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ABC DOMINGO 4 12 2005 91 El Atlético cede un empate (1- 1) ante el Athletic de Bilbao en el último suspiro; el Celta supera (2- 1) al Betis El saltador Yago Lamela ingresado en un hospital de Albacete después de sufrir un accidente de tráfico Ronaldo acudió al rescate del equipo y de su técnico. Logró el tanto del triunfo, la única ocasión que tuvo. Acabó aburrido en ataque y echando una mano en la tarea defensiva Volvió el 9 marcó y criticó a la grada TEXTO JULIÁN ÁVILA MADRID. El madridismo esperaba con desesperación a Ronaldo. Y tenía motivos sobrados. El equipo había perdido su mejor referencia ofensiva desde que se lesionó en el partido contra el Atlético 16 de octubre. La lesión de su máximo goleador traía de cabeza a Luxemburgo y a los ocasionales compañeros que han jugado de 9 en su ausencia. En los cinco partidos sin Ronaldo, el Real Madrid ganó dos a trompicones (Zaragoza y Betis) perdió otros dos de manera estrepitosa (Valencia y Deportivo) y empató uno a la heroica (Real Sociedad) El delantero brasileño había acumula siete goles antes de lesionarse, un argumento con suficiente peso como para pedir su regreso a voces. Ya volvió para la cita frente al Barcelona, una aparición forzada por la trascendencia del partido, pero volvió a la enfermería para mejorar su físico. Cuando salió anoche a calentar el escaso público que había por entonces en la grada le tributó una ovación. Era el jugador señalado, como si de un mesías se tratase. Y no defraudó. Saltó al campo el último de la formación. Se agachó, besó el césped y se santiguó hasta en un par de ocasiones. Comenzó a jugar con la misma parsimonia de siempre, como si no estuviese ausente. Se escoró hacía la banda izquierda del ataque, buscando el espacio de dejaba Contra en sus subidas y el uno contra uno con Belenguer, un central más lento que Tena. No se dejó ver en el primer cuarto de hora. Bueno, sí, pero en el centro del campo, una posición poco aconsejable para alcanzar su misión. La primera vez que tocó el balón fue para dar un pase a Guti, su mejor socio. Se habían invertido los papeles y con ese guión no es fácil hacer gol. Pase que no aprovecha Guti Hasta que cada futbolista ocupó su puesto. Pavón defendió con acierto una jugada de ataque, los centrocampistas encontraron a Zidane y éste, al primer toque a Ronaldo. El 9 tiró de su velocidad para encontrar un hueco y superar a Contra. Cuando se vio ante Calatayud afinó la puntería y mandó el balón a la red, después de que pegase en el palo izquierdo. Una, de una. Ya no hubo más noticias ofensivas. Sí se le vio echando una mano dentro del área del Madrid para achicar alguna de las vías de agua que abrió el Getafe. En la segunda parte, desapareció por culpa de la racanería de su equipo, incapaz de gobernar el partido, y de la expulsión de Beckham. Con uno menos, retrasó su posición para trabajar en la zona ancha y encontró un hueco para poner un balón a Guti, que no supo definir delante del portero. Fue sustituido y el público se enojó con Luxa. Este gesto enojó a Ronaldo, que dio un tirón de orejas a la afición: El público del Bernabéu es muy complicado. Lo sabemos, pero no es normal que no nos ayuden. Parece que estamos jugando fuera de casa. Y así es muy difícil Luxemburgo, desencajado, en el momento de dar entrada a Gravesen IGNACIO GIL La afición del Bernabéu es complicada. Lo sabemos, pero no es normal que no nos ayude. Parece que estamos jugando fuera de casa. Así es muy difícil