Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 Cultura MIÉRCOLES 30 11 2005 ABC La Biblioteca Nacional repasa la vanguardia de la fotografía española entre 1950 y 1990 El papel de la Fotografía reúne a figuras como Cualladó, Fontcuberta, Catany o Vallhonrat J. HERNÁNDEZ MADRID. A mediados del siglo XX, la fotografía española estaba abonada a la cultura underground sumida en los retratos de salón y los entornos va- Pepino de Jorge Rueda, publicada en Nueva Lente en octubre de 1973 porosos, bucólicos, de los que había ido subsistiendo hasta esa primera década de la Dictadura. Al mismo tiempo, más allá de nuestras fronteras, los artistas del negativo (todavía en blanco y negro) llevaban varios años de adelanto abriendo este arte emergente a nuevas formas de expresión, lejos de ese pictorialismo que quebró en la Revolución Rusa y la I Guerra Mundial. La Biblioteca Nacional, en colaboración con Caja Madrid, repasa con El papel de la Fotografía aquellos años del nacimiento de estas nuevas formas gráficas a través de la revista AFAL (la Asociación Fotográfica Almeriense) y las posteriores Nueva Lente y Photovisión las tres publicaciones clave en estas décadas de imágenes en abstracto, humanistas e, incluso, caso de la última, hasta la célebre movida En total, la muestra, comisariada por Ángeles Bejerano y Fernanda Llobet, consta de 79 fotografías, revistas originales y portadas impresas, en las que se ofrece lo más granado de varias generaciones de fotógrafos, entre ellos Oriol Maspons, Daniel Canogar, Alberto Schommer, América Sánchez, Fernando Herráez, Jorge Rueda y siete premios nacionales como Gabriel Cualladó, Joan Colom, Ramón Masats, Tony Catany, Javier Vallhonrat, Joan Fontcuberta y Carlos Pérez Siquier. El MoMa como bandera Este último, perteneciente a ese grupo que desde Almería se abrió a todo el mundo tomando como bandera la antológica recopilación The Family of Man que el MoMa de Nueva York dedicó en 1955 a más de 300 autores, reivindicó ayer en la inauguración de El Papel de la Fotografía (abierta al público hasta el 12 de febrero) la vigencia de AFAL. Hicieron una gran revolución, un cambio desde una provincia esforzada como es Almería, que logró aglutinar a fotógrafos casos de Cualladó, Masats, Maspons o Schommer de toda España, para que fueran conocidos en Europa y América, donde sólo se conocía a los pictorialistas A continuación, Pablo Pérez Mínguez, cabeza visible de Nueva Lente subrayó que la grandeza de AFAL residió en sacar a la fotografía española de su mundo underground para, a través de la imprenta Minerva, acercarla a los kioscos. La falta de dinero- -como los problemas económicos que arrastra PhotoVisión en la actualidad- hizo que la revista AFAL sólo estuviera en la calle de 1956 a 1963, pero sirvió, en opinión de la directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás, para hacer también un análisis sociológico que continuó después en los setenta con el todo vale de Nueva Lente y con PhotoVisión allá por 1981.