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ABC MIÉRCOLES 30 11 2005 59 Cultura y espectáculos Polanski: A los grandes estudios les interesa hacer un cine parecido a los videojuegos El cineasta confiesa que filmó Oliver Twist para que los padres vayan con sus hijos al cine b El director presentó ayer su versión cinematográfica del clásico de Dickens, que se estrena el viernes. Hago cine para que los espectadores piensen afirmó TULIO DEMICHELI MADRID. No era fácil- -confesó Roman Polanski a los periodistas- -decidir qué proyecto hacer después de El pianista Nos reunimos los productores Robert Benmussa, Allan Sarde y yo con la idea de que volveríamos a juntar al mismo equipo: el guionista Ronald Harwood, el operador Pawel Edelman y el director artístico Allan Starski. Hacía tiempo que yo quería hacer una película con la que mis hijos se pudieran identificar; o mejor dicho, quería hacer una película que los padres que van al cine pudieran ir a ver con sus hijos. Cuando les acompaño, yo me duermo a los quince minutos a pesar de las bombas y explosiones. Por eso decidí hacer Oliver Twist que es un libro que cuenta una historia especialmente interesante y que además me emociona. Es la historia de un niño que no pierde la inocencia y en la que influyen mucho las casualidades del destino ¿Qué tipo de cine le gusta hacer? Verán, cuando tenía 14 años vi De ratones y hombres de John Steinbeck (Lewis Milestone, 1939) y me impresionó mucho. Al salir me preguntaba porqué tenía que morir Lennie, y me lo preguntaba, justamente, porque se moría y eso me hacía pensar. En fin, el otro día fui con mi mujer y unos amigos al cine y la película, que era de suspense, estaba profesionalmente muy resuelta. Sin embargo, no hablamos nada de ella durante la cena. A mí me gusta hacer cine para que los espectadores piensen y se interroguen a sí mismos Roman Polanski, ayer, antes de ofrecer la rueda de prensa en el hotel Ritz Guiness construye el personaje de Fagin con una caracterización muy antisemita: una nariz enorme con verruga incluida, y que bien parecía una caricatura de los carteles de la Gestapo para identificar judíos. Pero yo tengo gran afecto por el cine de Lean y su adaptación de Grandes esperanzas (con John Mills, Jean Simmons y Alec Guinness, 1946) la he visto diez veces. Hacer una película porque otra me haya disgustado no cuenta entre los factores a la hora de elegir un proyecto. En realidad, desprecio a los directores que toman por excusa una obra maestra para darle su giro y ser más originales que nadie. Cuando adapto una gran obra intento comprender cuáles son las intenciones de su autor y la sitúo en su época y no en otra ¿No sintió otro tipo de identificación con esta obra que le empujara a llevarla al cine? Aunque me gusta identificarme con los protagonistas de mis películas, en este caso era imposible, porque no tengo la edad de Oliver, que aún es un niño. Pero sí hay muchos elementos de su infancia que se parecen a los de la mía. Muchas tribulaciones parecidas: ERNESTO AGUDO Oliver Twist La novela de Dickens ha sido llevada al menos trece veces a la pantalla grande desde 1906 y siete a la pequeña (entre ellas, tres miniseries) Cabe recordar la versión de David Lean (1948) con Alec Guinness (Fagin) Robert Newton (Sykes) y el popular Oliver John Howard (Monty Python, Mr. Bean) como el joven protagonista. Y también la versión musical de Carol Reed con Ron Moody (Fagin) Oliver Reed (Sykes) y Mark Lester (Oliver) En la película de Polanski intervienen Ben Kingsley (Fagin) Jamie Foreman (Sykes) y Leanne Rowe (Nancy) La elección de los niños se hizo en un casting entre 300 actores infantiles británicos que son muy disciplinados y tienen gran talento Polanski escogió finalmente a tres y los llevó a Praga donde les realizó pruebas de cámara y vestuario en los decorados del filme. Siempre tuvo claro que Oliver era Barney Clark. Los otros dos también actúan, uno de ellos, Harry Eden, es El Truhán Los hijos de Polanski, Morgana y Elvis, hacen dos cameos en la película. No quise enmendar la plana a nadie Eso es algo que hoy ya no se lleva. En realidad, a los grandes estudios les interesa hacer un cine parecido a los videojuegos. Se tortura y se mata, pero no se ve una gota de sangre. Si hay humor, viene en pequeñas píldoras inconexas. Lo terrible es que educamos a nuestros hijos con este tipo de productos. Nos estamos cargando el gusto de los niños. Y es que con llevarlos cinco veces a un McDonalds ya no comen otra cosa ¿Por qué se inclinó por una de las obras más frecuentadas por el cine y la televisión? No es que decidiera enmendarle la plana a otros directores. A mí me gustaba mucho la versión musical que dirigió Carol Reed. Me gusta menos el filme de David Lean, que es demasiado expresionista y su guión muy tortuoso, tanto como la novela, y en el que Alec yo me quedé solo cuando los nazis deportaron a mis padres y crucé Polonia a pie. Además, la orfandad es un tema universal. Un niño solo en la metropoli más grande de su época, una ciudad llena de miseria y de criminales y a la que a diario llegan miles de personas en busca de una vida mejor. ¿Cuántas ciudades parecidas hay hoy día en Hispanoamérica o Asia y cuántos niños viven en las mismas circunstancias que Oliver? Reconstrucción de Londres en Praga ¿Cómo ha logrado recrear con tanta fidelidad Londres en 1835? Era un reto. Desde el principio teníamos claro que había que rodar en estudio, porque aquella ciudad ya no existe. Tuvimos muy en cuenta los grabados londinenses de Gustave Doré (aunque corresponden a 20 años después de la acción) y también los de Robert (que sí corresponden con 1835) En fin, la película se ha rodado en los estudios de Praga donde hicimos El pianista y que tienen unas instalaciones y un personal extraordinarios. Era fantástico ver trabajar a 500 personas durante 3 meses en los decorados