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56 Cultura MARTES 6 12 2005 ABC Muere en México Gloria Lasso, la inolvidable intérprete de Luna de miel La cantante, que tenía 83 años, había ofrecido un recital hace tan sólo quince días en Francia donde primero obtuvo Gloria Lasso el éxito, que luego conseguiría también en España e Iberoamérica MANUEL M. CASCANTE CORRESPONSAL CIUDAD DE MÉXICO. Española, francesa y mexicana. Cantante de boleros, artista de music hall y adicta al matrimonio (tuvo, como mínimo, seis esposos, pero hay quien le cuenta hasta diez) Gloria Lasso, que hizo de Luna de miel una de las canciones en español más populares de todos los tiempos, falleció el domingo en Cuernavaca a los ochenta y tres años de edad, según anunció una de sus tres hijas. Gloria Lasso protagonizó hace sólo quince días su último recital en México, país en el que vivió durante los últimos cuarenta años. Nació Rosa María Coscolín en Villafranca del Panadés, provincia de Barcelona, en 1922. A los 15 años comenzó a compaginar labores de enfermería con las actuaciones en salas de fiesta de la Ciudad Condal. Allí conocería a su primer marido, Guillermo Lasso, que le acompañaba a la guitarra y de quien tomó su apellido artístico. Ya en Madrid, la sustitución de una locutora enferma le permitió que sus canciones comenzaran a sonar en la radio, alcanzando algún que otro éxito. En 1946 salta al cine, y el bolero Cuando la luna sale sería la primera de sus canciones que pasaba a formar parte de la banda sonora de una película, La próxima vez que vivamos b Nacida en Barcelona, fue Una voz que se mete dentro y te transporta Hubo dos voces que me inspiraron a la hora de decidir ser cantante- -decía ayer Paloma San Basilio- Estela Raval y Gloria Lasso La cantante madrileña popularizó en los años ochenta Luna de miel y en 1995 la cantó con ella en el concierto en el que celebró sus veinte años de carrera. Me parece una canción maravillosa, que refleja perfectamente esa melancolía mediterránea De Gloria Lasso, con quien habló a menudo en México, dice Paloma San Basilio que tenía una voz especial. Hay cosas que no se pueden conseguir ni con el estudio, y entre ellas está el alma de la voz: el timbre, ese color que te toca y se te mete dentro. Era una voz distinta, con carne, que te transporta por su especial manera de modular, por su fuerza. Una fuerza que también tenía en su vida, y que le acompañó incluso en sus últimos años de vida Gloria Lasso, en su casa francesa en los años sesenta Todo tipo de géneros Aunque se aplicó a todo tipo de géneros, desde el mambo a la bossa y hasta la sardana, sería en la llamada canción ligera donde más a su gusto se movería Gloria Lasso a lo largo de toda su carrera. Al arrancar la década de los cincuenta frecuentó los escenarios franceses, para acabar por instalarse en París, donde vivió diez años, grabó junto a Luis Mariano Canastos Chiquillo y cosechó muchos éxitos; el mayor, el disco de oro recibido por Extraños en el paraíso en 1956. Gloria Lasso se convertiría en una vedette de la canción exótica o mediterránea en el music- hall parisiense, con nuevos éxitos como Toi, mon démon Buenas noches, mi amor Bon voyage Sois pas fâché Muchas gracias Si tu reviens un jour En 1962, cuando comenzaba a ser eclipsada por el nacimiento de una nueva estrella en su misma órbita artística, Dalida Bambino Gloria Lasso se desplazó a México para con- quistar al público iberoamericano. En 1985 aún regresó a Francia para grabar nuevas canciones y celebrar varios conciertos, entre ellos uno ofrecido en el legendario Olympia de París. De la huella dejada en el país vecino dan fe las palabras pronunciadas ayer por el ministro francés de Cultura y Comunicación, Renaud Donnedieu de Vabres, que dijo que Gloria Lasso hizo soñar a toda una generación, seducida por la fuerza de su voz, la calidad de sus canciones y una belleza fascinante; instalada muy joven en el panteón de la canción, nos deja un magnífico ejemplo de coraje, digno de la imagen de una mujer que supo celebrar la vida con amor La cantante fue una habitual de las revistas del corazón, pues se le han llegado a contar hasta una decena de matrimonios. Sin embargo, en una entrevista que concedió en 2003 al diario francés France Soir la artista aseguró que realmente habían sido sólo seis, mientras que el resto habían sido montajes publicitarios. Luna de miel una canción de Mikis Theodorakis a la que puso letra Rafael de Penagos, fue su mayor éxito en España. Su inclusión en la banda sonora de la película Asignatura pendiente de José Luis Garci, la volvió a poner de actualidad. NUNCA LA OLVIDARON SANTIAGO CASTELO los muy jóvenes no dirá nada el nombre de Gloria Lasso. Ni siquiera les sonará salvo que lo hayan oído evocar a sus padres o a sus abuelos. Pero fue una voz única, irrepetible en la España de los años cincuenta y sesenta. Era una voz clara, limpia, argentina se decía entonces. Que Gloria modulaba conociendo todos sus timbres y desgranando las letras con una dicción perfecta. No, en España, no fue de las de primera fila; pero quienes la oyeron cantar nunca la olvidaron. Sus discos últimamente eran inencontrables. Había que buscarlos en su vertiente francesa donde tantos éxitos cosechó. Es curioso el paralelismo entre Gloria Lasso y Luis Mariano: los dos españoles, triunfadores en Francia, en México y algo menos- -un punto menos- -en España. Y, asombrosamente, algunos de los títulos más populares de ambos son sus propias colaboraciones: Chiquillo Canastos En sus discografías abundan las canciones fran- A cesas. Años hubo, en la década de los sesenta, que París iluminaba sus noches con Luis Mariano, de príncipe de la opereta, en el Chatelet, y Gloria Lasso recorriendo los music- hall picante y divertida, con Toi, mon démon Su voz era incomparable. Con sólo haber grabado Luna de miel Gloria Lasso ya hubiese ocupado un lugar de honor en la discografía de la canción ligera del siglo XX. Pero dejó más, muchísimas más, interpretaciones maravillosas que España quizás no supo valorar como lo hicieron París o México. En la capital mexicana ha estado en la brecha hasta última hora. Conservó hasta el final su bellísimo timbre de voz y su modulación tan limpia. Y hasta la aureola de sus continuos devaneos amorosos. Rondando la setentena se atrevió- -siempre fue provocadora- -a posar casi desnuda para una revista española. Seguía estando guapísima y fieramente coqueta, pero las nuevas generaciones ya no la recordaban. Y, con la evocación de su mocedad española y de sus noches de triunfos a orillas del Sena, se refugió en México, donde la quisieron y admiraron hasta el mutis definitivo. Aquí nos queda la pena de no haber sabido disfrutar más de su eterna luna de miel.