Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 2 12 2005 Opinión 7 trategia política sofisticada ni una táctica inteligente a tantos meses de las próximas elecciones. Y es prematura, además, porque es posible, me temo que probable, que haga falta una gran manifestación, esta vez sí, para oponerse a lo que pueda salir de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados. Pero para entonces convendría haberse cargado de razón, a base de diálogo y denuncia firme. Y no conviene constiparse con tanto griterío en invierno. Es también una convocatoria manipulable. Ya ha sido manipulada como un ataque a Cataluña. Exactamente lo que se decía durante el franquismo. Curiosa coincidencia argumental que no debería sorprender a nadie porque franquistas y nacionalistas viven la misma ficción, la del Imperio hacia Dios. Pero no puede el PP sorprenderse de esta manipulación después de llevar meses denunciando el giro nacionalista del PSC y la confusión entre sus intereses y los de todos los catalanes. Le convendría al PP un poco más de sutileza. Como exhibió Florentino Pérez cuando dejó de convocar a los ultrasur para ganarse la confianza de la UEFA. Y exactamente como ha dejado de usarla Laporta, embriagado por el indudable éxito futbolístico hasta poner el club al servicio del nacionalismo militante. LA ESPUMA DE LOS DÍAS ÉPICA DEL CONTENEDOR ARÁN más por ir acabando con la pobreza las abstrusas negociaciones de la Organización Mundial del Comercio que todos esos cándidos corazones que gotean bondad solidaria. Es lo que piden los países menos avanzados, capacidad para acceder de pleno derecho a los mercados de la globalización. La palpitación del comercio internacional es la fuerza cardiovascular de este nuevo siglo. Por suerte existe una Europa de los mercaderes si es que la Unión Europea no ha de quedarse para vestir santos. Para quien se esfuerce y compita, la bendición del comercio internacional es que no consiste en una suma cero: todos pueden salir ganando. Los obstáculos se llaman VALENTÍ nacionalismo económico PUIG y neo- proteccionismo. Entra el arancel en el museo, navegan los buques porta- contenedores por los océanos. Mejora la riqueza de las naciones. En un número especial sobre la globalización, el semanario Spiegel dice que hay actualmente dieciocho millones de contenedores- containers -que constantemente cruzan los siete mares, como receptáculos estandarizados que son ya los bloques para ir construyendo la aldea global. A vuelo de pájaro, los puertos de contenedores implican una geometría todavía poco amable, incluso arisca, pero vienen a ser los nudos básicos del nuevo gran flujo comercial. Se asemejan a un sistema de nichos milimetrados, de colores funcionales, depositados en el umbral efectivo del consumo. Llevan bragas chinas a tierras andinas, carne congelada del Uruguay a los países nórdicos. Al abaratar notablemente el transporte, la logística del contenedor reemplaza la épica de la máquina de vapor y las mega- locomotoras diésel cruzando los mejores puentes de la ingeniería mundial. El comercio ha domesticados animales para el transporte y ha generado sistemas monetarios. El mundo comercia con futuros, veinticuatro horas al día, a lomos del mejor software como antes abrió la ruta de la seda y transportó bienes de intercambio al ritmo de las caravanas de camellos. Estólidos, impertérritos, esos contenedores viajan en las cubiertas y bodegas de los buques especialmente dedicados a su transporte, de un confín a otro de planeta. Para la globalización, el contenedor es un eslabón de acero, repleto de una épica bastante prosaica, como es prosaico el comercio. Según el recién fallecido Peter Drucker, llegamos a una fase en la que emergen cuatro economías mundiales, la información, el dinero, las multinacionales ya no dominadas por los Estados Unidos, y una economía mundial mercantilista de bienes, servicios y comercio. Emblemáticamente, el contenedor no da para mucho: no vamos a compararlo con las grandes arquitecturas que el comercio inspiró en el pasado. Es algo mucho más sencillo, vulgar si se quiere. Desde luego, está funcionando de maravilla. H ÁNGEL CÓRDOBA cional porque se inscribe en la lógica falaz de la regresión centralista cuando en estos años del Estado de las Autonomías lo que ha desaparecido de grandes zonas de España es el Estado central. Por ejemplo, el idioma perseguido y amenazado hoy de extinción es el castellano, a pesar