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106 Los sábados de ABC SÁBADO 3 12 2005 ABC PREPARATIVOS DE FIESTA Cataluña ha sido tradicionalmente la región de los espumosos, pero desde hace dos décadas algunas bodegas de otras regiones vinícolas se han lanzado a la elaboración de este delicado vino, creando unos cavas extraordinarios con los que brindar esta Navidad. Son tiempos de burbujas para Extremadura, Valencia, La Rioja, Rueda, Castilla- La Mancha y Aragón, y, por supuesto, Cataluña Tiempo de burbujas ociado al esplendor de la viticultura catalana de mediados del XIX y a la notoriedad alcanzada en la región francesa de Champagne en el XVIII, el vino espumoso fue elaborado en nuestro país, por primera vez, hace algo más de un siglo. Nació en 1872, de la mano de Joseph Raventós y Fatjó y hubo que cambiarle el nombre porque, en 1883, España firmó un acuerdo en París, después ratificado en Madrid (1891) La Haya (1925) y Lisboa (1958) según el cual sólo se puede llamar champán al que se hace en la región de Champagne siguiendo el método champanoise. Fueron varias familias de Sant Sadurní d Anoia las que llevaron a cabo la investigación de los estudios de microbiología de Pasteur aplicados al vino, que supusieron el control de la segunda fermentación en botella de este peculiar vino etiquetado en Francia como champán, en España como cava, y en el resto del mundo, incluidas algunas bodegas españolas, como vino espumoso cuando no cumple una serie de requisitos. Precisamente para imponerlos, en 1972 se constituyó un Consejo Regulador de los Vinos Espumosos y la adhesión de España a la CEE, supuso el reconocimiento del cava como vino espumoso de calidad. Pero el que da primero, da dos veces y el 98 por ciento del cava se sigue produciendo en Cataluña, (221 millones de botellas al año en unas 32.000 hectáreas de viñedo) De todas formas, en las últimas dos décadas, otras regiones españolas han visto como sus tímidos experimentos con el cava iban cobrando vuelo. Hoy, de los 160 municipios de 7 comunidades autónomas que producen cava, la gran mayoría (136) está en Cataluña (en la comarca del Penedés) pero el resto se reparte por la Península. Elaboran cava de forma significativa en 23 municipios de La Rioja, 2 de Aragón, 1 de Valencia y 1 de (Badajoz) Todos As TEXTO: CARMEN FUENTES ellos están acogidos al Consejo Regulador del Cava. Hay municipios situados en otras regiones vinícolas que ofrecen vinos espumosos con gran éxito de público. Pero, en cualquier caso, tienen una limitada producción. Todas las bodegas juntas no llegan a un nivel comparable con el de la zona del cava catalán, que en 2004 alcanzó los 221 millones de botellas, cifra, según algunos, un poco superior al número de botellas de champán comercializadas en todo el mundo. En 10 años se ha pasado de 131 millones de botellas a 221 millones y las exportaciones han crecido un 142 por ciento. En lo que todos coinciden- -los consumidores, los primeros- -es en considerar el cava como el vino perfecto para estas fechas. Es un producto ligero, alegre y elegante, que se apoya en las cuidadas uvas Macabeo, Xarello, Parellada, Chardonnay, Malvasía Riojana, Garnacha tinta y Monastrel, Pinot Noir y Trepat, en su embotellado y en su especial fermentación en botella, donde las levaduras transforman lentamente el azúcar en alcohol. Los Sábados de ABC ha hecho un breve recorrido por las regiones de los nuevos cavas. precios, de 3 a 10 euros. Rioja. Rioja tiene 3.000 hectáreas dedicadas al cava, repartidas en seis bodegas: Bodegas Bilbao, Benito Escudero (Grávalos) Faustino (Oyón) Ondarre (Viana) Mainegra (Mendavia) y Muga (Haro) El cava riojano se elaborado