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ABC DOMINGO 4 12 2005 Deportes 93 PRIMERA DIVISIÓN DECIMOCUARTA JORNADA El último suspiro castiga de nuevo el eterno conformismo del Atlético Un Athletic sin ideas, pero con empuje, empató en el tiempo añadido ATHLETIC ATLÉTICO 1 1 miento de líneas de los de Clemente como porque Ibagaza estuvo más lúcido que Yeste, muy oscurecido durante toda la primera mitad. El medio punta argentino tuvo más espacios para salir a la contra, y suyas fueron las mejores jugadas a la contra del conjunto rojiblanco, pocas pero con calidad. Athletic (3- 4- 2- 1) Aranzubía; Lacruz, Murillo (Tiko, m. 53) Prieto; Iraola, Orbaiz, Gurpegui (Dañobeitia, m. 79) Casas; Etxeberría, Yeste; y Urzaiz (Guerrero, m. 74) Atlético (4- 2- 3- 1) Leo Franco (Falcón, m. 37) Valera, García Calvo, Perea, Molinero; Gabi, Zahínos: Maxi, Ibagaza, Petrov; y Kezman. Árbitro González Vázquez, del Comité gallego. Tarjeta amarilla a Petrov, Prieto, Valera, Perea, Ibagaza, Tiko y Yeste. Goles 0- 1, m. 11: Kezman. 1- 1, m. 95: Orbaiz. Estrellas desaparecidas En ese tono se movió el partido en la segunda mitad. Mucho sacrificio, mucha disciplina y escasa precisión en el juego, desaparecida demasiada gente en ambos conjuntos (Petrov, Maxi, Yeste, Urzaiz... El Athletic vivía arriba del petróleo que sacaba, escaso, Etxeberría en la banda derecha, pero era poco. Alguna que otra falta en la frontal para ver si Yeste afinaba la puntería y poco más. Sólo un remate cercano de Urzaiz que sacó Falcón en una buena salida y poco más. Claro que el Atlético hizo menos aún, cada vez más encerrado y muy fiado a su fortaleza defensiva que, eso sí, se mostraba inexpugnable y muy poderosa. Hubo problemas añadidos en el Athletic porque a medida que corría el tiempo se le iba a la cabeza más los fantasma de la situación en la que se encuentra que los vaivénes normales del juego. Con esa desconcentración y esas dudas, el fútbol se resentía y también la fluidez del juego que, por sí, ya era escasa. Tampoco ayudó mucho Clemente, que hizo cambios dudosos: quitó a Urzaiz, que incordiaba mucho por arriba y complicaba a los centrales atléticos, para meter a un medio punta como Guerrero. De cualquier forma, el problema generalizado del Athletic era de fútbol en sí, porque no creaba suficiente flujo JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Lo bueno del Athletic es que cada vez que juega un partido asegura intensidad, garra y mucha raza, y además, contagia al rival. Eso sí, fútbol poquito porque no está para muchos trotes con un medio campo disminuido y poco creador. El Atlético, que llegó con bajas por doquier, improvisó como pudo y puede que en esa alineación cogida con alfileres acertara Carlos Bianchi en lo que estaba buscando. Con Ibagaza por delante de los dos medio centros, el Atlético tuvo cierta salida y peligro en la llegada. De hecho, las dos mejores ocasiones fueron suyas, aunque fueran escasas. En la primera fue gol en una indecisión (otra más) de los centrales bilbaínos, que aprovechó Kezman con mucha habilidad, y en la segunda el mismo Kezman echó el balón fuera de forma incomprensible. No llegó más el Atlético porque el entramaje defensivo que tenía montado tapaba muchos huecos (por no decir todos) y con el gol en su talego todos debieron pensar que aguantarían sin mayores problemas. No les faltó razón porque el Athletic, que no tiene las luces encendidas ni presto el talento de sus mejores hombres, se topó de lleno con la zaga rojiblanca, poblada y siempre ordenada a pesar de las ausencias de Pablo y Antonio López. Las ocasiones del Athletic fueron como su juego: abruptas, atropelladas, con poca elaboración y escaso remate arriba. El apelotonamiento de los madrileños atrás apenas dejaba opciones más que al juego aéreo o los disparos lejanos, que siempre llegaron cerca, pero pocas veces entre los tres palos. A pesar de la escasa calidad de juego, nada podía echar nada en cara a los futbolistas, que corrían, pegaban y mordían con idéntica garra tanto los locales como los visitantes. Si el Atlético tuvo más vía libre en sus contras fue tanto por el adelanta- Yeste intenta controlar el balón ante la presión de Valera ofensivo para crear problemas a esa muralla granítica que tenía puesta el Atlético delante de un Falcón que, por cierto, suplió con acierto al lesionado Leo Franco. Los últimos minutos fueron los previstos: el Athletic, muy volcado, y el Atlético cada vez más metido atrás, jugando con fuego y sin aprender la lección. Así que le volvió a pasar lo de siempre: un centro de Yeste en el tiempo añadido permitió a Orbaiz cabecear a la red y dejar a los de Bianchi con tres palmos de narices, castigando el excesivo conformismo en sus filas. EPA ASÍ JUGARON ATHLETIC Aranzubia: regular. Lacruz: mal. Murillo: mal. Prieto: mal. Iraola: regular. Orbaiz: regular. Gurpegui: bien. Casas: mal. Etxeberría: bien. Yeste: regular. Urzaiz: mal. Tiko: mal. Guerrero: mal. Dañobeitia: bien. El técnico: Javier Clemente. Regular. Orden sin ideas ni calidad en su fútbol. Sin embargo, el equipo tuvo fe. Lo mejor: La llegada de Gurpegui y las cosas que logró realizar Etxeberría por la banda derecha. Lo peor: Poco fútbol desde su medio campo. Errores graves en la defensa, como el que costó el gol. Carlos Bianchi, molesto con el árbitro por el tiempo de prolongación Al término del partido, Carlos Bianchi no pudo ocultar su malestar con el colegiado González Vázquez por no haber señalado el final del partido al término de los cinco minutos de prolongación que había señalado: Si ha dado cinco minutos, ¿por qué da treinta segundos más? El partido se había terminado antes. Al acabar me acerqué al árbitro y le dije varias veces lo que pensaba, que no tenía perdón Sin embargo, el argentino se mostró satisfecho por la actuación de sus jugadores. El equipo jugó bien. El primer tiempo lo hizo bien y el segundo cambiamos el sistema porque veíamos que no podían crearnos peligro. El equipo se ha comportado de forma interesante ante un equipo y campo difícil. Se merecía la victoria porque ha hecho un buen partido recalcó. Cuestionado por la posible falta realizada por Perea, Bianchi comentó: No es una falta intencionada, iban corriendo los dos y Perea se tropieza Por último destacar que el meta rojiblanco Leo Franco tuvo que ser sustituido en el minuto 38 debido a una lesión muscular en el recto del muslo de la pierna derecha. ATLÉTICO Leo Franco: sin calificar. Valera: bien. García Calvo: bien. Perea: notable. Molinero: regular. Gabi: regular. Zahínos: bien. Maxi: mal. Ibagaza: bien. Petrov: mal. Kezman: bien. Falcón: bien. Mario Suárez: sin calificar. El técnico: Carlos Bianchi. Regular. Buena organización defensiva del equipo y con orden en el medio campo, pero excesivo conformismo. Lo mejor: Otra vez el bloque defensivo, que funcionó muy bien, sobre todo Perea. La calidad de Ibagaza. Lo peor: Poca ambición y demasiado atrás el equipo. No hubo bandas. Otra vez poca concentración al final.