Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 Nacional DOMINGO 4 12 2005 ABC En nueve meses 5.509 padres y madres han denunciado a sus hijos menores por malos tratos. A la mala contestación le sucede el empujón y la paliza; la peor parada es la figura femenina. Jueces, fiscales y Policía alertan de que el fenómeno irá a más Chantaje al amor de madre TEXTO: CRUZ MORCILLO FOTO: ELENA CARRERAS MADRID. Le dije a mi hija que si accedía a ir al instituto este curso le compraba una moto. Como estamos en noviembre y todavía no lo he hecho me amenazó y luego me dio una paliza, por eso la he denunciado Este testimonio lo prestó la semana pasada en un Juzgado de Menores de Murcia una mujer, con el ojo morado y varias contusiones, contra su hija de 16 años. Es uno de los alarmantes casos que se empiezan a juzgar. Entre enero y septiembre de este años 3.322 madres y 2.187 padres han denunciado a sus hijos menores de edad por malos tratos, según datos del Ministerio del Interior dados a conocer la pasada semana por el Instituto de la Mujer. Policías, jueces y fiscales no ocultan su preocupación y advierten de que estos delitos van a ir a más. La familia educa poco porque los padres no tienen tiempo. Delegan la educación en el colegio, pero a los centros se va a formarse, no a educarse. Y unos por otros, muchos adolescentes acaban por carecer de valores reflexiona Ascensión Martín, juez de Menores de Murcia, quien muestra una radiografía inquietante. Ante la mínima norma que el progenitor intenta fijar, que haga la cama, que cumpla un horario, el chico se rebela. Primero responde mal- -explica la juez- después llega al empujón y si no se corta ese proceso, de inmediato viene la paliza, sobre todo a la madre, a la hermana o a la abuela. La figura femenina del entorno es siempre la que sale peor parada. Esta situación se da más en las familias monoparentales Los datos La evolución de las cifras de delincuencia protagonizada por menores contra sus familiares crece cada año y, según los datos provisionales de los que se dispone hasta octubre, en 2005 ocurrirá lo mismo. Las denuncias por malos tratos presentadas por mujeres contra sus hijos fueron 3.177 a lo largo de 2002, 3.363 al año siguiente, 3.964 en 2004 y 3.322 en los nueve primeros meses de este año. En cuanto a las denuncias presentadas por padres contra sus hijos en 2002 se alcanzaron las 2.478, al año siguiente 2.427, en 2004 2.796 y hasta el pasado mes de septiembre 2.187. Uno de los últimos casos que ha juzgado Ascensión Martín con protagonista menor maltratador tenía como denunciantes a sus padres; él, médico, ella, abogada. A juicio de estos expertos, la violencia en las aulas es otra manifestación de este fenómeno y tampoco para de crecer, como los delitos en general cometidos por menores. Moix aclara que no es tanto el aumento de las estadísticas- -que se mantienen estables- -como la gravedad y la violencia de los hechos cometidos. La respuesta penal ha de ser lo más eficaz posible porque si no se castigan estas conductas se genera una sensación de impunidad para el menor Centro de menores de Mollet del Vallés, en Barcelona cide si el caso debe ser juzgado o no. El juez de Menores es entonces el encargado de decidir la sanción que engloba desde medidas de alejamiento de los progenitores, órdenes de protección para éstos o internamiento del niño agresor bien en un centro abierto (de reforma) o cerrado (de internamiento) éste último sólo cuando el delito es muy grave o se ha producido una reiteración de agresiones. Las medidas son a la carta con la intervención de un equipo técnico que evalúa el entorno, si el niño está escolarizado, si existe riesgo para los padres... y sean las que sean exigen un seguimiento personalizado, difícil de cumplir en muchos casos ante la falta de medios. Un ejemplo: en la Comunidad de Madrid hay 18 fiscales de Menores y el año pasado se incoaron sólo en esta región 11.000 diligencias previas. Cada caso hay que individualizarlo, analizar si existen posibilidades de reconducir al menor hacia medidas no sancionadoras porque la jurisdicción de menores es distinta a la de los adultos (prevalece el interés del niño) aunque la norma penal sea igual para todos aclara el fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix. Pero éste es el final del proceso tras la dura determinación que supone para un padre denunciar a su propio hijo. Y ese final, a veces, es sólo el principio de un caso que se va enquistando. Poner freno a tiempo El chantaje del tipo o me compras tal objeto (el móvil, la playstation la moto) o te vas a enterar está más generalizado de lo que aparece en superficie. Un responsable del Grupo de Menores de la Policía de Madrid confirma el diagnóstico. Esos episodios se van incubando desde edades que nos sorprenden. Al principio los padres no les dan importancia y luego ya no tienen remedio. Para que un padre o una madre denuncien tienen que estar al límite. Hemos recibido llamadas de hombres hechos y derechos que nos piden que intervengamos porque el niño de ocho o nueve años lo tiene aterrorizado, le levanta la voz y la mano, y francamente es difícil de entender Para que a uno de estos niños chantajistas, déspotas o en el peor de los casos agresores se les pueda aplicar una medida penal debe tener entre 14 y 18 años. Si no llega a esa edad, la competencia es administrativa y en el caso más grave sólo cabe ordenar el internamiento en un centro de protección, nunca de reforma. Cuando el chico ya tiene los 14, es el fiscal de Menores quien dirige la instrucción y quien de- Nos llaman padres con hijos de ocho años para que intervengamos porque el niño los tiene aterrorizados Le prometí una moto si iba a clase. Como ya era noviembre y no la había comprado mi hija me dio una paliza Ya lo hemos podido comprobar. A veces, decretas un internamiento y cuando el chico sale y vuelve a su casa lo hace envalentonado, quiere vengarse y lo hace de quien tiene más cerca y le ha denunciado asegura la juez Martín. Siempre que no sea imprescindible hay que evitar las medidas más duras y reconducir la situación desde dentro. Yo estoy convencida de que el Código Penal no soluciona los problemas familiares Todavía prevalece la falsa creencia de que esos tiranos domésticos que maltratan a sus padres o a sus hermanos o a sus abuelos pertenecen a familias desestructuradas, problemáticas, pero la realidad desmiente las ideas. Amplio abanico En Madrid en lo que llevamos de año la Fiscalía ha contabilizado 105 asuntos de violencia doméstica cometida por menores ya calificados- -lo que significa que muchos más se han archivado o sobreseído- En este número están englobados tanto los malos tratos a progenitores como a novias. El abanico de casos es muy amplio, pero los expertos apuntan a la fragilidad de la víctima. Aumentan los malos tratos a los abuelos cuando conviven en el núcleo familiar y hay ejemplos en los que esas vejaciones las protagoniza tanto el hijo del anciano como el nieto, en paralelo y de forma casi impune. Tuvimos un caso que ponía el pelo de punta. Una mujer marroquí, viuda, denunció a su hijo de quince años. Cuando llegó a comisaría la víctima estaba en los huesos. El niño la tenía a pan y agua porque era lo que hacía su padre y, según explicó el mismo, ahora él era el hombre de la casa relata un policía de Madrid. Los chantajistas se crecen y no paran. Un chaval amenazó a su madre con suicidarse si lo denunciaba y a punto estuvo de cumplirlo