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36 Madrid VIERNES 2 12 2005 ABC SE DICE SE COMENTA MANZANO TAMBIÉN EXISTE El ex alcalde madrileño, José María Álvarez del Manzano, interviene hoy en la lectura de la Constitución organizada por el Ayuntamiento. Quiere leer el artículo 5, que señala a Madrid como capital de España. Como fue de los primeros en expresar su deseo de participar en el acto, en su entorno extrañó que su nombre no apareciera en las primeras listas provisionales- -sí en la última- -que el Gobierno local hizo pública con quienes habían confirmado su asistencia. Menos mal que, al final, alguien le sacó de la invisibilidad MADRID AL DÍA GRANADOS, POR LOS PELOS El secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, se enteró el miércoles de que tenía que subir en el helicóptero con Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy en Móstoles. Estaba en la lista de pasajeros, pero su respuesta fue contundente: Ni hablar, yo no me subo La razón no era otra que el respeto que le merecen esta clase de aparatos volantes. Y a la vista de lo sucedido, no era para menos. Granados fue testigo directo, e incrédulo, de lo que pasó y casi no pudo reaccionar al pensar en lo que podía haberle ocurrido. EL COCHERO IGNACIO RUIZ QUINTANO LA OPINIÓN DEL LECTOR Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Fax: 917 424 104. Correo electrónico: madrid abc. es Montera, sin luces navideñas Cuando la ciudad ya ha encendido su iluminación navideña en las principales vías, una de las calles que tradicionalmente se engalanaba para estas fechas deja este año de hacerlo por primera vez. Los comerciantes de las calles Montera y aledañas, que vienen sufragando este gasto cada Navidad, han decido no engalanar la calle este año. En gran parte como medida de protesta ante la situación de degradación que soporta la calle tomada por la prostitución callejera y en parte también Protesta amarilla Me hace gracia que los comerciantes de Lavapiés- -muchos, de origen chino- -se manifiesten contra la peatonalización del barrio, cuando son quienes colapsan las estrechas calles con sus embalajes. José A. Sigüenza por el apuro económico que están pasando los comerciantes por esta misma razón y por las obras que también tienen tomada la calle desde hace meses y que también inciden en el negocio. La Asociación de Vecinos y Comerciantes de Montera (AMYA) viene denunciando la situación insoportable en la que discurre su vida diaria. Los vecinos exigen al delegado del Gobierno en Madrid que tome cartas en el asunto con objeto de atajar esta situación de degradación e injusticia social. C. Torquemada, J. Ramírez, Asociación de vecinos y comerciantes de Montera DIMES Y DIRETES EXPLOTACIÓN INFANTIL de ese modo, su unidad. Para Unias comodidades propias de cef, el trabajo infantil se convierte lassociedadesmásdesarroen explotador cuando: es con dedilladas son cristales amorcación exclusiva a una edad demafos a través de los cuales pretendesiadotemprana, se pasan demasiamos explicar, las más de las veces, das horas trabajando, provoca estanto la realidad inmediata que trés físico, social o psicológico, se nos rodea, como la realidad alejaANTONIO trabaja en malas condiciones, mida que ni siquiera podemos alcanPÉREZ YUSTE na la dignidad y la autoestima del zar. Incluso, en este caso, las imániño, impidesu accesoalaescolarigenes que acertamos a ver son, zación o impide que éste logre un tan sólo, realidades virtuales que pleno desarrollo social y psicológico. nos llegan deformadas por el tratamiento Sin pretender caer en el error de hamediático. cer todos los trabajos infantiles compaLa explotación infantil es una de esas rables, se da en todos ellos un pauta corealidades, que busca explicarse por la mún: la satisfacción de una necesidad, imagen virtual que nos llega a través del la generación de un