Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 5 12 2005 55 El Pompidou de París dedica una retrospectiva a la audaz y atrevida cámara de William Klein Entrevista con Mireia Barrera, que debuta como directora de la formación el próximo sábado El festival literario Kosmopolis cerró ayer su edición especial para el Año del Libro con la presencia de dos novelistas de postín: Juan Marsé y Carlos Ruiz- Zafón. Ambos hablaron de literatura y de la relación de su obra con la ciudad que les vio nacer Las esquinas literarias de Barcelona TEXTO: DAVID MORÁN FOTOS: YOLANDA CARDO INÉS BAUCELLS BARCELONA. Juan Marsé y Carlos Ruiz- Zafón, dos escritores que, salvando las distancias, viven enroscados en la tradición literaria barcelonesa, se encargaron ayer de despedir la edición especial con la que Kosmopolis se ha querido sumar a los fastos de celebración del Año del Libro y la Lectura. Ambos autores hablaron, claro, de literatura, de su relación con el entorno urbano y, en mayor o menor medida, de cómo aparece reflejada su ciudad natal en sus novelas. A pesar del escaso público que acudió al Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona durante las dos primeras jornadas y del discreto éxito de iniciativas como el Speaker s Corner y el intercambio de libros, el programa de ayer, encabezado por dos novelistas de los que movilizan al público, consiguió que por lo menos los huecos en el auditorio no fuesen sangrantes y el festival literario pudiese echar el cierre con cerca de 3.500 personas retratadas en taquilla. Acompañado por el periodista y colaborador de ABC Sergi Doria, quien se enorgulleció de haber contribuido a levantar una de las novelas más carismáticas del último lustro Carlos Ruiz- Zafón habló de La sombra del viento y de cómo llegó a convertir la ciudad de Barcelona en un personaje orgánico que discurre por la novela fiel a su propia mitología. Nunca antes había escrito sobre la ciudad, no empecé a hacerlo hasta que me marché de aquí- -señaló el escritor- Notaba que era incapaz de escribir de Barcelona estando aquí, y la distancia me proporcionó la objetivación necesaria como para entender mi relación con la ciudad No es casual, pues, que La sombra del viento quiera ser el reencuentro con esa Barcelona mágica y misteriosa que el autor conoció en su infancia y que estuvo congelada por la historia durante muchos años Aún así, Zafón no tuvo reparo alguno en reconocer que El Cementerio de Libros que aparece en la novela está directamente inspirado en algunas librerías de segunda mano que conoció durante su larga estancia en Estados Unidos. Doblando la esquina que va de lo particular a lo general, el escritor desmintió que su obra más popular recuperase la esencia de la novela deminónica y prefirió situarla en la tradición de la narrativa, una tradición que se remonta a las tragedias griegas y llega hasta los años treinta A mí siempre me había interesado ver qué pasaba si se cogía esta tradición narrativa y trataba de reconstruirse a partir de los nuevos Carlos Ruiz- Zafón, ayer por la noche, durante su intervención en Kosmopolis conocimientos que nos han proporicionado la gramática del cine y de la imagen- -apuntó- Al fin y al cabo, la novela siempre se ha nutrido de otros géneros literarios para enriquecerse escribiría sobre Bilbao. Aunque también he escrito sobre Shangai, una ciudad que nunca he visitado, lo que creo que tiene más mérito De hecho, el propio Marsé reconoció que si puso fin a su estancia en París fue para poder escribir Últimas tardes con Teresa Si no la escribía en Barcelona no la podía escribir señaló. Esforzándose al máximo por zafarse de las sesudas interpretaciones que de su obra presentaba Izquierdo- los eruditos suelen encontrar muchos significados en cosas en las que yo no pierdo ni cinco minutos aseguró- Marsé se inclinó sobre sus propias teorías para asegura que las novelas se escriben por sí mismas Al principio tienes ideas, pero cuando vas trabajando no eres tú el que tira del libro, sino que es el libro quien tira de ti apuntó. Y dentro de ese trabajo el objetivo final es para el responsable de Ronda del Guinardó la consecución de una prosa transparente con la que el lector no se de cuenta de que está leyendo Soy muy enemigo de los artificios. Quiero que el virtuosismo del prosista no interfiera entre la historia y el lector proclamó Marsé antes de despedirse apropiándose de las palabras de Nabokov para señalar que el intelectual no le ha hecho demasiado bien a la novela Las geografías de Marsé Horas antes, todas las miradas recayeron sobre Juan Marsé quien, presentado por el catedrático Lluís Izquierdo como uno de los grandes novelistas de Barcelona debía amoldarse al ciclo Geografías literarias del Raval No son demasiado ejemplares las historias que yo podría explicar del barrio Chino bromeó el autor de Rabos de lagartija Aún así y a pesar de que su obra siempre ha estado más vinculada a otros barrios como el de Gracia o el Carmel, el escritor barcelonés recordó algunos pasajes en los que sus personajes se perdían por los callejones del centro de Barcelona. En Últimas tardes con Teresa por ejemplo, aparecía una referencia al Saint Germain de Pres, un antro al que iban a tomar copas Jaime Gil de Biedma, Carlos Barral, Luis Goytisolo... rememoró. Uno escribe sobre aquello que cree que conoce. Es así de simple- -aseguró Marsé sobre su relación con Barcelona, ciudad que aparece en todas sus novelas- Si hubiese nacido en Bilbao, Juan Marsé No son demasiado ejemplares las historias que yo podría explicar del barrio Chino bromeó Juan Marsé