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14 DOMINGO 4 12 2005 ABC Nacional Rajoy y Aznar se saludan al final del acto que el Partido Popular celebró en la Puerta del Sol a favor de la Carta Magna Rajoy afirma que España no es una nación de naciones sino de ciudadanos libres e iguales Miles de personas arropan a Rajoy en su primer acto público tras el accidente del PP dice que los que reclaman una reforma constitucional pretenden imponer lo que no lograron en 1978, esto es, la negación del consenso CRISTINA DE LA HOZ MADRID. El PP consiguió llenar ayer la Puerta del Sol de Madrid y parte de las calles adyacentes en la concentración convocada a favor de la Constitución y en la que no se citó expresamente el proyecto de nuevo Estatuto catalán, aunque fue la referencia más presente de la intervención del líder popular, Mariano Rajoy. Con su mano derecha vendada- -único recuerdo, al menos aparente, del accidente de helicóptero del jueves- Rajoy defendió que no formamos una nación de naciones, sino una nación de personas, de ciudadanos libres e iguales lo que constituyó todo un alegato contra el texto estatutario. Animado quizá por el éxito de la convocatoria y, probablemente también, por la experiencia personal del jueves, que podría haber resultado fatal, el presidente del PP optó por un tono duro, preñado de referencias implícitas al b El líder proyecto que está ahora en el Congreso. Interrumpido en numerosas ocasiones por los asistentes, volcados en torno a su líder y satisfechos por haber superado una demostración de fuerza y de ánimo interno, no hubo pancartas de ningún tipo ni eslóganes especialmente crispados, pero sí muchas banderas de España (todas constitucionales) acompañadas de las de las Comunidades autónomas. No hablamos el lenguaje antiguo de los derechos históricos, las soberanías medievales o los pueblos irredentos No estamos sometidos al dictado de un tirano, de un partido totalitario o de un credo nacionalista obligatorio los españoles ni para desenterrar ejecutorias de privilegios. No hablamos el lenguaje antiguo de los derechos históricos, las soberanías medievales o los pueblos irredentos agregó, devolviendo el guante a los socios del tripartito. La Constitución, como garante del periodo más largo de convivencia, paz, progreso y bienestar de España, se convirtió en el objeto mimado de su intervención y, tras expresar que apoya su reforma en lo que afecta a la sucesión a la Corona, advirtió que las voces que reclaman un cambio en profundidad de la misma son las que piensan que hoy pueden imponer lo que no lograron en 1978 esto es, la negación del consenso constitucional y que la Constitución deje de ser la casa de todos los españoles Consensos constitucionales El líder del PP se refirió asimismo a la ruptura de los consensos básicos para reafirmar su teoría de que se pretende la exclusión institucional del PP, ya consagrada en el Pacto del Tinell que hizo posible el gobierno tripartito catalán. En este sentido, comentó que cuando se pacta la exclusión de media España y se pretende construir el futuro sin ella, cuando se perciben voces que nos trasladan a un pasado que nos divide y cuando florecen los nostálgicos de la confrontación sobran motivos, argumentó, para temer que puedan caer por tierra los mejores frutos constitucionales. El futuro común no se construye con radicalismo, intolerancia y mal talante proclamó Rajoy para hacer también un alegato a favor de la libertad de expresión por entender que se están violando los derechos de muchos españoles sin que nadie haga nada por impedirlo y sin tener la tutela del Gobierno. Modelo de Estado Rajoy se detuvo especialmente en el modelo de Estado para afirmar que la organización autonómica no significa que por estar censados en una determinada Comunidad dejemos de ser todos ciudadanos, todos españoles y todos iguales ante la Carta Magna. El Estado autonómico, prosiguió, no significa que nuestra nación se fragmente en parcelas y reiteró su argumento de que no hay más que una nación, la española, que forman todos los ciudadanos de este país y un único poder soberano, cuyo propietario es el pueblo español entero proclamó. En respuesta a las críticas que provocó la convocatoria de este acto, Rajoy replicó que el PP ni mira hacia atrás ni escarba en el pasado para dividir a