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ABC DOMINGO 4 12 2005 Los domingos 59 EL PERFIL DE LA SEMANA EN LA ACERA ESCRIBÍ TU NOMBRE FERNANDO IWASAKI MARISOL YAGÜE Alcaldesa de Marbella Manuel Chaves ha anunciado que suspenderá las competencias de urbanismo de Marbella, un Ayuntamiento acostumbrado a vivir en la costa de los escándalos El sarao marbellí lcaldesa de Marbella, Marisol Yagüe, cambió su imagen cuando llegó a la Alcaldía, como hizo también la nueva canciller alemana Angela Merkel. La regidora municipal, a quien en el pueblo consideran una mujer resultona sin llegar a ser una gran belleza, pasó por el quirófano con la intención de regatear al tiempo, y lo logró, pero se olvidó de la ciudad costasoleña, que está necesitando a gritos y de forma urgente una operación de cirugía estética. Yagüe prometió cambiar la imagen de Marbella tras la moción de censura que presentó en 2003 junto a concejales rebeldes del PA y tránsfugas socialistas contra el ex alcalde Julián Muñoz, que militaba entonces igual que ella en el Grupo Independiente Liberal (GIL) el partido que fundó Jesús Gil. Sin embargo, al cabo, será el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, quien intente meter el bisturí en el municipio mediante la nueva ley del Suelo, que entrará en vigor en diciembre. La glamourosa Marbella, que ha albergado lo más florido del mundo cultural, político y económico de los cinco continentes, se ha visto salpicada durante los últimos años por numerosas corruptelas. Según la Fiscalía, la ciudad marbellí acumula más del 82 por ciento de las denuncias por irregularidades urbanísticas en la Costa del Sol, lo que ha llevado a la Junta de Andalucía a retirarle las competencias en esa materia. A partir del 13 de diciembre se iniciará el proceso administrativo y jurídico para restablecer la legalidad en un municipio cuya imagen se ha deteriorado bastante en las dos últimas décadas, pese al lavado de cara realizado por Gil y Muñoz, dos alcaldes que fueron condenados por los tribunales por malversación y delito contra la ordenación del territorio. Yagüe llegó a Marbella muy joven procedente de La Línea de la Concepción (Cádiz) Su familia montó, primero, un supermercado, y, después, se dedicó a la distribución de frutas y verduras. En esa época conoció la noche, creó un grupo rociero denominado Río Real, con el que grabó varios discos, y participó en múltiples fiestas y saraos nocturnos Su última colaboración como artista, emulando a Isabel Pantoja, uno LIBROS PARA ENAMORAR Laa POR JOSÉ MARÍA CAMACHO E de sus ídolos musicales, fue con motivo del 25 aniversario del hotel Gran Meliá Don Pepe. Cantó Amanece Marbella a ritmo de sevillanas. Luego vino el amor con Antonio B. (no confundir con Antonio Banderas, que está casado felizmente con Melannie Griffith) director de una sucursal bancaria. De esa relación sentimental, respaldada por su familia, nacieron sus tres hijos varones. Hace dos años, coincidiendo con su llegada a la Alcaldía marbellí, se separó de su marido. De aquella época se le reconocen varios flirteos hasta que se enamoró de su guardaespaldas, un joven policía local. En plena pasión pregonó en ABC su felicidad y la reforma de su casa. Y cuentan- -muy probablemente las malas lenguas- -que ha tirado de billetera para decorar el chalé de 700 metros cuadrados que tiene en una de las urbanizaciones más lujosas de Marbella. Y también narran estas lenguas afiladas que es una mujer generosa. A su novio- -dicen- -le ha comprado un co- che todoterreno de la marca Hyundai y a su ex marido un Mercedes valorado en unos veinte millones de pesetas. La retirada de las competencias urbanísticas le llega a Yagüe en uno de sus peores momentos políticos tras expulsar del gobierno municipal a dos concejales andalucistas y quedarse en minoría. Además, los tribunales han