de lo que dice el artículo 2 de la Constitución. Realidad que le ha permitido a la Comisión Europea proponer una reducción en el número de traductores e intérpretes, para regocijo de algunos y escarnio de todos. Pero aun así, no sabemos a qué nos llaman a oponernos en la Puerta del Sol. Y el venid a gritar contra el Gobierno no es un buen eslogan para una oposición responsable. Darle una alegría al cuerpo no es una es- Un partido que aspira a representar y liderar el centro derecha español no puede ceder a comprensibles tentaciones emocionales. Su expulsióndel poder al infame grito de asesinos todavía resuena en los oídos de muchos honrados y diligentes militantes populares. Es humano que quieran darse unbaño de multitudes paramejorar su autoestimay recuperar una sensación de complicidad cotidiana que habían perdido con los salvajes atentados del 11- M. Pero no es inteligente. Alguien puede estar contento con que Carrillo no pueda recibir tranquilamente un doctorado honoris causa cuando hace años recibió el premio Abril Martorell a la Concordia. Los mismos que expulsaron al ex embajador israelí Slomo Ben Amí de la Universidad de Valencia al grito de asesino y racista. Los totalitarios de siempre; los revanchistas que quieren reabrir la Transición tantas veces como sea necesario hasta que ganen ellos. Los que desconocen que la historia de las grandes naciones no tiene vencedores ni vencidos, sino patriotas silenciosos y lecheros a media mañana. El Partido Popular no puede estar entre ellos. Si el PSOE se dejar llevar por pura aritmética electoral, allá él. Acabará pagando la factura. Mientras tanto, practiquemos la templanza, aunque nos acusen de tibios. Ya hay demasiados pirómanos. PALABRAS CRUZADAS ¿Se acaba la etapa de las vacas gordas en la economía? EL CRECIMIENTO SE MANTIENE EL SUEÑO DEL FARAÓN E L crecimiento económico sostenido, por encima del 2,5 por ciento, es constante durante los últimos once años y no hay aún motivos para anunciar que ha concluido. Este último trimestre, tercero del año, el crecimiento ha sido semejante al del trimestre anterior y superior al del mismo trimestre del pasado año. El fundamento de ese crecimiento es sólido, por detrás está una realidad empresarial consistente, entre otras razones porque el capital social, empresarial y humano acumulado en España a lo largo de las últimas décadas es impresionante. De los cinco países grandes de la Unión Europea, España es el que presenta mejores resultados a lo largo de las dos últimas décadas. Lo ha evidenciado el infor- FERNANDO G. URBANEJA me que publica Economist esta semana bajo el título: Addio, Dolce Vita referido a la declinante Italia. ¿Podemos estropearlo? Evidentemente que sí. Los italianos lo han hecho con esmero y aquí podemos imitarles con diligencia a poco que unos cuantos se lo propongan. El fracaso italiano radica, básicamente, en la frustración política, de la cual Berlusconi no es causa, más bien es la consecuencia. El crecimiento sostenido, aun con altibajos soportables, es posible. Para ello se requiere no tanto la virtud de los gobiernos cuanto su neutralidad, que no lo estropeen. N ADIE, y desde luego ningún economista, tuvo nunca la precisión de José, que predijo un ciclo de siete años de expansión y siete de recesión, y no se equivocó en nada. Ahora bien, los ciclos siguen existiendo, aunque ya no dependen del clima sino de factores institucionales, tecnológicos, financieros y políticos. Así, puede haber una política monetaria expansiva en un contexto de mayor productividad y de crecimiento sostenido, que absorba la liquidez y no la traduzca en inflación de bienes y servicios, aunque sí de activos. Se produce entonces la fiesta en la que estamos desde comienzos de los años noventa. Más de una señal, empero, sugiere que el impulso CARLOS R. pierde fuerza y las tornas pueden camBRAUN biar. En vez de bajar impuestos y abrir mercados, para que la economía pueda abordar con flexibilidad el golpe competitivo a unas tasas de crecimiento menores, los gobernantes sólo piensan en más gasto público, en diálogos sociales en cumbres y agendas y otras fantasías demagógicas que les permitan marear la perdiz y eludir toda responsabilidad. Aducen que el Banco Central Europeo ahora sube los tipos para luchar contra la inflación asombrosa teoría, porque ¿cómo va a luchar contra algo quien es su principal causa? ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate vpuig abc. es