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6 Opinión DOMINGO 4 12 2005 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES EL NATURALISTA Y LAS LAGARTIJAS UIZÁS haya un punto de deformación profesional en la mucha atención que los periodistas, incluso quienes presumimos de independencia, le prestamos a personajes menores de la vida pública. Más tiempo y más palabras de las dedicadas a los verdaderos protagonistas de cada momento. Ello contribuye a una cierta deformación del retrato político y así, por su rareza y extravagancia, un mindundi instalado en las últimas filas de un grupo menor, como ERC, adquiere dimensiones de gigante. Una correcta administración del desdén, el primero y más inteligente de los mecanismos críticos, no convertiría en personajes, aún siendo diputados, a un fantoche M. MARTÍN con mariachi por el mero FERRAND hecho de bramar contra la Cope o a un asaltapiscinas fondón y camorrista. Tiene esto mucho que ver con el triunfo de los gestos y los símbolos en perjuicio de las ideas. Una frase inteligente, cabal y oportuna no llama la atención porque requiere un auditorio que, desgraciadamente, se desvanece en la miseria cultural y moral con la que nos agreden las televisiones al uso, el gran escenario de la realidad inventada que ha invertido los valores de nuestro tiempo. El éxito, hoy, radica en lo marginal y no en lo establecido. La normalidad, entendida en su sentido tradicional, escandaliza y sólo lo marginal merece el respeto bobalicón que se despacha en esta sociedad. Quizás por eso convenga recordar el final de una de las fábulas de Iriarte que aprendíamos en los colegios de mi infancia: Que hacer gran caso de lagartijas, es dar motivo de que repitan: Valemos mucho por más que digan En esa vaciedad imperante, de la que no podemos esperar muchos frutos, los vozarrones pueden más que los susurros, independientemente del mensaje que uno y otro puedan contender. Si ello se refuerza con un sistema electoral en el que una minoría periférica obtiene más representación que una fuerza más compacta de dimensión nacional- -compárense los casos de ERC e IU- tendremos establecido el desequilibrio. En él estamos. En estas últimas horas, inmersa en el batiburrillo folclórico que nos ha traído la semana, llama especialmente mi atención un dicho de José María Aznar, escasamente amplificado por los medios, en una de esas sesiones que, entre la endogamia y la nostalgia, organiza FAES. Hablando de la UE, en presencia de Durao Barroso y otros notables, el ex presidente criticó con energía la profunda crisis de valores que padece el Continente. Ese es el diagnóstico de la enfermedad. Otra cosa será encontrar el tratamiento que pueda aliviarnos; pero, de momento y a cuenta, no estaría de más devolverle a la información la mesura y proporción que predicaban, y en ocasiones hasta practicaban, los viejos maestros del oficio periodístico. Un majadero cabe en una columna, no necesita media página con ilustración. GRACEJO OVIRETA es un chistosillo, un graciosín, qué majo él, qué saladino y la lámpara maragallosa, yo es que me parto, jo, jo, jo, jo. No habían pasado tres horas del trompazo de Rajoy y Aguirre y ya tenía tres chistes que contar sobre el asunto, uno por hora. Cosa del ingenio popular, dice el tío. Qué va, Josep- Lluis. No te apuntes otro, que ya vas sobrado: el ingenio republicá de esquerras, ése que tanto nos divierte. Tres chistes, tres, y los tres por móvil. No pretenderás que creamos que te los manda el pueblo soberano, ¿verdad? Uno por lo menos te lo ha pasado Puigcercós, gran especialista. Te lo cuento como lo contó él hace dos semanas por el canal cuatro: Van Acebes, Aguirre, Aznar y Rajoy en un barco por el Manzanares. El barco se hunde. ¿Quién se salva? el Estatut ¿Lo entiendes o tengo que explicártelo? Mira: van Acebes, Aguirre, Aznar y Rajoy en un barco, o sea, en un vaxell. Por el Manzanares, eso es. No, no por JON el estadio, por el río. No, no por el de JUARISTI Colombia, por el de Madrid. Que sí, que ya sé que hay un río Manzanares en Colombia, pero el Manzanares del chiste de Puigcercós era el de Madrid, seguro. Y el barco (sí, collons, el barco, el vaxell) va y se hunde. Sí, con los cuatro. No, no sé si va alguien más. ¿Que si no va también Arcadi Espada no tiene gracia? Vale, pues que vaya también Arcadi Espada. No, no metas a Vidal- Quadras, que va a parecer un trasatlántico. Bueno, pues el barco se hunde. ¿Que por qué se hunde? Ni idea. Quizá porque choca con un pato, vete tú a saber. No, no es cosa de la ETA, tranquilo. No, claro que tú no tienes nada que ver, Josep- Lluis, se hunde porque se hunde, se va a pique. A pique he dicho, no a Piqué. Entonces, como digo, se hunde. Sí, el barco, no Piqué ¿Quién se salva? ¿Rajoy, dices? No, no, no. ¡El Estatut, hombre! ¿Cómo que qué hacía el Estatut dentro del barco? ¡Anda a fer punyetes, Rovireta, que me tienes