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ABC DOMINGO 4 12 2005 Sociedad 63 CARMEN MOYA Delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas A veces, tras el fracaso escolar se esconde el consumo de drogas El policonsumo, de gran capacidad adictiva, es una realidad entre los jóvenes españoles. Así se desprende de los datos ofrecidos por el Plan Nacional de Drogas. Su responsable subraya que los jóvenes creen que controlan porque sólo las toman el fin de semana. Es un gran error TEXTO: MARÍA JOSÉ MUÑOZ FOTO: HUERTAS FRAILE TOLEDO. Camen Moya ha celebrado en Toledo el XX Aniversario del Plan Nacional sobre Drogas, del que dice que habría que inventarlo si no existiera. ¿Cómo encajó los últimos datos del Observario Europeo de Drogas que dicen que España es el país de la Unión Europea donde más cocaína se consume? -Con preocupación, claro, aunque la tendencia es creciente desde 2000- 2001, cuando se registró el pico más alto de consumo de cocaína. Desde entonces ha seguido aumentando, pero en unos valores más cortos. -Antes se consideraba la cocaína como una droga de personas con alto poder adquisitivo. ¿Por qué se ha extendido entre la juventud? -La cocaína ya no es cara, tiene unos precios bastante asequibles. Una raya ronda los seis euros. Las copas, los combinados alcohólicos, en algunos lugares de ocio nocturno tienen precios más elevados que esta droga. A la cocaína pueden tener acceso los jóvenes que un fin de semana salen con unos euros en el bolsillo para disfrutar. Esto hace que se haya popularizado mucho más su consumo. Pero lo importante no es sólo el consumo de cocaína, sino los policonsumos. ¿Mezclar drogas es más peligroso? -Son mezclas que potencian el efecto negativo de estas sustancias. Los jóvenes españoles entre 14 y 18 años que declaran haber consumido cocaína en los 12 meses previos a ser encuestados, dicen también haber consumido alcohol (99 cannabis (96 tabaco (94 y éxtasis (43 ¿Qué es lo que está fallando en España? -La situación de España no es muy diferente a la que hay en otros países de nuestro entorno desarrollado. En la vieja Europa, el consumo de la cocaína es cada vez más creciente. Se trata de hábitos de consumo entre los jóvenes que están bastante extendidos en la forma de la diversión. Pero también quiero decir una cosa: las encuestas nos dicen que queda un 96 por ciento de la población de la misma edad que no reconoce haber consumido ningún tipo de sustancia. No tenemos que criminalizar a todos los jóvenes. ¿Se puede hablar del cannabis como puerta de entrada al resto de drogas? -No hay evidencias científicas que lo demuestren. Lo que sí parece cierto es que el consumidor de cannabis entra Carmen Moya, durante la entrevista concedida a ABC Los padres deben estar atentos. La familia es clave en la detección de las primeras alteraciones también en los consumos de alcohol, pero no necesariamente es la puerta de entrada, no hay una ruta establecida. -Parece que sigue existiendo entre los jóvenes la idea de que el porro no tiene peligro, que forma parte de la experiencia vital... -Es que los consumos que tenemos en nuestra sociedad están ligados a la recreación, al divertimento, a la socialización de los encuentros, y por lo tanto se dan mucho más vinculados a estos momentos de la vida: los fines de semana, las vacaciones, las fiestas. Y eso lleva a la sensación de que uno no tiene ninguna adicción porque toma cuando quiere y no hay riesgo, pero eso es un grave error. -Y la tentación de acercarse a algo prohibido, ¿no desaparecería con la legalización, al menos del cannabis? -El tabaco está legalizado y no por ello la gente deja de consumirlo. No es cierto que si las cosas dejan de estar prohibidas no le interesan a uno. -En cuanto al cannabis, un 36 por ciento de jóvenes entre 14 y 18 años lo han consumido en el último año. -Sí, a nosotros nos preocupa. El consumo de cannabis está totalmente banalizado, por eso insistimos y hacemos una llamada de atención dirigida a los padres de estos chicos para que también estén atentos al comportamiento de sus hijos. El abordaje de las drogas corresponde, por supuesto, a las administraciones públicas, pero también tiene un ámbito de actuación que está en la esfera de lo próximo, de los amigos, de la familia, un elemento clave en la detección de los primeros consumos y las primeras manifestaciones de alteraciones que se puedan atribuir al consumo del cannabis. ¿Es eficaz la concienciación en el mundo educativo? -Por supuesto, los jóvenes pasan parte de su vida en el colegio. Lo que pasa es que ahora las drogas son distintas y no producen ningún quebranto social. Ya no hay problemas de orden público vinculados al consumo de la heroína como pasaba años atrás. Por eso los ciudadanos han bajado la guardia y piensen que ya es casi inexistente. -Y a los jóvenes, ¿no es difícil concienciarlos cuando lo que quieren es sólo divertirse? -Es difícil porque los jóvenes piensan que controlan, piensan que como son consumos voluntarios vinculados con las fiestas o las vacaciones, pueden controlarlo y dejarlo en cualquier momento. Pero no es cierto. En algunos puede tener unos efectos desencadenantes de patologías muy graves: cuadros psicóticos, alteraciones de la personalidad... Pero hay otra forma de que aparezcan alteraciones no tan manifiestas en cuanto a afectación biológica, como el fracaso escolar, repetición de curso o pérdida de concentración... que pasan mucho más desapercibidas cuando muchas veces el origen está en estos consumos. A veces, tras el fracaso escolar se esconde el consumo de drogas. -La nueva ley del tabaco es muy restrictiva. ¿Por qué no se ponen las autoridades tan estrictas con el botellón donde bebe alcohol gente muy joven, casi niños, y sin embargo se prevén multas millonarias por fumar en el trabajo? -El tabaco es la única causa que por sí sola es suficiente para producir un cáncer de pulmón. Esto está avalado por todos los estudios científicos, y la sociedad tiene que dar respuestas a evidencias como es que puedes morir por el tabaco. En cuanto al alcohol, yo creo que una ley que aborde estos consumos tiene que ir mucho más allá de lo que es la perturbación del orden público y el descanso de los ciudadanos. Pero el tema es también de cultura, que está bastante vinculada con los consumos de alcohol. Lo que nos preocupa son las situaciones de consumos excesivos, borracheras en los jóvenes, de comas etílicos... y también en el seno familiar se debe disuadir del consumo de alcohol. -Si tuviera usted delante a un grupo de jóvenes, ¿qué les diría? -Que uno puede disfrutar y gozar de la vida, de la fiesta y de la noche sin necesidad de tomar ningún tipo de drogas, que uno se puede relacionar magníficamente, puede ser divertido, ser ocurrente, puede ligar, puede hacer todas las cosas sin necesidad de tomar este tipo de drogas. Porque lo más peligroso de todo es que estas sustancias le pueden llevar a ser un fracasado en la vida.