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40 Madrid DOMINGO 4 12 2005 ABC (Viene de la página anterior) LAS CARAS DEL DELITO curiosos, de modo que los malhechores llegan a utilizar agua mezclada con excrementos y un pulverizador para manchar la chaqueta de la víctima. Así, el cogotero -en estos casos, suele ser de origen argentino- -se disculpa y se ofrece para limpiar la prenda ensuciada. Es en ese momento de desconcierto cuando la mano experta se hace con la billetera. La fracción de segundo que tarda la víctima en percatarse de lo que acaba de ocurrirle es demasiado tiempo. Una tigresa del circo de Arganda arranca un brazo a un joven y se lo come La víctima, que está grave, se encaramó a la jaula porque quería tocar a la fiera b Efectivos de la Guardia Civil Pintura en el coche Pero, dentro de lo que cabe, este asqueroso modus operandi es de lo mejor que le puede ocurrir a una víctima. Porque, mejor una chaqueta sucia y maloliente que un coche destrozado. Es lo que le ocurrió a una mujer de muy alto poder adquisitivo que, embutida en su abrigo de pieles, acudió a un banco de la calle de Alcalá para extraer una gran cantidad de dinero. Los cogoteros estaban al acecho. La siguieron. Vieron cómo la mujer aparcaba su turismo en el parking de Sevilla, salía al exterior y penetraba en el banco. Todo transcurría como siempre. Y volvió por su coche. Cuando intentó subirse a él, vio que estaba embadurnado de una pintura marrón. De pronto, un hombre, muy solícito, le explicó que acababa de ver a la persona que había causado el percance. En esos momentos de confusión, la banda se llevó su gran botín. Porque la recaudación no suele ser baladí. La Policía Judicial de Centro recibe unas cinco o seis denuncias al mes por este tipo de robos. Cada asalto se salda con cantidades que oscilan entre los 6.000 y 10.000 euros- -lo que se traduce en unos 60.000 al mes entre las diez bandas- Incluso se ha llegado a denunciar el robo de 27.000 euros, además de otra cuantiosa cantidad en joyas. El Meji alias de Wilson Alexis A. M. de 30 años, es un nombre muy conocido en la Policía. Lideraba una banda muy violenta de cogoteros chilenos a los que, en el momento de su captura en abril de 2003, se le imputaban más de 15 delitos. Este delincuente ha protagonizado varias fugas e, incluso, se ha llegado a enfrentar a tiros con los agentes. En un enfrentamiento con las Fuerzas del Orden llegó a sustraerle el coche a una mujer justo cuando ésta estaba metiendo a su bebé en el vehículo. El Meji no dudó en huir a toda prisa con el niño en el interior del turismo. Cuando le detuvieron, portaba un enorme cuchillo de 18 centímetros de hoja. sólo pudieron retirar un puñado de huesos de la jaula del felino. Al joven, rumano de 32 años, le acompañaba su mujer SARAH ALLER MADRID. La mayor imprudencia de su vida. Eso debió pasar ayer por la mente del vecino de Arganda que perdió su brazo derecho entre las fauces de una tigresa. El joven, un ciudadano rumano de 32 años, paseaba con su mujer por los alrededores del Circo Nevada, que se encuentra instalado en el recinto ferial del municipio. Nadie sabe qué pudo pasar por su cabeza pero la cuestión es que el chico, tras detenerse ante las jaulas repletas de fieras, decidió acercarse a pocos metros del remolque donde descansaba una de las tigresas. El contemplar al animal desde tan cerca no debió parecerle suficiente, así que, ni corto ni perezoso, metió el brazo derecho entre los barrotes, quizá en un intento de acariciar al felino. La reacción fue instantánea. La tigresa lanzó un zarpazo certero y después arrancó de cuajo con su mandíbula el brazo derecho de la víctima a la altura del codo. La terrible escena no sólo fue contemplada por su esposa sino también por varios testigos que confirmaron anoche cómo el joven se había empleado a fondo para encaramarse a los barrotes y tocar al animal. La primera persona que atendió a la víctima- -que se encuentra en estado grave, aunque no se teme por su vida- -fue una de las empleadas del circo, que le practicó un torniquete mientras llegaban los servicios de emergencia. Hasta el lugar del accidente se desplazaron agentes de la Policía Local de Arganda, agentes del Seprona y de la Policía Judicial de la Guardia Civil y una UVI móvil del Summa 112, que se encontró al joven consciente pero en estado grave. Tras estabilizarlo, fue trasladado al Hospital Gregorio Marañón, donde se recupera de la amputación de su miembro superior derecho. Jugueteando con la extremidad Mientras, al lado de la carpa del circo, en la misma jaula en la que minutos antes descansaba, la tigresa se dedicaba a juguetear con el brazo de la víctima. Nada pudo hacerse por recuperar el miembro, que fue rescatado finalmente por agentes de la Guardia Civil cuando ya era un puñado de huesos. Los propietarios del circo también acudieron al lugar del accidente y efectivos del Instituto Armado revisaban, al cierre de esta edición, la documentación y las licencias del circo. Un hecho similar tuvo lugar hace dos años, en abril de 2003. En aquella ocasión, un tigre del Circo Internacional instalado en Colmenar Viejo también arrancó y se comió el brazo de un trabajador de 28 años y nacionalidad ucraniana que se había acercado a su jaula. Los consejos más importantes Asimismo, algún atraco de este tipo ha terminado con una víctima mortal. Le ocurrió a un hombre de 89 años, que recibió de manos de un chileno una enorme paliza en su propio portal que le afectó, principalmente, a la clavícula y el cuello. Sufrió un derrame que le llegó al corazón, y le produjo la muerte. Por ello, el subinspector Javier García, pese a la colaboración que prestan los sistemas y personal de seguridad de las centrales bancarias, hace hincapié en la precaución que han de tener este tipo de clientes: que los ancianos siempre acudan acompañados; que las grandes cantidades no se reciban en ventanilla ni en cajeros; que la sucursal haya contado la cantidad antes de entregarla, y que los billetes sean lo mayor posible. Todas estas medidas deberán extremarse con la llegada de las fiestas navideñas, que convierten los aledaños de la Puerta del Sol en zona preferente de compras. El trasiego de clientes entrando y saliendo de los establecimientos comerciales y de las entidades bancarias es un panorama suficientemente atractivo para los cogoteros que siempre actúan con más facilidad entre el bullicio. Juan Andrés S. M. conocido como El Inca y también de nacionalidad chilena, tiene en la actualidad 40 años, la edad media de los cogoteros Perteneció a la banda de Sabonis pero logró zafarse de la Policía cuando esta red fue desarticulada. Cuando cayó detenido, en septiembre de 2003, contaba con más de 12 delitos a sus espaldas, además de cuatro reclamaciones judiciales. En aquella época se había percibido un aumento considerable de los delitos cometidos por el método del cogotazo El Inca y la banda que lideraba eran, en buena medida, los culpables de ese incremento de asaltos a personas que salían de los bancos. Un chileno le propinó una brutal paliza a un anciano de 89 años en la puerta de su portal. Murió de un derrame Cada asalto se salda con cantidades que oscilan entre los 6.000 y los 10.000 euros Los tigres del Circo Nevada, junto a una leona, después del ataque ABC