harto! Ah, que no es us- Q R ted Rovireta. Disculpe, me he confundido de número. Qué plancha. Perdón. Disculpe, disculpe, señor Presidente. La verdad, y ahora fuera bromas, yo creía que los escamots tenían la exclusiva del gracejo borde, pero aquí, cuando alguien del PP se pega una costalada, empieza a gracejar media Asamblea de Catalunya. Curioso sentido del humor, el de estos payeses (sabiamente, el ordenador corrige y pone payasos) Del Rovireta ya sabíamos que a cualquier revés del contrario, por anecdótico que sea, le saca punta. Lo sueltas, por ejemplo, en Tierra Santa y no para hasta que se le ocurre el chiste visual más sangriento posible sobre lo que le enseñaban en el seminario (total, los cristianos son unos fachas y que se chinchen los obispos) Qué no haría en Calcuta con las toallas del hotel y su finura volteriana, no quiero ni pensarlo. En fin, que Chiquito de la Calzada, al lado del Rovireta, Chesterton. Pero, ¿y Borrell? A Borrell no lo teníamos calado, tan circunspecto el tipo. Hasta caía bien, aunque en lo de caer bien, pues mira, según de qué altura, y el trastazo moral se lo ha trabajado él solito desde la cota de los grandes macarras y sin red Schengen. Todo por elevar el listón al infinito, el muy artista del trapecio. Desde luego, nos lo ha puesto imposible, a costa, eso sí, de su reputación. A ver qué se nos ocurre cuando Bono se deje un día los piños en la tribuna norte del Bernabéu, durante un aterrizaje fallido. Al autogiro de Móstoles, que lo debió de inventar el bisabuelo de La Cierva para el famoso alcalde de la francesada, lo hemos visto capotar y desmadejarse antes de encontrarlo yaciendo en decúbito prono y siete segundos dura toda la secuencia, elipsis incluida. En tres y medio, Borrell se ha precipitado en el abismo. Como decía un vecino de Móstoles por la tele, eso sí que es tener una suerte abismal. Por no callarte, ingeniero aeronáutico, piquito de oro, Demóstoles, que estás hecho un Demóstoles. PALABRAS CRUZADAS ¿Tiene Occidente aliados en el sur del Mediterráneo? PUES CLARO QUE LOS TIENE I Occidentees un imperio; si su cabeza es la Casa Blanca; si Washington es Roma bajo Calígula; si hay que cuadrarse, satelizarse, desde Hispania a Mesopotamia... entonces el asunto se complica. La vulgaridad en technicolor vale para Charlton Heston. La vida es otra cosa. Las afirmaciones simples llevan al mayor de los enredos: ver Bagdad, o los ataúdes de los pobres soldados en pago de un error evitable. A veces, de cada veinte presidencias hay una desastrosa: ahora ha tocado. Misteriosa genética, Bush padre, buen presidente. Bien. Horacio escribe en su Oda II: Júpiter nos envía inviernos horribles... y él mismo los aleja. Si Occidente se funda en una larga historia, unos valores, entonces hay dos mundos próximos, DARÍO uno ya hecho, Estados Unidos, y otro en VALCÁRCEL formación difícil, lenta e inevitable, Europa. Si el primero impide que el dinero aplaste a su democracia y la segunda logra que la cultura predomine sobre la soez televisión, la cosa funcionará. Muchos europeos poco instruidos desprecian a África, un gigante que duerme, como dormía China. De los cinco Estados norteafricanos cuatro son oficialmente aliados de Occidente. Es necesario que europeos y americanos intercambien con África sus respectivas ideas, culturas, capitales, servicios y, hasta un límite inequívoco, trabajadores. Invertir en África del norte frenará las migraciones. Será rentable, es seguro. BUSQUEMOS CON LUPA S D ADOS los esfuerzos que hacemos por fomentar la existencia de Gobiernos amigos al otro lado del Mediterráneo, debería ser excepcional el que existiera alguno que no lo fuese. Y, sin embargo... La UE convoca la cumbre de Barcelona de esta misma semana. Una cumbre tras la que subyace un espíritu de cooperación que traducido al lenguaje de la calle quiere decir dar dinero a los países del otro lado del Mediterráneo. Ni por ésas, oiga. No ha venido un jefe de Estado. Ni los que el ministro Moratinos trata como si fueran de su familia. No es posible aquí analizar país árabe por país su relación con Occidente. Pero hágase el lector su propia composición de lugar. ¿Cuáles entre esos regímenes hacen del RAMÓN respeto por los Derechos Humanos una PÉREZ- MAURA de sus prioridades? ¿Cuáles promueven la celebración de elecciones dignas de ser llamadas democráticas? ¿Cuántos entre los de formato republicano han cambiado de jefe de Estado en el último lustro? ¿Cuántos garantizan la libertad de cultos? ¿Cuántos promueven una verdadera igualdad entre el hombre y la mujer? No todas estas preguntas tienen la misma respuesta. Pero sí puede haber una conclusión común. Occidente tendrá verdaderos aliados al Sur del Mediterráneo cuando nuestras ayudas de todo tipo se vean condicionadas a la respuesta afirmativa a preguntas como las que aquí se hacen. ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate