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ABC SÁBADO 3 12 2005 Opinión 7 que hubiera esclavos por naturaleza No era cierta la supuesta inferioridad de las mujeres o de los extranjeros, entonces llamados bárbaros Por eso, cuando el cristianismo, siglos más tarde, asumió el legado filosófico de los estoicos, les abrió los brazos a todas las razas, nacionalidades, clases sociales y a los dos sexos. Católico precisamente, quiere decir universal. A fines del siglo XVII el británico John Locke (entre otros) retoma en sus escritos el argumento de los derechos naturales y echa las bases de la democracia liberal: ni el Rey ni el Parlamento pueden legislar contra la libertad, el derecho a la vida y a la propiedad. De Locke surge el Bill of Rights de los ingleses y los límites a la autoridad real. Con él se consagran los principios con los que cien años más tarde se fundan los Estados Unidos y los franceses redactan la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. El silogismo es impecable: sin la creencia en Dios, no era concebible la existencia de los derechos naturales; sin los derechos naturales no se sostiene la idea de la democracia liberal. LA ESPUMA DE LOS DÍAS CEREMONIA DE SEDUCCIÓN OS procesos importantes de la vida se instrumentan a través de ceremonias de seducción. Es mejor que así sea. Por lo que sabemos, la coacción y la violencia son a veces procedimientos eficaces, pero propios de una sociedad deshumanizada, casi salvaje, extremas medidas en cualquier convivencia democrática. Cualquier retórica- -cualquier comunicación- -tiene como fines la información, la persuasión o la movilización, pero todos ellos son de alguna manera formas más o menos explícitasde seducción. La propaganda, que se atreve a utilizar las medias verdades y a dirigirse a las emociones, es quizá su forma más demoledora. Esto sirve para las relaciones afectivas entre MANUEL dos personas, pero tamÁNGEL MARTÍN bién para las que se establecen entre una persona y la sociedad produciendo ese amor de nuestros prójimos o de la opinión pública que llamamos estatus, y cuya pérdida, según Alain de Botton, causa una ansiedad tan intensa como la traición o el abandono amorosos. Por muy hipócrita y rebuscada que sea, la seducción es una técnica mucho más loable que el forzamiento, como siempre es menos nociva la propaganda crítica que pueda hacer un medio de comunicación que la pretensión de dejarle en silencio. En estos momentos de notable crispación política se echan de menos los períodos de campaña electoral cuando, sin dejar de chinchar al competidor político, el objetivo fundamental es seducir a los ciudadanos y conseguir su voto con increíbles promesas de futuros reinos de Jauja. Ahora, los votantes somos un cero a la izquierda, un botín conquistado y puesto a buen recaudo y, por lo tanto, de escasísimo valor hasta la próxima batalla en las urnas, así que las energías de los contendientes se emplean con extremosa dedicación en desgastarse entre sí. En el mercado económico viene a ocurrir lo mismo, pero con la enorme ventaja de que la lucha por el cliente es continua y la agresión directa y explícita al competidor está mal vista. Hay, sin embargo, momentos excepcionales donde la seducción y la beligerancia se intensifican, tal es el caso de la compra de una empresa por otra. Una opa -que es el procedimiento reglado para llevarla a cabo en ciertos casos- -es una ceremonia de seducción donde el incentivo económico es el principal atractivo para el accionista seducible pero ¡ay! no es ésta la única voluntad que hay que rendir. La Caixa y Endesa, es decir, Fornesa y Pizarro, enarbolan banderas en defensa de anónimos accionistas y clientes, pero también hacen campaña entre otros agentes decisivos pero no tan legitimados en una verdadera y libre economía de mercado. Por ejemplo, prometen a las autoridades regionales inversiones, cesiones de poder, sedes y donaciones, de una forma desacostumbrada y llamativa. Es otro síntoma inquietante de la interferencia política, pero también un imposible propósito de seducción múltiple de frágil credibilidad. ¡Cuidado! nada más fácil- -y patético- -para un seductor que caer en el ridículo. L KILLIAN clusión formidable: la igualdad esencial entre las personas y la diferencia cualitativa que las separaba de las demás criaturas. Las personas estaban dotadas de la capacidad de razonar. Poseían de manera innata la facultad