condenado recientemente a varios concejales y ex ediles gilistas de las Corporaciones actual y anteriores por un delito urbanístico. Entre los condenados figura su hermano Juan Antonio Yagüe. Ante estas adversidades, y otras de índole personal- -otro de sus hermanos es prófugo de la Justicia- -intenta poner la mejor de sus sonrisas. Su imagen de mujer trabajadora y populista- -durante la etapa de Gil llevó las áreas municipales de Participación Ciudadana y la tenencia de alcaldía de las Chapas, entre otras- -quizás podrían salvarle de la debacle electoral que pronostican algunas encuestas. s verdad. Hubo un tiempo glorioso en el que los libros, la lectura, el conocimiento y los idiomas provocaron un efecto afrodisíaco en una generación de mujeres sensibles, inteligentes y bellas que hoy tienen entre 40 y 50 años. Y no es que las mujeres menores de 40 ya no sean sensibles, inteligentes y bellas, sino que ahora las mujeres saben que la mayoría de los hombres no pasa del suplemento de deportes y por eso no hay tío que aguante dos rounds de vis- a- vis literario con una tía. Pero en los años 70 no era así, y uno se conmueve al recordarlo. Yo entré a la universidad en 1978 y- -a punto de cumplir los diecisiete- -alcancé a estudiar con las últimas chicas que todavía creían en el hombre ilustrado A mi favor estaba que yo leía muchísimo y en contra tenía que todas eran mayores que yo. Pero entonces uno era optimista y cuanto más adulta e inalcanzable era la chica de mis sueños, más densos y enrevesados eran los libros que devoraba en vano, porque nadie me advirtió que una cosa era parecer interesante y otra muy distinta resultar rarísimo. A fines de los 70 era inimaginable ligar presumiendo de borrico, pues el mínimo exigible a un manganzón en edad de merecer suponía Cien años de soledad Historias de cronopios y de famas El arte de amar de Erich Fromm, ciertas nociones de Marx y cualquier película de Fellini. ¿Quién no ha formado parte de algún círculo de estudios durante los años 70? Y es que en los círculos de estudios se ligaba más que en las convivencias, porque las chicas eran la mar de intelectuales y sólo se fijaban en eso: ¿Sabías que Fulanito tiene una bien gorda? -Será el Ulises de Joyce. -Yo creo que es Guerra y Paz Las chicas de los 70 me hicieron leer El Principito Juan Salvador Gaviota El viejo y el mar Cartas a un joven poeta y todos los pensamientos de Khalil Gilbran, antes de cumplir los 15. Para impresionar a las chicas de los 70 tuve que leer a Freud, Althusser, Gramsci, Neruda y Carpentier antes de llegar a los 18. Para seducir a las chicas de los 70 me hice especialista en Borges, Tolstoi, Nietzsche y Mircea Elíade sin haber cumplido los 21. Menos mal que ninguna me hizo caso porque entonces hoy sería un ignorante. Muchos contemporáneos míos presumen de disfrutar de una segunda juventud al lado de chicas más jóvenes y hermosas. Puede que sean más jóvenes pero no más hermosas, porque las chicas más bonitas siguen siendo las mujeres de mi edad. Las únicas mujeres de las que me he enamorado siempre a través de sus conversaciones, sus ideales y sus reivindicaciones. Las únicas chicas que comparten conmigo melancolías, canciones y lecturas. Gracias a ellas puedo escribir una autobiografía y no una autoviagrafía, porque ellas me enseñaron a soñar, a vivir y a leer. Aquellos fueron unos años mágicos, maravillosos y emocionantes, porque la cultura y la belleza eran igual de conmovedoras para las chicas de los 70. Ellas querían saber qué libros leíamos y sus ojos relampagueaban sensuales cuando uno les hablaba de Poe, Jünger, Dumèzil o Lawrence Durrell. Por eso las mujeres que hoy tienen entre 40 y 50 son así de tiernas, fuertes, brillantes, ilustradas y cómplices. Y a mí, que me hechizaron en la juventud, me siguen fascinando en su plenitud. www. fernandoiwasaki. com