Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24 SÁBADO 3 12 2005 ABC Internacional Un oficial norteamericano dirige un acto en memoria del marine muerto en acción en Irak Miguel Terrazas, cuya foto aparece en el programa de la ceremonia AP La muerte de diez marines y los combates de Ramadi cuestionan el plan de victoria de Bush El anuncio de una retirada de tropas parcial choca también con la desconfianza de la opinión pública Blanca se ha limitado a expresar sus condolencias casi de forma mecánica en vez de esgrimir los viejos argumentos de días malos y buenos PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. El calendario y circunstancias fuera de su control continúan jugando muy malas pasadas a la Casa Blanca. Dos días después de que el presidente de Estados Unidos presentase su plan de victoria en Irak la muerte de una decena de infantes de Marina en Faluya, los renovados combates en Ramadi y los descubiertos manejos de propaganda a cargo del Pentágono ponen en duda la premisa fundamental de la Administración Bush ante el reto iraquí: que sus políticas están funcionando, que se están logrando progresos significativos y que el triunfo depende de la perseverancia. b Esta vez, la Casa Aunque el presidente intentase ayer por la mañana presumir de la buena marcha de la economía de Estados Unidos- -con una creación de 215.000 puestos de trabajo durante el mes de noviembre pese a los huracanes y demás incertidumbres- -las malas noticias procedentes de Irak han vuelto a eclipsar aspectos positivos del segundo mandato de George W. Bush. Este continuo suministro de calamidades, especialmente aquilatado desde este verano, ayudan a explicar como el presidente se mantiene en los índices de aprobación más bajos desde su llegada a la Casa Blanca y con un desgaste político que no corresponde a un reelecto líder que todavía no se encuentra en la recta final de su Presidencia. para repetir los viejos argumentos estoicos de Ronald Rumsfeld sobre días malos y buenos Esta vez, la Casa Blanca se ha limitado a expresar sus condolencias casi de forma mecánica. El portavoz presidencial Scott McClellan ha descrito al Gobierno de Estados Unidos entristecido por las pérdidas de vidas, tanto si trata de un soldado o de diez y eternamente agradecido por sus servicios y sacrificios La ofensiva de persuasión lanzada esta semana por la Casa Blanca para confirmar- -pero no asegurar- -una Tristeza por las pérdidas Como es ya habitual con las jornadas de bajas abultadas en Irak, ningún alto cargo de la Administración Bush ha salido a la palestra ni tan siquiera La oposición demócrata todavía no se ha declarado en bloque partidaria de una acelerada salida militar de Irak retirada sustancial de los 160.000 efectivos del Pentágono desplegados en Irak se ha topado, antes incluso de los descalabros sobre el terreno, con la desconfianza de la opinión pública estadounidense. Las primeras encuestas han confirmado la existencia de dudas mayoritarias sobre la estrategia aplicada por la Administración Bush en Irak y la viabilidad de una retirada para el año que viene. De acuerdo con los planes esbozados esta semana, la Administración Bush aspira a sacar sus efectivos de las grandes ciudades iraquíes, reducir el número de bases operativas y realizar menos patrullas y convoys. En definitiva, reducir la enorme diana en que se han convertido las fuerzas de Estados Unidos en Irak, optando por operaciones más especializadas contra objetivos determinados en lugar de grandes operativos de seguridad. Pero siempre rechazando cualquier noción de calendarios artificiales.