Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24 Internacional MIÉRCOLES 7 12 2005 ABC La Cruz Roja Internacional habla hebreo La organización crea un tercer emblema, el Cristal Rojo, que permitirá la incorporación de Israel b Siria e Irán bloqueaban ayer el visto bueno por unanimidad, pero existe la determinación de sacar el nuevo símbolo adelante con los dos tercios de la Asamblea JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. La noticia no acababa de llegar anoche desde Ginebra a Jerusalén por el bloqueo político de Siria e Irán, pero la más que segura creación de un nuevo emblema de la Cruz Roja Internacional que permita la incorporación de Israel supone un soplo de aire fresco y de cierta esperanza en plena resaca del atentado suicida palestino del lunes en Netania, que costó la vida a cinco israelíes inocentes y devolvió la región a un triste e irrespirable ambiente, propio de los peores días de la Segunda Intifada. Hacía décadas que Israel pretendía formar parte en igualdad de condiciones y de reconocimiento de la Cruz Roja Internacional. Hacía décadas que la Cruz Roja Internacional quería contar en sus filas, a plena dedicación y cooperación, con el Estado de Israel. Pero no había sido posible por razones muy alejadas de la medicina o la ayuda humanitaria. El acuerdo suscrito entre la Estrella Roja de David israelí y la Media Luna Roja palestina el pasado 28 de noviem- bre, en el que se establecía el reconocimiento mutuo de ambas sociedades humanitarias y se apostaba por una colaboración conjunta (además de permitir Tel Aviv, en un paso histórico, las actividades de la organización árabe en los Territorio Ocupados) había allanado el terreno en Ginebra. No se trata de un pacto baladí. Ha costado años, y también reacciones fuera de lugar, como la manifestada ayer mismo desde Gaza por Hamás: Se trata de un paso muy peligroso hacia la normalización con Israel, a la que se oponen todos los palestinos. El acuerdo no es más que un regalo a la ocupación y rompe el aislamiento de la organización israelí Exigencias sirias Queda por salvar el obstáculo sirio (Damasco exigía que sus servicios de emergencia médicos pudieran entrar sin cortapisas en los Altos del Golán para atender, en caso de necesidad, a los 25.000 sirios allí residentes desde la ocupación israelí, en 1967) e iraní para lograr el consenso y la unanimidad de los 192 países firmantes de la Convención de Ginebra. El tesón y los buenos oficios de la diplomacia suiza y de su titular de Asuntos Exteriores, Micheline Calmy- Rey, harán posible hoy, con la voluntad de todos, el pequeño milagro. El nuevo emblema que será aproba- El Cristal Rojo, presentado en Ginebra AP Se trata de un símbolo más neutral, sin connotación alguna nacionalista, religiosa o política do por la organización internacional, un Cristal Rojo en forma de rectángulo, apoyado en una de sus puntas y con fondo blanco, permitirá la entrada de Israel en la organización por la puerta de honor. Se trata de un símbolo más neutral, sin connotación alguna nacionalista, religiosa o política precisó CalmyRey, que no sustituye a la Cruz Roja creada en 1863 ni a la Media Luna Roja aceptada en 1983, sino que los complementa Israel no estaba dispuesto a sumarse sin más a la organización bajo emblemas no acordes con su religión judía. Tampoco los países islámicos estaban dispuestos a aceptar la Estrella Roja de David, como se dejó bien patente en 1949. Por eso se hacía imprescindible encontrar un símbolo que aunara a unos y otros, desde el punto de vista médico y humanitario, pero, a la postre, y aunque a los protagonistas del acuerdo les cueste reconocerlo, también político. Y 57 años después de la primera intentona, está apunto de lograrse. Por una vez, y sin que sirva de precedente, enemigos jurados y declarados pueden aparcar sus notables y ancestrales diferencias por el bien común. A la Cruz Roja y a la Media Luna Roja se les sumará el Cristal Rojo, el nuevo emblema con acento hebreo de la organización internacional. La sargento de Policía Shoshe Atiya, embarazada de un mes, puso en riesgo su vida y la de su bebé para evitar que el terrorista suicida de Netania entrara en el centro comercial La nueva heroína de un Israel de luto J. CIERCO KFAR SABA (ISRAEL) Está más nerviosa y asustada que el lunes. No separa su mano de la de su marido, quien de vez en cuando le acaricia con cariño, dulzura y suavidad el vientre. Ahora se ha dado cuenta de lo cerca que ha estado de la muerte, a la que ya le ha visto la cara. Me miró a los ojos. Con odio. Con asco. Nunca olvidaré esa mirada mientras viva dice minutos antes de abandonar el hospital Meir de Kfar Saba, donde ha pasado la noche en observación. Se ha quitado el camisón del centro médico y ha vuelto a enfundarse el uniforme de sargento mayor de la Policía de Israel. Está decidida a regresar a casa y también, cuanto antes, al trabajo, aunque se ha ganado con creces unos días libres. Es la nueva heroína de un país de luto. Shose Atiya está embarazada de un mes a sus 40 años. Llevo 20 en la Policía y no es fácil compaginar la maternidad con el trabajo explica antes de contestar a la primera pregunta del periodista. ¿Cómo se sucedieron los hechos? Shoshe Atiya y su esposo, ayer en el hospital Meir, de Kfar Saba Rubio, alto, bien afeitado... Iba circulando en el coche patrulla con dos compañeros, muy cerca del centro comercial Hasharon, cuando un conductor nos dijo haber visto a un joven sospechoso. Bajé de un salto del vehículo y me fui corriendo hacia aquel hombre rubio, alto, bien afeitado, que no parecía palestino, ni tampoco israelí. Andaba como un robot y llevaba su mano derecha metida en una bolsa negra de cámara de vídeo. Me di cuenta de inmediato de que era un terrorista recuerda a cámara lenta bajo la atenta, tierna y orgullosa mirada de su marido. No lo dudé un instante. Fui a por él mientras gritaba lo más alto que podía ¡terrorista, terrorista, no le dejéis pasar, no le dejéis entrar! Los guardas de seguridad del centro comercial me oyeron y empujaron al palestino. Cuando me encontraba a sólo cuatro metros de ellos se produjo la explosión. Salí disparada en dirección contraria, volé literalmente hacia atrás varios metros y me hice una herida en la cabeza sin importancia señala mientras se toca la sien. No soy una heroína. Sólo hice mi trabajo. Al revés, creo que podía haber NIR KAIDAR BAUBAU hecho mucho más para salvar a las cinco personas que murieron se lamenta mientras no deja de recibir felicitaciones del personal médico y de otros pacientes en su lento caminar hacia la salida del hospital. Heroína o no, todo Israel se ha volcado con ella. Nunca pensé en que nos podía pasar algo a mí o al bebé. En esos momentos no se piensa nada, se actúa Y actuó. Gracias a su valor, decenas de personas que hacían sus compras en aquel centro comercial de Netania pueden ahora contarlo.