de obrar con justicia. Podían distinguir la bondad de la maldad, como si una fuerza sobrenatural les hubiera inclinado la conciencia en la dirección del juicio ético. No era verdad, como defendía Aristóteles, Así de simple: si no hay derechos naturales, puede ser aceptable esclavizar a los cautivos, discriminar a las mujeres y execrar a los extranjeros o a los homosexuales. Basta con que lo decida una fuente legítima de poder, como la mayoría aritmética, por ejemplo, o un grupo de sabios insignes y petulantes. El marxismo- -otro ejemplo- que negaba la existencia de derechos naturales, se sentía autorizado, en nombre de la clase obrera, para establecer la dictadura del proletariado, privar de sus bienes a millones de personas y fusilar y encarcelar a otras tantas por ser despreciables enemigos de clase El nazismo, que tampoco creía en los derechos naturales, exterminó a seis millones de judíos y a un millón de gitanos y otras minorías porque no había ningún impedimento moral o filosófico que lo frenara. Por supuesto, nadie- -y mucho menos yo, melancólico agnóstico- -puede asegurar con certeza total que Dios existe. Nadie, tampoco, sin lugar a dudas, puede asegurar lo contrario. Pero lo que resulta indiscutible es que si en Occidente existen la libertad y la tolerancia es porque hemos colocado unos diques capaces de frenar la barbarie: los derechos naturales. Dinamitarlos es precipitarnos en el abismo. PALABRAS CRUZADAS ¿Corre peligro la Constitución con un acuerdo CiU- PSOE sobre el Estatut? NO ME FÍO INCERAMENTE: no me fío de un pacto de ese tipo, y el problema es que me da la nariz que ese pacto está ya cerrado entre Zapatero y Mas. Además de la nariz me lo dice alguna fuente fiable, aunque ya se sabe cómo son esas cosas, lo pactado hoy puede romperse mañana. Pero estamos en que no me fío y debo explicar las razones de la falta de confianza. Zapatero ha prometido limpiar el estatuto catalán como una patena Lo necesita para envolverse en la bandera de la Constitución y dejar noqueado a Mariano Rajoy, pero Artur Mas es mucho Artur Mas, se ha radicalizado cantidaddesde que se quedó sin la Generalitat, a pesar de haber ganado las elecciones, y en ocasiones ha ido incluso más allá de lo que va ERC, aunque en los últimos tiempos PILAR los de Esquerra se han echado al monte y CERNUDA me da la nariz que lo hacen porque también a ellos les da la nariz que hay acuerdo entre Zapatero y Mas y se ven colgados de la brocha. Acompañados probablemente de Maragall, al que Zapatero no le está dando vela en este entierro. Como no me fío, veo aprobados puntos negros del estatuto catalán, que pasarán porque con el apoyo de CiU Zapatero tiene la mayoría parlamentaria suficiente. Y luego harálo de siempre: acusar de montaraces a los que no aprobamos su falta de respeto a las reglas de juego y a la Constitución. Si lo tuviera, no habría pactado con Mas que aprobaran en Barcelona un estatuto anticonstitucional. ESTO NO PUEDE SEGUIR ASÍ S N O, no puede seguir mucho tiempo, creo, el acuerdo entre socialistas y Esquerra Republicana. Cada iniciativa de ERC, cada exceso verbal, cada desplante, le cuesta votos al PSOE allá donde no es Cataluña. Esquerra tiene perfecto derecho, supongo, a desarrollar sus iniciativas políticas, y nunca nos ha engañado sobre lo que piensa, pero no es ni el estilo, ni el talante, ni la estrategia, ni el sustrato político que predica, al menos predica, Zapatero. Lo chocante nunca es rentable, y aquello de los extraños compañeros de cama dura mientras dura, y tengo para mí que ya está dejando de durar. Así que, diga lo que diga ahora, Zapatero tendrá que buscar socios más homologables a medio o corto plazo. Y aquí aparecen Mas, sus FERNANDO convergencias y sus uniones. No veo por JÁUREGUI qué un acuerdo entre ellos y los socialistas haría peligrar más la Constitución que el pacto con una ERC imprevisible y siempre amenazante, que el día menos pensado puede salir con exigencias inaceptables sobre ese Estatut del que tanto vamos a hablar en los meses venideros. CiU ha dado muchas veces pruebas de pragmatismo y, con los altibajos que ustedes quieran, ha ayudado a gobernar el Estado, o sea España. Personalmente, estoy deseando que ese pacto latente se materialice: es el mejor de los males posibles aquí y ahora. Quizá la mejor garantía, incluso, para la pervivencia de la Constitución. ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate