una paz duradera, yo preciso creerle, por mucho que confieso que en algunas cosas, varias, ZP me ha defraudado. Pero tengo a veces la inquietante sensación de que hay quienes no desean que la banda asesina deje de matar, de robar- -eso es el mal llamado impuesto revolucionario- de secuestrar, de atemorizar a tantos, muchos de mis FERNANDO compañeros de profesión entre ellos. JÁUREGUI ETA no puede ser un pretexto de disidencia frente al Gobierno que fuere: tenemos que estar todos unidos para acabar con la atenazadora losa. Y si quien ahora tiene, por la fuerza de los votos- -otra cosa es que discutamos si con más o menos merecimientos. Otro día- el timón, ensaya un camino de optimismo, yo sigo dispuesto a respaldarlo, hasta que se demuestre que es peor sendero que los anteriores. Porque esa pesadilla sigue: que se lo digan a los automovilistas varados el pasado martes. No nos falles al menos en esto, ZP. Z P ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaja o su voto en la página web www. abc. es eldebate