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6 Opinión MIÉRCOLES 7 12 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA JOSÉ M. DE AREILZA CARVAJAL PROFESOR DE DERECHO COMUNITARIO INSTITUTO DE EMPRESA LA DISTRIBUCIÓN DE LA POBREZA L Instituto Nacional de Estadística, el INE, y, en general, todas las instituciones que consagran su esfuerzo a contarnos y clasificarnos según los más diversos criterios tienen el valor práctico de ser la conciencia social en el núcleo de una sociedad desmoralizada y, por lo general, distante de los supuestos éticos que brillan por su ausencia en nuestra vida colectiva. En ese sentido resulta verdaderamente desasosegante la encuesta del INE sobre las condiciones de vida en España. Un 20 por ciento de todos nosotros, 44 millones de ciudadanos, vive con una renta anual inferior a los 4.554 euros. Es decir, uno de cada cinco españoles tiene que apañárseM. MARTÍN las con menos de 379 FERRAND euros mensuales. Aunque el sentido de la familia, la más social y poderosa de las instituciones españolas, le quite dramatismo a la fría cifra estadística porque la agregación de las rentas individuales de sus miembros genera una renta familiar más llevadera, el dato es revelador. Incita a una profunda reflexión que debe combinarse con la contemplación de la tabla de las desigualdades regionales. Mientras, por ejemplo y sobre esa media nacional del 20 por ciento, el riesgo de ser pobre en Madrid no llega al 10 por ciento, en Andalucía supera el 30. ¿Eso se arregla, a perpetuidad, con un ejercicio de solidaridad fiscal y política económica distributiva o exigirá algunas transformaciones profundas en el modelo que tenemos establecido? Lo que resulta escandaloso y, por ello mismo, desestabilizador es que, ante un dato tan provocador como el que aporta el INE, el grueso de la actividad política nacional y autonómica se centra en proyectos y debates sobre cuestiones que interesan a muy pocos y no tratan de buscar, y encontrar, soluciones estructurales y funcionales para un problema que resulta vital, en el más estricto sentido del término, para nueve millones de españoles. Lejos de buscar fórmulas eficaces para una mejor distribución de la riqueza nacional, algo que supere y corrija las situaciones de desigualdad que tanto afean el mapa de España, se abunda, por el camino de la ensoñación autonómica, en un sistema que consolide la vigente distribución de la pobreza. Es, como aquí suele suceder en nombre de los más nobles conceptos, un ejercicio paradójico. El ingreso medio anual neto de un vecino de Cataluña, la Autonomía más favorecida en este epígrafe, es de 9.064 euros (24.763 por hogar) mientras que en Extremadura, la última de la fila, es sólo de 5.653 (16.470 por hogar) Ante esa realidad, inquietante, pase cada cual revista a los asuntos dominantes y prioritarios que percibe en el Gobierno de la nación y en los de sus respectivas circunscripciones regionales. Será fácil observar cómo las abstracciones legislativas, meras formulaciones teóricas, están impidiendo el paso a las reacciones que exige la realidad. E SALVANDO A LA UNIÓN Para el autor, Blair está empezando a decepcionar a muchos europeístas. No ha tenido suficiente habilidad diplomática para restablecer la confianza con los nuevos estados miembros del Este, que necesitan un acuerdo de presupuestos antes que ningún otro país E STE año, las dos primeras semanas de diciembre son cruciales para la Unión Europea. No sólo se negocian los presupuestos para el período 2007- 2013. Lo que está en juego es si la Unión es capaz de recuperar su pulso y conseguir resultados aceptables para sus 25 estados y sus ciudadanos. Tras la crisis constitucional de junio, Tony Blair concitó muchas esperanzas como nuevo líder europeo, después del estrepitoso fracaso del tándem Chirac- Schröder. La entrada en escena del primer ministro británico coincidía casi de modo providencial con su turno en la presidencia semestral de la Unión. Enseguida Blair orientó su discurso hacia asuntos económicos y sociales, dejando a un lado las complicadas cuestiones de si el Tratado constitucional estaba vivo o muerto y si podía resucitar y cómo. La prioridad de la presidencia británica era la modernización de los Estados del Bienestar y el aumento de la capacidad europea para competir en el mercado global. Este Plan B o business as usual era en cierta medida el regreso al origen pragmático y funcionalista de la integración, basado en una legitimidad de resultados. po para ganarse a la nueva canciller alemana, Angela Merkel. Su última presidencia europea puede pasar a la historia como un compás de espera y poco más. Sin embargo, Blair está empezando a decepcionar a muchos europeístas. No ha tenido suficiente habilidad diplomática para restablecer la confianza con los nuevos estados miembros del Este, que necesitan un acuerdo de presupuestos más que nadie. Tampoco ha sabido dar la vuelta a la mala relación con París y no ha dispuesto de tiem- El único logro importante de los británicos en estos cinco meses pasados ha sido la apertura de negociaciones de adhesión con Turquía, algo que para muchos europeos no es una buena noticia, en buena medida porque no se ha explicado como un paso que podría fortalecer la finalidad de la integración, el trato al Otro, a partir de una visión ética enraizada en el Estado de Derecho y la economía de mercado. Ahora Blair pretende que en apenas diez días se negocien los presupuestos europeos, de modo que la cumbre comunitaria de mediados de diciembre se salde con este único triunfo. Su propuesta de gasto es insuficiente para hacer frente a la ampliación de 2004 a diez países en conjunto mucho más pobres que el resto y para poner en marcha el gran número de políticas europeas que los ciudadanos demandan (gestión europea de la inmigración, política exterior, empleo) De hecho, la Unión de 25 pretende financiarse con una proporción inferior del PNB europeo que la de quince estados. Países como Holanda, Suecia, Austria y el propio Reino Unido quieren rebajar su contribución a la cohesión económica y social sin perder los beneficios de su participación en el mercado interior. España puede ser el gran perdedor con esta fórmula tacaña. Es cierto que ha sido el país más beneficiado por los fondos europeos y se acerca ya a -Para reformarle algo a la Constitución tendrán que preguntarnos a todos los españoles si queremos o no que siga cayendo en puente.