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ABC JUEVES 1 12 2005 Opinión 5 MEDITACIONES NOTABLES E aquel Comité de Notables designado por Zapatero en vísperas de las elecciones generales- un grupo de diez personas altamente cualificadas y con gran peso político -queda el recuerdo y la constatación de que aquella unidad de elite encargada de engrasar los mecanismos de conducción del país anda desaparecida o perdida en combate. Rodríguez Ibarra, convaleciente; Carmen Calvo, silente; Miguel Sebastián, ausente; Moratinos y Bono, permanentemente enfrentados. Quedan Magdalena Álvarez, de reportera urgente; Carmen Alborch, pendiente de destino, y Peces- Barba (sin comentarios... Mención aparte merece María Jesús San Segundo, que ni está ni se la espera, y Pedro Solbes, simplemente expectante. MARCO AURELIO D LEER Y PENSAR NO SALIR AHORA DE IRAK IMPERIO BERLUSCONI DE ROGER JIMÉNEZ Nowtilus Madrid, 2005 284 páginas 14,95 euros Cuando falla la política Entre otras cosas menos agradables, Silvio Berlusconi pasará a la historia italiana como el presidente del Gobierno más longevo, un rostro y una sonrisa ubicuos, una estrategia caracterizada por las relaciones promiscuas entre los intereses privados y los del Estado. Fue en 1994 cuando Il Cavaliere dio el salto a la vida pública y el periodista y corresponsal en Roma Roger Jiménez le siguió la pista: Su mentor político y amigo personal Bettino Craxi había sido arrollado por los acontecimientos, y buena parte del mundo milanés de los negocios, que él conocía a la perfección, se encontraba encausado en el proceso Tangentopoli... O sea, que cuando los políticos fallan y la polis degenera en Tangentopoli (la ciudad de los sobornos) llega el momento del oportunista. Berlusconi aprovechó su oportunidad, justo cuando su grupo empresarial, Fininvest, empezaba a pasar por una situación comprometida. Repasar la andadura berlusconiana, en estas calendas de penuria política, resulta tan aleccionador como observar la revolucionada banlieu francesa. La poca altura de miras de los dirigentes europeos está dejando tras de sí una tierra quemada donde sólo pueden crecer los cactus de la demagogia y el populismo. SERGI DORIA AS fabricaciones informativas en torno a Irak han alcanzado a la presidencia de Bush en la línea de flotación (no había armas de destrucción masiva) El presidente da la sensación de estar pasándolo mal. Lo describe un columnista conservador, Thomas L. Friedman, en el Herald Tribune: parece como si Bush quisiera hacer deprisa su equipaje y volver para siempre a su rancho de Tejas. No hay antiamericanismo en estas críticas: los ataques más duros contra Bush provienen de su propio país. Muchos ciudadanos americanos se sienten engañados. Un porcentaje creciente piensa que Washington no hace la guerra justa y pide una pronta salida de Irak. La alocución del ex marine Murtha, hoy miembro del Congreso, ha hecho tambalearse los cimientos de la Casa Blanca. Dejemos para otro día la constitución iraquí. El jefe del anterior Gobierno provisional, Iyad Alaui, hombre de WasDARÍO hington, acaba de declarar: Estamos VALCÁRCEL como en tiempo de Sadam Husein, tan mal o peor Bush ha de hacer frente al déficit, a la reforma de la seguridad social, al futuro de la energía, al cambio climático... y sobre todo a Irak. Se diría que Bush ha sido forzado a ocupar la presidencia durante tres años todavía. En alguien pasional como él, la erótica del poder se ha convertido en calvario. No hay una verdadera idea en su cabeza sobre el fututo de la nación. Su discurso de ayer en Annapolis no contiene más que una verdad, no se ganan las guerras con horarios ni plazos. Pero es una idea de Temístocles. Karl Rove intenta desviar la atención hacia los homosexuales, el choque de civilizaciones... Pero estos asuntos apenas interesan ya. La actualidad devora a sus hijos. Otro columnista de la derecha, John Vinocur, recorre Florida y se asombra: en las circunscripciones más conservadoras, donde tantos coroneles retirados pasan su jubilación, el líder republicano local se enga- L llaba hace un año: No nos hubiéramos marchado de Alemania tras la muerte de Hitler. Tampoco nos marcharemos ahora de Irak Demagogia de provincia. Confundir a Hitler con Sadam tiene poco sentido. Hitler había invadido Europa. Sadam, un asesino vulgar, invadió Kuwait, país poco mayor que Cercedilla. Pero no estamos en 1945, ni en 1990. El mes pasado preguntaban por la radio a ese jefecillo republicano: ¿Quedan esperanzas de victoria en Irak? Respondía: Yo creo que Bush está trabajando sinceramente para sacarnos de allí, y espero que pueda La cuerda se tensa insoportablemente. Las tragedias se suceden. En cuatro días de la semana anterior hubo 200 muertos en Bagdad y sus alrededores. En América, el goteo de ataúdes sigue. La realidad se impone como un torrente de lava que bajara del volcán. Y sin embargo Estados Unidos no debe abandonar Irak. Es cada día más difícil un ataque en territorio americano como ocurrió en las Torres. Los servicios occidentales erradican focos terroristas, a veces de modo definitivo. La tortura, sin embargo, refuerza al terrorismo y consigue nuevos voluntarios suicidas. Aún otro testimonio, Roger Cohen en el NY Times: la guerra de guerrillas, casa por casa, es imposible de ganar; la presencia de fuerzas invasoras galvaniza a los insurgentes; el conflicto de Irak retroalimenta al terrorismo; el Congreso podrá cerrarse en banda y no dar un dólar más. Vietnam e Irak son distintos en casi todo, pero iguales en un punto: capacidad de hacer frente al invasor. Ocupar un país en esta época es asunto más que problemático. Sin embargo, la salida de las tropas norteamericanas llevaría hoy a Irak a una guerra civil. El incendio puede prender en Siria, Irán, Arabia Saudí... Bush es un mal presidente, de acuerdo, pero éste es un pobre consuelo. Los problemas por resolver son abrumadores; no hay tiempo de caer en tontos narcisismos. Hoy no se puede abandonar Irak. Al menos sin movilizar a la OTAN. La OTAN es Estados Unidos, pero es también Francia, Alemania, España, Bélgica...