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4 Opinión SÁBADO 3 12 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil POR LA CONSTITUCIÓN OY se celebra en Madrid el acto en defensa de la Constitución convocado por el PP, un nuevo paso en favor del espíritu de la Transición y de los valores de la convivencia que ha desatado las críticas del Gobierno y de sus socios. Cuenta, además, con la nota emotiva que supone la presencia- -ya confirmada- -de Mariano Rajoy en su primer acto después de la caída del helicóptero, que se saldó por fortuna con mínimas consecuencias. María Teresa Fernández de la Vega calificó ayer el acto de concentración callejera despectivo tono que revela que algo definitivamente no funciona cuando el Gobierno de España se siente incómodo ante una convocatoria de esta naturaleza. Nunca la defensa de la Carta Magna debiera merecer un exabrupto como éste, y menos en boca de la vicepresidenta primera. H PSOE- CIU: PUENTES DE DIÁLOGO SOBRE AGUAS TURBULENTAS S E advierten movimientos de fondo en el panorama político. Aunque el presidente del Gobierno echa balones fuera sin excesivo convencimiento, la aproximación entre el PSOE y CiU puede marcar un antes y un después en el incierto camino de una legislatura marcada por el debate territorial. La reedición a escala nacional del tripartito catalán choca un día tras otro con la actitud histriónica y el radicalismo de ERC. La alianza parlamentaria de un partido de Gobierno con un partido antisistema resulta impropia de una democracia sólida y de una sociedad que cuenta con un alto nivel de desarrollo social y económico. El comportamiento personal de alguno de sus líderes y la irresponsabilidad en materias que afectan al núcleo mismo del Estado convierten a ERC en un socio indeseable, cuya presencia en la vida política debería reducirse al papel, muy limitado, que le otorga su porcentaje de voto. Carod Rovira y sus representantes en Madrid no merecen la atención que les prestan los medios y la opinión pública en función de su carácter condicionante de la acción del Ejecutivo, derivada del empeño de Zapatero por convertirse- -como dice con acierto Rajoy- -en prisionero voluntario de los independentistas radicales. En lo que concierne a CiU, es de sobra conocida su vocación de combinar el control de Gobierno autonómico con la máxima influencia en la política nacional. Jordi Pujol lo ha expresado gráficamente al referirse a la marca de fábrica de esta formación. Los ejemplos, bien conocidos, afectan tanto a la etapa de Felipe González como a la primera legislatura de Aznar. El nacionalismo moderado catalán busca con ahínco poner fin a la travesía del desierto, que se hace ya demasiado larga. Se trata, sobre todo, de una apuesta personal de Artur Mas, que ahora considera más rentable la moderación que los excesos de los primeros tiempos, después de haber logrado su objetivo y afianzado su figura política. Conseguido un Estatuto de máximos en el Parlamento catalán, ahora puede modular a conveniencia, madura ya incluso la idea de gobernar en Madrid. Aunque se ha visto pillado a contrapié por la oferta de pacto global, Durán i Lleida ha sabido jugar un papel inteligente en la negociación de la LOE, lo que confirma el deseo de CiU de reactivar una función de equilibrio- -justificada siempre por razones de estabilidad -en la que se siente muy a gusto. Abrumado por una reacción social contra el Estatuto catalán mucho más fuerte de la prevista, Zapatero tiene ahora una baza que jugar a medio plazo, lo que podría aliviar relativamente su incómoda posición. Más allá del interés partidista, es bueno para España que ERC desaparezca del primer plano. Pero tampoco estamos en presencia de la panacea de todos los males. Como es natural, estas maniobras de aproximación afectan a la estrategia del PP, que hoy celebra en Madrid un gran acto a favor de la Constitución. Una gran mayoría social conecta con los principios de unidad y autonomía que conjuga la Carta Magna vigente y así lo manifiesta cada vez que tiene la oportunidad de hacerlo. Vistas las circunstancias, es imprescindible que el PP mantenga el rigor y el buen sentido que viene demostrando su presidente con su impecable discurso en favor de la nación española y con una presencia frecuente y fructífera en Cataluña. En cuanto al PSC, es notorio que el socialismo catalán quedaría descolocado si se confirman las nuevas