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26 Internacional MARTES 6 12 2005 ABC Rice defiende con uñas y dientes la política antiterrorista de EE. UU. Escándalo en Alemania por la presunta pasividad de Schröder en los vuelos de la CIA b La jefa de la diplomacia norte- americana asegura antes de viajar a Europa que, en Estados Unidos, ni se permite, ni se ejerce la tortura bajo ninguna circunstancia RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, llegó ayer a Alemania reforzada por el oportuno escándalo político provocado en este país por la noticia de que el ex canciller, Gerhard Schröder, tuvo detallada noticia de 430 vuelos de la CIA sobre territorio germano. La cara oscura de los antiamericanos resume el Spiegel en referencia a la presunta complicidad con la CIA del anterior Gobierno, tan ufano de su antiamericanismo. El ex ministro del Interior, Otto Schily, un jurista de izquierdas que se hizo famoso por su defensa de violentos radicales en el 68, habría aceptado tácitamente el largo secuestro erróneo del ciudadano ale- mán Jaled Masri en Afganistán. Incluso lo habría silenciado a petición norteamericana, según reprochó ayer el representante democristiano Wolfgang Bosbach. Antes de partir hacia Alemania, donde se entrevistará con la nueva canciller, Angela Merkel, Rice hizo varias advertencias a los socios europeos. Comparó la captura francesa del terrorista Carlos hace diez años con las operaciones ahora imputadas a la CIA. Y recordó que el Consejo de Europa habría sancionado aquella intervención encubierta. Aseguró asimismo que las criticadas prácticas en la lucha contra el terrorismo sólo serían acciones defensivas Hizo un llamamiento a una mayor cooperación entre aliados, aduciendo que tenemos la responsabilidad de obrar en concierto para hallar medios concretos de defendernos de un enemigo despiadado Y admitió que su país ha tenido que adaptarse a desafíos no inscritos en los códigos de leyes. Condoleezza Rice llega a Europa con Condoleezza Rice era recibida anoche en el aeropuerto Tegel, en Berlín amonestaciones frente a los ataques, y advierte de las decisiones difíciles a las que los gobiernos democráticos deben hacer frente y en las que todos deberíamos volcarnos antes del próximo ataque El unilateralismo es crítica que también hacen algunos europeos al presidente Bush. Antes de la llegada de Rice a Alemania- -primera etapa de un viaje que la llevará a Bucarest, Kiev y Bruselas- -el Washington Post publicaba una información filtrada sobre el silencio del Gobierno de Schröder y, en particular, de su ministro del Interior sobre prácticas abusivas y graves errores norteamericanos. El líder del partido de La Izquierda, Oskar Lafontaine, denun- AP ció que cada día aparecen nuevos detalles sobre actividades de la CIA en suelo alemán, en el espacio aéreo alemán o frente a ciudadanos alemanes durante un gobierno que al mismo tiempo descubría el antiamericanismo como base electoral. Rice ha adelantado los argumentos básicos con los que Bush responderá a la UE en la polémica sobre traslados y retenciones extralegales, asegurando que en EE. UU. no permitimos, no toleramos, ni ejercemos la tortura en ninguna circunstancia los traslados serían sólo una forma de extradición cuando no se puede aplicar el debido procedimiento para poner fuera de juego a terroristas y salvar vidas Cumplido un año al frente de la famosa agencia de Inteligencia en apuros, su director, Porter Goss, se ve obligado a hacer frente ahora a una nueva cosecha de escándalos sobre torturas, errores y abusos de poder La CIA no levanta cabeza PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Aunque los problemas forman parte rutinaria de la CIA, la agencia de espionaje más legendaria del mundo ha acumulado durante los últimos cuatro años un excesivo bagaje de fallos, escándalos y desprestigio pese a las purgas de responsables y las mayores reformas desde su fundación en 1947. Un descalabro abierto por el 11- S, multiplicado por la equivocada atribución a Irak de armas de destrucción masiva y continuado en los últimos meses por acusaciones de torturas y abusos de poder. Al cumplirse más de un año al frente de la CIA, su director Porter Goss- -un ex agente y ex diputado republicano- -se encuentra estos días no sólo con una posición burocráticamente disminuida bajo la reorganización forzada por el fiasco del 11- S, sino también con una plantilla desmoralizada. Descontento y tensiones con la Casa Blanca, sobre todo entre mandos intermedios, que según la clásica tradición de Washington se traduce en filtraciones periodís- ticas, como la reciente divulgación de una red de prisiones extrajudiciales. Este mismo fin de semana, el Washington Post volvía a reexaminar los graves problemas de la CIA en el contexto de las enormes presiones para desarticular la red terrorista de Al Qaida. Como ejemplo de este celo transformado en abusos, el diario cuenta la historia de Jaled Masri, un ciudadano alemán preso por error durante cinco meses en una prisión de Afganistán. De hecho, la inspección interna de la CIA estaría investigando en estos momentos varios de tales casos de equivocaciones a partir de unas 3.000 detenciones. Ante las repetidas acusaciones e indicios de torturas- -que habrían colocado a algún cabecilla de Al Qaida al borde la muerte- Porter Goss se ha visto en la difícil tesitura de tener que salir a la palestra para defender la reputación de la CIA. El responsable insiste en que sus agentes no tienen licencia para torturar, sino que se limitan a aplicar una variedad de métodos únicos e innovadores dentro de parámetros legales para extraer información vital de prisioneros. A pesar de reconocer que la tortura no funciona el director de la CIA no quiere respaldar la significativa enmienda introducida en los presupuestos del Pentágono que prohíbe expresamente el tratamiento cruel, inhumano o degradante de sospechosos en poder militar o de agentes secretos de Estados Unidos. Goss incluso ha confirmado que con algunas de las técnicas de interrogatorio que quedarían excluidas bajo esta propuesta los servicios de inteligencia fueron capaces de obtener valiosas informaciones. Pese a todos los errores y escándalos, Goss en su maniobra defensiva a través de una serie de entrevistas exclusivas viene insistiendo en que la CIA es el patrón oro de los servicios de inteligencia del mundo, sobre todo por su plantilla de agentes. En este tono triunfalista, pese a las percepciones Porter Goss AP de disfuncionalidad, el responsable de la agencia ha indicado que, aunque no acertemos todo el tiempo, no creo que nadie llegue a rivalizar de cerca con nosotros La guinda en esta ristra de fallos, a veces incluso cómicos, la puso el mes pasado Mary Margaret Graham, subdirectora de la CIA, que durante un congreso en Texas cometió la tremenda indiscreción de mencionar públicamente el monto del presupuesto secreto de la CIA: un total de 44.000 millones de dólares. Esta sospechada partida presupuestaria supone una sustancial multiplicación de recursos frente a la cifra de 26.700 millones de dólares revelada por última vez en 1998.