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6 Opinión JUEVES 8 12 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA JOSEP MIRÓ I ARDÈVOL DIRECTOR DEL CIDE- UNIVERSIDAD ABAT OLIBA CEU LA LEVEDAD DE MORATINOS UROPA, entendida como un proyecto común para el futuro de veinticinco Estados europeos, tiene problemas. Los tenemos porque, de una parte, ninguno de los socios de la UE quiere renunciar a un ápice de su propia identidad y todos hacen primar el interés particular sobre el colectivo. De otra, debe reconocerse que no es fácil- -y seguramente resultaría imposible- -repartir las ayudas que fundamenta la Unión, especialmente las consagradas a la agricultura, con el agrado de todos y sin el pataleo de ninguno. Si a ello se le añade la ausencia de un liderazgo político como el que, en su día, impulsó el proyecto y sonreímos, por no llorar, ante la escasez de M. MARTÍN sus sucesores tendremos FERAND el cuadro de la dificultad que convendría superar para que el proyecto siga su curso y pueda llegar a dar todos sus muchos frutos posibles. Parecía que la etapa presidencial de Tony Blair, el tuerto en el congreso de los ciegos, podría enmendar algunos de los muchos errores del pasado; pero, a punto de concluir su semestre, no solo no es positivo su balance, sino que ha puesto sobre la mesa una patata caliente al presentar el proyecto de Presupuesto comunitario para el periodo 2007- 2013. Ha conseguido la unanimidad: el rechazo de todos. Lo delicado del asunto reunió ayer en Bruselas a los ministros de Exteriores de la Unión... menos a Miguel Ángel Moratinos que, como nos enseñan ya dieciocho meses de experiencia, es un especialista en no estar donde conviene, acudir a donde no importa y en confundir los amigos con los enemigos y lo fundamental con lo accesorio. Moratinos, que presume de ser el primer titular de Exteriores perteneciente a la carrera desde que lo fue Fernando Morán, con su claro sentido de la oportunidad, haciendo gala de la sutileza que exige su oficio, desde su pasión palestina y en aras de su inmenso sentido social no acudió ayer a Bruselas, a una reunión importante para el futuro de Europa y, por ende, fundamental para el de España, porque atrapado por la llamada del Continente Negro está de gira diplomática por África. Si su ausencia europea es voluntaria, malo. Si se trata de un despiste, peor. En cualquier caso la irresponsabilidad es manifiesta y, si lo de José Luis Rodríguez Zapatero fuera un Gobierno, exigiría excusas y sanciones. Mientras toda Europa se revela contra la propuesta presupuestaria de Blair, algo que podría costarnos unos mil millones de euros, Zapatero, otro fino estilista de lo internacional, le ordena- -o le consiente, que tanto monta- -a su hombre en Exteriores una visita oficial a Ghana, algo que no se producía desde 1967 y que no puede esperar al año que viene, para que, junto con el presidente John Kufuor, Moratinos predique la ridícula Alianza de Civilizaciones que se ha convertido en eje y guía de lo que, a falta de sentido común, el Gobierno llama política exterior. E LOS OTROS NUEVE GRANDES PROBLEMAS DE ESPAÑA Para el autor, el terrorismo de ETA y, sobre todo ahora, el Estatuto de Autonomía de Cataluña, monopolizan casi toda la atención política y social pero sería prudente dedicar alguna energía, dinero y neuronas a otras también importantes cuestiones E L terrorismo de ETA y, sobre todo ahora, el Estatuto de Autonomía de Cataluña, monopolizan casi toda la atención política y social. Es lógico pero peligrosamente insuficiente porque al tiempo otros importantes problemas atenazan y amenazan a la sociedad, las familias y, las personas. He aquí un apunte telegráfico de nueve que son fundamentales: 1 España carece de una auténtica política de estado en cuatro áreas vitales. Se trata de la Unión Europea, la política exterior, la defensa y, la inmigración. Hay concepciones de partido, líneas del PSOE y del PP muy enfrentadas, pero no una concepción de estado, que exige para serlo la estabilidad por encima de la coyuntura electoral y la política de partido. 2 La falta de un pacto de estado y de un acuerdo social sobre la enseñanza. Nuestra crisis ahí es grave y vital. De poco servirá a medio plazo una mayor inversión en I+ D +i, si la base de la pirámide, la primaria y sobre todo la enseñanza secundaria, no supera su dramática insuficiencia. Con un fracaso escolar que supera el 30 por ciento, sin parangón en la Unión Europea, y que bordea el 50 por ciento si les añadimos los aprobados pedagógicos las notas con asterisco, urge una respuesta real y sólida. El gasto público no es la clave del problema, pero resulta rotundamente insuficiente con parámetros europeos. En educación no universitaria era del 3 por ciento (2002) en España y, del 3,6 por ciento en la UE- 15 pero cuatro años antes solo nos dife- renciaba una décima de PIB de la media europea. La respuesta a todo esto no es una ley de partido como la LOE, portadora de conflictos y no de soluciones, como lo acredita la manifestación convocada el 12 de noviembre por buena parte de la comunidad educativa. 3 El deterioro de la sanidad. Mientras las administraciones se dedican a las células embrionarias y al condón, la sanidad cruje por sus costuras. Debe hacer frente a un millón y medio de habitantes adicionales que el INE ha hecho aflorar, a unas listas de espera interminables, a una población cada vez más envejecida, con un gasto público muy inferior al europeo. Sólo un 5,9 por ciento del PIB contra el 7,5 por ciento de la UE- 15. 4 La crisis de la natalidad y su otra cara el hiperenvejecimiento. Me sorprende que tanta preocupación por España, no aborde el hecho que para el 2050 éste será un país inviable con un tercio de la población de ancianos y solo una persona en edad de trabajar por cada inactivo (inmigración incluida) 5 La insuficiente competitividad, un concepto amplio que engloba cuestiones decisivas, como la productividad del empleo, un diferencial de inflación que sin el recurso a la devaluación se traduce a medio plazo en más paro; un déficit exterior que el año próximo superará en términos de PIB al de Estados Unidos, considerado como una brutal anomalía, pero que tiene a su favor una economía brillante y los bono- refugio y, especialmente- -gran paradoja- -unas administraciones