alianzas, aunque sería mejor no precipitarse, ni dar por seguro lo que está todavía en fase de tanteos y escaramuzas. En todo caso, Maragall ha sido el peor enemigo de sí mismo como líder de un tripartido a la deriva, y Montilla no pasa ciertamente por su mejor momento. En este contexto, si bien liberarse de ERC supone un alivio para cualquiera, está claro que ello dejaría al Gobierno catalán en una situación crítica. Por tanto, cualquier cambio de parejas pasa por un previo recuento de las fuerzas que aporta cada uno, después de la correspondiente convocatoria electoral, que en Cataluña sería en cualquier caso después de conocerse la suerte del Estatuto, cuyo resultado marcaría la jubilación, con gloria o fracaso, de Pasqual Maragall. Mariano Rajoy EFE DETENCIÓN ILEGAL A Audiencia Nacional aprecia indicios más que suficientes de delito en la actuación de los policías denunciados por la detención ilegal de dos militantes del PP tras una manifestación de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) La sala cree pertinente la apertura de juicio oral, ya que se puede sostener a nivel indiciario la implicación de los tres imputados en los delitos de detención ilegal y falsedad Contundente argumento que estrecha el círculo y deja sin demasiado margen de maniobra a los responsables de una medida inaudita en un Estado de Derecho. Un año después, la Justicia se abre paso y apunta directamente a quienes, desde su responsabilidad política, trataron de colocar sus intereses particulares por encima del imperio de la ley. L MIL PENAS DE MUERTE ON la ejecución ayer de Kenneth Lee Boyd son ya mil las condenas a muerte que se han cumplido en Estados Unidos desde que se restableció la pena capital en 1977. Mas allá del factor meramente estadístico, la muerte por inyección letal de este autor confeso de un doble asesinato puede ser ocasión, para volver a reflexionar sobre uno de los aspectos mas discutidos de la política judicial norteamericana. Y lo primero que hay que constatar es que si el objetivo de la reinstauración de la pena capital era la lucha contra el crimen o la disminución de la crueldad de los criminales, lo cierto es que la medida no ha tenido ningún efecto. El origen de la violencia en Estados Unidos tiene otras causas, sobre las que parece no tener la menor influencia el factor disuasivo de la pena capital. Por el contrario, el debate sobre la posibilidad de rehabilitación de las personas que han perpetrado delitos atroces está también sobre la mesa, con el caso de otro de los famosos habitantes del corredor de la muerte Stanley Tookie Williams, que cometió un horrible crimen hace veintiséis años y C que será ejecutado el próximo día 13 si el gobernador de California, Arnold Swarzenager, no dispone lo contrario, a pesar de que en estos últimos decenios se ha convertido con su ejemplo en un activo colaborador de la educación de los jóvenes. Ni este caso, ni los muchos otros en los que se ha constatado- -a posteriori, con técnicas como la del ADN- -que se había cometido un error irreparable parecen ser suficientes argumentos para cambiar la percepción de la sociedad norteamericana. Mientras tanto, la corriente abolicionista se consolida en todo el mundo frente a una práctica que se ha convertido en una de las señas negativas de identidad de Estados Unidos y una permanente fuente de obstáculos para la colaboración efectiva en materia policial con otros países. Tarde o temprano, Estados Unidos tendrá que volver a debatir en profundidad sobre la utilidad real de la pena de muerte, rechazable sin matices desde un punto de vista ético, y las medidas alternativas que, en cualquier caso, tiene que tomar para dejar de ser una de las sociedades más violentas del mundo. HUELLAS TELEFÓNICAS P ESE al elevado coste que la medida representará para las operadoras, la Unión Europa decidió ayer obligar a estas compañías a archivar la información de las llamadas telefónicas durante un periodo de entre seis y veinticuatro meses. La medida, enmarcada en la lucha contra el terrorismo, proporciona a las fuerzas policiales una nueva herramienta con la que seguir el rastro de la actividad de los criminales, quienes- -como ha confirmado la investigación de los últimos atentados islamistas en Occidente, trazados a través de redes invisibles- -han encontrado en las nuevas tecnologías un instrumento para diseñar y ejecutar sus acciones terroristas.