Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 Nacional DÍA DE LA CONSTITUCIÓN LOS CORRILLOS DEL CONGRESO MIÉRCOLES 7 12 2005 ABC Rajoy tuvo que explicar su accidente a los adversarios. Le queda la mano izquierda para votar fue la broma del presidente del Congreso Zapatero con el nuncio, Manuel Monteiro, primera pesonalidad que se acercó a saludar en la recepción FOTOS: CHEMA BARROSO La sociedad civil volvió a brillar por su ausencia, y la mayoría de los diputados prefirieron hacer puente mientras los veteranos de la Transición compartían su preocupación por el futuro de la Carta Magna Sin tregua ni consenso a pesar de Marín, los ex y las angulas ÁNGEL COLLADO MADRID. El presidente del Congreso, Manuel Marín, da la enhorabuena a Gabriel Cisneros; el vicepresidente de la Cámara y ponente constitucional hace después lo propio con Alfonso Guerra. Mariano Rajoy explica por enésima vez su accidente y las fracturas y luxaciones de sus dedos, esta vez ante el interés demostrado por sus adversarios Alfredo Pérez Rubalcaba y Gaspar Llamazares. Las felicitaciones de los veteranos eran por el cumpleaños de la Constitución, 27, y las conversaciones amigables, como si no pasara nada, como si se hubiera recuperado el espíritu de la Transición, eran más de cumplido que otra cosa. No hubo más tregua que los minutos necesarios para escuchar la intervención institucional de Marín, primer discurso de un dirigente socialista en activo desde que empezó la legislatura en el que se hace un llamamiento al consenso entre los dos principales partidos. Después, en los corrillos y en las declaraciones públicas de la recepción, unos y otros volvieron a la carga. Rodríguez Zapatero sabía lo de los primeros artefactos de ETA, pero no que la banda también había colocado otras cinco bombas en los alrededores de Madrid para estar presente en festividad política tan señalada y, de paso, dejarle una vez más en evidencia con sus esperanzas, ciertas o prudentes según el corrillo, de dar importantes pasos hacia la paz Marín intentó romper el hielo con una alusión al accidente de Rajoy- le queda la mano izquierda para votar pero luego la preocupación por el futuro de la Constitución y la misma estabilidad institucional estuvo presente en todas las conversaciones de los invitados, sobre todo las de las más altas instituciones del Estado, porque diputados había pocos, sólo los miembros de las direcciones de los principales grupos y algunos parlamentarios por Madrid que no habían hecho puente. El diputado de base que se había desplazado desde más lejos era José Madero y ocupa escaño por Cuenca. El grueso se decantó por el viaducto de la Constitución ¿Tú crees que esto tiene arreglo, que se puede reconducir? preguntaba un destacado miembro del Poder Judicial, en principio independiente, a otro del Legislativo. El verdadero problema, lo que ha estropeado todo, es el estatuto Es que no os lo queréis creer, pero la táctica o la estrategia de Zapatero es dejarnos al margen (por el PP) ¿Tú crees que la vieja guardia del PSOE reaccionará? Hablan mucho, pero luego no hacen nada Eran preguntas y respuestas cruzadas de juristas, políticos de la oposición y ex dirigentes del PP y del PSOE que comparten complicidad generacional alarmados por la deriva nacionalista que impulsa o tolera el jefe del Ejecutivo. Alfonso Guerra, siempre con sus fieles José Marugán y José María Benegas al lado, resultaba ser la estrella de la recepción, al margen del jefe del Ejecutivo y el de la oposición. Se ha convertido en el hombre puente entre los dos grandes partidos. Departe por igual con propios y adversarios y casi más con los ex de su época de muñidor del pacto constitucional. Ayer llamó la atención la larguísima parrafada que echó con el ex presidente del Congreso Landelino Lavilla. En el acto, con menos representantes de la llamada sociedad civil (empresarios, sindicalistas, actores, intelectuales... que nunca, tampoco brilló la representación del poder autonómico. Sólo un presidente de Comunidad, José María Barreda, de Castilla- La Mancha, se pasó por la recepción. La contrata También fue raquítica la representación nacionalista. El vicepresidente segundo del Congreso, Jordi Vilajoana, era la máxima autoridad de CiU presente. Del PNV no había nadie, igual que de ERC. Llamazares era el único socio del Gobierno de Zapatero presente porque ERC no iba a conmemorar el aniversario del régimen constitucional que quiere liquidar. El presidente del Gobierno tuvo un recuerdo para ellos al pedir respeto para los que no quieren la Constitución. Ayer, al menos, no se metieron con el Rey ni acosaron a ningún medio de comunicación. Tardá y Puig se apuntaron al puente y se perdieron las angulas, los langostinos y las cocochas. La empresa que se ocupa de esos menesteres en el Congreso tiró la casa por la ventana. La contrata está en concurso de renovación. El acto dejó imágenes curiosas. A la primera personalidad que saludó Zapatero al terminar el discurso de Marín fue al nuncio Manuel Monteiro de Castro, ante la atenta mirada de José Bono, fiel seguidor, en principio, de ambos. Pero a quien dedicó más atención el ministro fue al embajador de los Estados Unidos, Eduardo Aguirre. Tenía muchas explicaciones que dar. El embajador de los Estados Unidos, Eduardo Aguirre, saluda a Javier Rojo