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76 LUNES 5 12 2005 ABC Economía El resultado de la opa sobre Endesa, clave en la futura reordenación energética europea Las eléctricas europeas toman posiciones ante los cambios que vienen en el mercado español b RWE, E. ON, EDF y Enel son gran- Capitalización de las empresas eléctricas 24- 11- 2005 0 10.000 20.000 30.000 40.000 50.000 60.000 EDF E. on Enel Rwe Suez Endesa Electrabel Iberdrola Scottish Power Centrica Scottish South Gas Natural Unión Fenosa Edp Enagas REE 41.024- 5,1 %32.453 43,1 %27.749 24,8 %23.049 25,9 %23.021 27,9 %20.339 14.514 31,6 %12.772 0,8 %12.640 15,8 %10.384 1,9 %9.506 61,2 %8.995 10,3 %3.579 22,9 %3.207 43,7 %20,6 57.058- 1,7 %56.322 21,4 -Datos en millones de euros -En negrita la revalorización anual des multinacionales que superan los 30.000 millones de euros de capitalización y parten con ventaja ante el mercado único europeo A. LASO D LOM J. GONZÁLEZ MADRID. Todas las compañías eléctricas europeas están planificando ya sus estrategias de cara al futuro mercado único de la energía europeo, pero con la vista puesta en la opa de Gas Natural sobre Endesa que se está librando en España. Nadie duda de que la batalla energética que se está disputando en nuestro país tendrá mucho que ver con el diseño futuro del mercado de la energía en Europa, por eso está siendo seguida muy de cerca por las mayores compañías europeas del sector. En los países de la Unión Europea hay hasta cuatro empresas cuya capitalización supera los 30.000 millones de euros, que lógicamente parten con cierta ventaja para convertirse en los futuros grupos energéticos de referencia de la Europa de los 25. Se trata de las alemanas RWE y E. ON, la francesa EDF y la italiana Enel. Todas ellas ya forman parte de la primera división eléctrica, tras haber consolidado su posición en los últimos años con adquisiciones de otras empresas europeas en mercados ajenos a los suyos. Mercados domésticos El proceso que se ha vivido es que las compañías con una posición sólida en sus mercados domésticos han sido las que han sido capaces de comprar a las que no gozan de dicho estatus. Tal ha sido el caso de las eléctricas inglesas, dado su escaso tamaño en un mercado excesivamente fragmentado, las de los países del este de Europa y también varias españolas de pequeño tamaño como han sido los casos de Viesgo, que cayó en manos de la italiana Enel, e Hidrocantábrico, en las de la portuguesa EDP. Estas políticas han dado lugar a grandes campeones nacionales capaces de competir en el mercado global, tanto en el sector de la electricidad como en el del gas. Así, el operador principal en generación eléctrica cuenta, en muchos casos, con una cuota por capacidad insta- lada superior al 80 como es el caso de EDF en Francia, EDP en Portugal o Electrabel en Bélgica. En distribución eléctrica los porcentajes son aún superiores: EDF distribuye al 95 de los clientes franceses; EDP, al 100 de los portugueses; Enel, al 89 de los italianos, y Electrabel, al 83 de los belgas. Sucede que además estos gigantes energéticos se están expandiendo por Europa gracias al apoyo financiero de los poderes públicos, dado que la práctica totalidad de estas empresas cuenta en su accionariado con participaciones estatales o municipales: EDF (85 E. ON (0,5 RWE (31 EDP (25 Enel (32 ENI (30 Galp (35 o GDF (80 Todas son empresas muy capitalizadas, dirigidas en cierta forma desde el poder político y que necesitan seguir alimentándose de otras más pequeñas para mantenerse activas. Ante este mapa que domina la geografía europea, otras compañías se juegan su futuro en los próximos años y tienen que mover ficha si no quieren quedar aisladas o, en el peor de los casos, absorbidas por los gigantes del sector. Es el caso de la francesa Suez, que recientemente ha adquirido Electrabel para acercarse a las grandes. Y es la situación también de España, donde la reordenación del sector energético se está jugando ahora en la opa de Gas Natural sobre Endesa. Si la oferta hostil de la gasista controlada por La Caixa sale adelante y posteriormente se desprende de activos que rondan los 9.000 millones, para lo que existe un contrato con Iberdrola, se crearían dos grandes grupos, con más de 30.000 millones de euros de capitalización bursátil. La mayor parte de los grandes grupo energéticos europeos siguen controlados por sus gobiernos RWE, EnBW, Vatenfall y más de 800 municipalidades) Italia (Enel, ASM Brescia, AEM Torino, AEM Milano y varias municipalidades) Portugal (EDP) Holanda (Nuon, Essent, Eneco y Delta) Reino Unido (Scottish and Southern Energy) etc. Para Gas Natural e Iberdrola el modelo de dos grandes empresas energéticas y otras más pequeñas por país ya domina el panorama de Alemania, Italia y Portugal. A su juicio, la experiencia en Europa en los últimos años pone de manifiesto que los precios más caros se encuentran donde más atomizado esté el mercado, como es el caso de Reino Unido. Sin embargo, obviamente Endesa no participa de estos planes, sino todo lo contrario, y considera que tiene recorrido para seguir sola o crecer en Europa bajo sus propios criterios y no con los de La Caixa. La empresa que preside Manuel Pizarro se siente además con tamaño suficiente para realizar operaciones por Dos puntos de vista Desde Gas Natural e Iberdrola se defiende el acuerdo y su racionalidad, ya que se constituirían dos campeones nacionales con capacidad para no ser engullidos por las grandes europeas. Para estas compañías el que la opa y el posterior acuerdo de venta de activos a Iberdrola llegue a buen puerto significaría que España puede entrar a competir en la liga europea del sector, donde todas las compañías energéticas han crecido por ventas directas de activos o de sociedades. Además, la mayoría cuentan con redes de gas y electricidad solapadas: en Alemania (E. ON, Europa y otros mercados por sí misma. De hecho, poco antes de ser opada Endesa estuvo a punto de hacerse con la italiana Edison y ya tiene el control de la francesa Snet desde hace varios meses. Y por si fuera poco le parece una barbaridad para la competencia y sobre todo para los precios y su traslado final a los consumidores la creación de dos grupos más grandes a partir de los planes que sobre ella tiene Gas Natural. La tercera eléctrica española, Unión Fenosa, en medio de una opa de ACS por el 10 de su capital para asegurarse la hegemonía societaria, tampoco participa en este momento de los planes de Gas Natural e Iberdrola, ya que quiere participar en la compra de activos de Endesa y Gas Natural que el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) podría decidir. En cualquier caso, la concentración energética es un hecho en Europa desde hace varios años y, tarde o temprano, llegará como fruto de la globalización y liberalización económica que avanza inexorable. Es evidente que a nuestro país le interesa más tener empresas fuertes en manos de grupos españoles, que siempre garantizarían en mayor medida el empleo y el impulso al desarrollo económico del país, en vez de dejar un sector estratégico en manos de compa-