bien y la producción cristal amorfo de nuestro propio bienesde un beneficio. Luego, cada sociedad retar. Sejuzgaconabsolutarigurosidadlaexfina estos ingredientes de forma proporplotación infantil del Asia meridional, de cional a su grado de desarrollo y bienesÁfrica o de Latinoamérica, como si todo trabajo infantil desarrollado en ellas fuera explotador; mientras se asume con total naturalidadla existenciadetrabajosinfantiles en nuestro entorno, como si fuera imposible considerarlos explotación infantil. Como reconoce Unicef, no todo trabajo infantil tiene por qué ser explotador. En ocasiones, la situación de extrema pobreza, unido a la ausencia de unas garantías sociales adecuadas, obliga a los niños a tener que trabajar para contribuir a los ingresos de sus familias y poder mantener, L tar. En unos casos se presenta en estado bruto, como en la minas de carbón de la cuenca del río Sinifaná, en Antioquía, Colombia, mientras en otros se dulcifica hasta la candidez, como en el mal llamado concurso Eurojunior. Contrariamente a lo establecido por la OIT, que fija los 15 años como edad mínima aceptable para comenzar a trabajar, la niña que ha ganado la segunda edición de este producto comercial cumplirá, en enero, los 10. Habrá quien diga que andar cantando por los platós y escenarios de este concurso no es un trabajo. Pero juzgue el lector si firmar un contrato que obliga a los niños a cumplir un calendario profesional, con contrapartidas económicas de por medio, es o no un trabajo; un trabajo infantil, se mire como se mire. Y juzgue, también, si aplicándole los criterios de UNICEF, dicho trabajo es o no explotación infantil. Profesor de la Universidad Politécnica de Madrid na amistad me afea que proponga como modelo de comportamiento para nuestros concejales el de los cocheros parisinos de la anteguerra del 14, en tiempo de los simones, con su defensa a ultranza de los clientes, que es todo lo contrario de lo que en Madrid viene haciendo el Ayuntamiento. ¡Qué horror! -me hace ver aquella amistad- ¿Te imaginas al concejal Calvo haciendo de cochero? ¿Y por qué no? ¿No fue Platón quien comparó al hombre con un cochero obligado a poner de acuerdo el trote de dos caballos? Los dos caballos del concejal Calvo para estas Navidades son los cantautores, que trotan al son capitalista, y los manteros, que trotan al son socialista. Para ponerlos de acuerdo, al concejal Calvo no se le ha ocurrido nada mejor que caer sobre los clientes de los manteros como Kato, el japonés, caía sobre Clouseau (Peter Sellers) en el serial de La Pantera Rosa Cochero, claro que sí. Sin carné- o con el carné caducado- pero cochero, al fin y al cabo. Así es como hay que ver al concejal Calvo. Ni amor ni odio se debe tener para los hombres que gobiernan. No les debe uno más sentimientos que el que tiene por su cochero: conducen bien o conducen mal, eso es todo. Así es como lo hubiera visto Vigny. ¿Cómo conduce el concejal Calvo? Sin papeles, de acuerdo. Pero ¿conduce bien o conduce mal? En el caso del top- manta, mal. Muy mal. En vez de cargar contra los clientes, ¿ha probado el concejal Calvo a liberalizar los horarios comerciales? Porque estamos como en los tiempos de García, el amigo de Julio Camba, que decía: Ríete tú de la crisis del comercio. El mayor disgusto que puedes darle a un comerciante de Madrid es comprarle algo de lo que tiene en la tienda. Se conoce que, poco a poco, nuestros comerciantes han ido encariñándose con sus mercancías y, hoy, quisiera yo ver al guapo capaz de sacarle a cualquiera de ellos, por las buenas o por las malas, una corbata o un par de calcetines. Las tiendas de Madrid son verdaderos museos servidos por un personal completamente insobornable, y, prueba de ello, es lo que me pasa a mí. ¿Que qué le pasaba a García? Pues lo que a todo el mundo: que no hay manera de comprar nada en Madrid. U