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12 Nacional HOMENAJES A LA CONSTITUCIÓN SÁBADO 3 12 2005 ABC Rajoy dedicó su obligado descanso a dar los últimos toques al discurso de hoy en la Puerta del Sol Zapatero volvió a telefonearle para interesarse por su salud y hablar de las circunstancias del accidente del PP agradeció muy especialmente a los miembros de su equipo la reacción tras el accidente aún a costa de poner en riesgo sus propias vidas CRISTINA DE LA HOZ MADRID. Dolorido, con l a sensación de haber recibido una paliza, Mariano Rajoy pasó la jornada de ayer en casa. El líder popular aprovechó el obligado confinamiento para terminar de redactar el discurso que pronunciará hoy en el acto que su partido celebrará a favor de la Constitución, con el telón de fondo del proyecto de nuevo Estatuto para Cataluña que intentará que sea una referencia vaga para que no le acusen de anticatalanismo Con casi doscientos voluntarios en labores de organziación, pero también de vigilancia y seguridad para que se no les cuele ningún exaltado ni bandera preconstitucional, Rajoy aceptó cancelar su agenda para ayer, pero no quiso ni oír hablar de alargar su reposo al día de hoy. La concentración de la Puerta del Sol fue, sin duda, motivo de conversación con su más directo equipo, esto es, Ángel Acebes, Eduardo Zaplana y Francisco Villar, con quienes se mantuvo en contacto telefónico e hizo el seguimiento político del día. Precisamente, Acebes calificó de hipócrita al presidente del Gobierno tras recordar que éste, en el año 2003, defendió, en un acto de su partido a favor de la Constitución cono jefe de la oposición, la necesidad de que se hicieran celebraciones popub El líder José Manuel Durao Barroso saluda a Leopoldo Calvo Sotelo en presencia de José María Aznar y Ángel Acebes lares y no sólo institucionales. Desbordado Rajoy por las muestras de interés sobre su estado de salud tras el accidente de helicóptero, optó por colgar de la página web del partido un agradecimiento generalizado que, en algunos casos, concretó, como cuando se dirigió personalmente a sus escoltas y les dio las gracias por poner en riesgo sus propias vidas para sacarles a todos de una cabina de helicóptero que podría haber estallado. En su comunicado, Rajoy explica que la imposibilidad material de llegar a todos hace que no pueda contestar a cada llamada, que no pueda hablar con tanto amigo que se está interesando por mi estado de salud, que no pueda dedicarles el tiempo que cada uno de ellos merece. Por esta razón quiero aprovechar la página web del partido para transmitirles a todos mi agradecimiento más sincero y cor- ERNESTO AGUDO dial. Muchas gracias por el cariño que he sentido en estos momentos A las llamadas, telegramas y tarjetas que ya recibió el jueves, empezando por las de Su Majestad el Rey y por el Príncipe de Asturias para seguir por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la vicepresidenta, Teresa Fernández de la Vega, se sumaron, entre otros, las de Miguel Ángel Moratinos, María Jesús Sansegun- ANTONIO BURGOS LA TALEGUILLA DE RAJOY D espués de los revolcones, las volteretas, los tantarantanes, los puntazos y las cornás, los toreros se dividen en dos grandes grupos: los que se miran la taleguilla y los que ni siquiera se la miran, y sin perderle la cara al toro, cogen del suelo los avíos, montan la muleta y se ponen allí donde hay que ponerse, como si no hubiera pasado nada. Los toreros del PP, los primeros espadas del partido liberal- conservador español, son diestros del segundo de dichos grupos. Si como los antiguos soldados de reemplazo tuvieran cartilla militar, en el canuto de la licencia no habría que ponerles valor, se le supone sino: Valor, más que demostrado. Como los del caballo de Espartero, usted. Así salió Aznar de las chapas medio calcinadas de su coche, cuando los asesinos de la ETA, los de los cafelitos de Carod en Perpiñán, le pusieron una bomba en Madrid. Aznar, sin mirarse la taleguilla, lo que hizo fue interesarse por los suyos, por su conductor, por los policías de su protección. Y así ha salido Rajoy tras el pellejazo del helicóptero. ¿Usted no ve? Las cosas dependen de cómo se digan. Si hay gracia, puede decirse todo. Usted acaba de poner el pellejazo del helicóptero y eso no es ofensivo para nadie: gracia de Cádiz pura. Pero hay que tener muy malas entrañas para decir la perversidad de Borrell sobre la plaza de los toros. Hombre, de la plaza de toros también se puede hablar, y hasta con una sonrisa, ya que, gracias a ese Dios que inmediatamente citó Esperanza Aguirre, no ocurrió nada. Rajoy ni se miró la taleguilla tras el pellejazo del autogiro con toda la razón del mundo: por al- go estaban en una plaza de toros. Si en algún sitio los buenos toreros no tienen que mirarse la taleguilla y coger otra vez los trastos, es en una plaza. Los buenos caballos se ven en los resbalones y ahí Rajoy quedó para siempre en el autorretrato del temple. Un señor que con esa serenidad retorna a la vida puede parar y mandar perfectamente los destinos del Reino de España, y no como otros tarambanas. Rajoy hizo como Aznar: buscar a los suyos entre los hierros, ver cómo estaban. ¡Y eso que era el único que estaba de enfermería y parte facultativo! ¿Y la torera? La torera es Esperanza Aguirre: qué serenidad de señora. En los momentos más duros, Esperanza Aguirre, sin tanto cuento de las feministas de plantilla, ha hecho más por la dignidad de la mujer que muchos congresos y campañas de tirar el dinero. ¿Qué dice usted, que las mujeres en estos casos se ponen histéricas, que se lían a chillar, descompuestas? No he visto nunca a ninguna señora menos descompuesta que a Esperanza Aguirre saliendo del helicóptero. Más que del helicóptero del pellejazo parecía que salía de la peluquería. Si me lo per- miten, hasta con más serenidad y tranquilidad que los hombres. Y, por descontado, sin mirarse la taleguilla. Pues hay señoras, y Esperanza Aguirre es una de ellas, que tienen muy bien puesta la taleguilla. En esta sociedad mediática de la inmediatez, un grito a destiempo, una carrera, un llanto, una gesticulación fuera de cacho hubiera acabado allí mismo por los siglos de los siglos con la carrera de Rajoy y de Aguirre. Todo lo contrario. Y al final, pero no el último, el alcalde de Móstoles. El sucesor de Andrés Torrejón lo mejoró en valentía. Es más que una casualidad que todo ocurriera en Móstoles. Allí hubo un alcalde que dijo en 1808: Españoles, la Patria está en peligro, acudid a salvarla Le faltó entonces decir que donde había que acudir era a la manifestación para defender a la Constitución de las nuevas cargas de los mamelucos y los lameculos de los separatistas. Así que, convocados por el bando de la perfecta serenidad de Móstoles, no me extraña que en la manifestación le digan a Rajoy lo de ¡torero, torero! Lo es. Rajoy y Esperanza Aguirre han tenido su puerta grande en la plaza de toros de Móstoles.