con la variedad Viura (Macabeo) y en ocasiones con Malvasía Riojana. Comunidad Valenciana. En 1981, Alfredo Soler fundó en el término de Turís (cerca de Valencia) la bodega Castell dels Sorells, en honor al castillo que lleva ese nombre y así llamó a su cava. Las cavas, a 9 metros bajo los suelos del castillo, ofrecen reposo y oscuridad para las botellas, unas 300.000 al año que hace el enólogo Antonio Fernández. La bodega ha tenido dificultades económicas y estuvo cerrada 4 años, pero éste ha vuelto a abrir, con esas 300.000 botellas y una filosofía de bodega artesana, pequeña y muy cuidada. Presumen de calidad, de mimar todas y cada una de las botellas que pasan por sus manos. Quizás por ello, en 1987, les dieron en San Sadurní d Anoia el premio a la calidad, galardón que les entregaron los Reyes. Elaboran un cava seco, un brut nature y una gran reserva, con unos precios medios que van de 5,2 euros a 9 euros, y exportan a Alemania, Bélgica y Gran Bretaña. La otra bodega está en Requena y se llama Torre Oria, como su cava, en recuerdo a la Torre que la familia Oria mandó construir en 1897 al arquitecto de la época Donderis, hoy declarada monumento artístico. Tras múltiples avatares y después de ser adquirido en 1981 por 6 matrimonios (uno de ellos había estado en Francia y fue el que empezó a hacer cava) pasó a manos de la empresa Natra. Hoy tiene una producción de unas 700.000 botellas (brut Los tradicionales tapones que descorcharemos pronto Extremadura. Empezamos por Extremadura, que se ha revelado como una sorpresa, y que tiene en Almendralejo (Badajoz) dos bodegas que elaboran cava: Lar de Barros y Vía de la Plata. Lar de Barros empezó a hacer cava (1.000 botellas) hace 22 años, y su enólogo y propietario, Aniceto Mesías, está orgulloso de él. Tenía en reserva 128.000 botellas y las ha vendido todas. No piensa ampliar la producción. Para él es un hobby no un negocio. Elabora un brut, un semi- seco y un brut nature, que se pueden adquirir a partir de 3,5 euros. Hace un coupage con varias uvas, pero predomina la Macabeo. Tienen un brut nature con Chardonnay (sólo 3.000 botellas) joya de la bodega. La otra bodega, Lar de Barros- Inviosa, es familiar, de los hermanos Díaz González. En 1931 empezaron a hacer vino y, desde hace hace 25 años, cava. Utilizan la Macabeo para dos tipos de cava: el Bonaval (unas 70.000 botellas) en su versión brut nature, seco y semi seco, y el Lar de Plata (30.000) que sale por primera vez al mercado este año. Los Un futuro prometedor El futuro del cava es prometedor. Según el presidente del Consejo Regulador, García Guillament, en 8 años se llegará a los 300 millones de botellas. El cava sigue las reglas, que establece el Consejo Regulador: se exige al vino más de 15 meses de crianza en botellas, para las reservas, y 30 para las grandes reservas. Lo que no controla el Consejo se mantiene bajo la denominación de vino espumoso. A la inmensa producción de gigantes como Freixenet, Codorníu, Juve Camps... suman ahora sus cavas, de extraordinaria calidad en muchos casos, los todavía desco- nocidos bodegueros de Valencia, Aragón, Extremadura, La Rioja... Son la novedad de las cestas navideñas de este año, hasta el punto de que muchas marcas habían vendido toda su producción (nunca superan las 700.000 botellas) hace más de 15 días. Ante este derroche de pedidos, los bodegueros reconocen que han resistido la tentación de vender más y aunque hubieran podido poner en circulación más botellas, han preferido mantenerlas envejeciendo para asegurar la calidad del cava futuro. Cataluña es la cuna del cava, pero desde hace 20 años también se elabora en Extremadura, La Rioja, Valencia...