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34 MIÉRCOLES 30 11 2005 ABC Madrid 18: 10 Los más de trescientos actores comienzan a llegar a la nueva terminal de Barajas para facturar cuatro vuelos con destino a Innsbruck, Dresden, Tallín y Bielefeld. Diez mostradores atienden a los ficticios viajeros, que van cargados con sus equipajes. En apenas diez minutos los operarios de Iberia consiguen cerrar la facturación de los vuelos. La nueva terminal de Barajas se prepara para el día D con 320 pasajeros ficticios A dos meses de la inauguración oficial, el edificio concluye con éxito su simulacro general b Aena realizará 26 pruebas en la T- 4, de las que ya se han realizado 9, para analizar el tratamiento de aeronaves, accesos y aparcamiento y la gestión de los equipajes M. OLIVER MADRID. Bielefeld es una ciudad situada en el noroeste de Alemania. Se encuentra a 90 kilómetros de Hannover y cuenta con un importante tirón en la construcción de maquinaria y la fabricación de cristal. Su población alcanza los 310.000 habitantes... aunque apenas cuenta con visitas turísticas. Y es que para los que la han visitado, Bielefeld es una ciudad más bien fea. Sin embargo, ayer tuvo el privilegio de convertirse en el primer destino aéreo de un vuelo con salida de la nueva terminal de Barajas. Y es que el aeropuerto de Madrid realizó ayer un simulacro para comprobar el funcionamiento de sus instalaciones a dos meses exactos de la inauguración oficial de la T- 4. Desde el pasado 3 de noviembre, el aeródromo ha puesto en marcha un programa para comprobar el estado en el que se encuentra la infraestructura. De momento se han realizado ya nueve pruebas, pero restan diecisiete para concluir el plan. Se evalúa, entre otras acciones, el tratamiento de aeronaves y carga (pruebas de rotación de vuelos) el acceso y aparcamiento (pruebas de acceso y salida de pasajeros del T- 4) y el tratamiento de pasajeros y equipajes en vuelos de llegada. En las pruebas de ayer, se usaron 320 figurantes (aunque estaba prevista la asistencia de 5.000; nada más se supo de los 4.680 que faltaron a la cita) y 1.540 equipajes para realizar actividades asociadas al tratamiento de pasajeros y maletas. Para ello se organizaron veinte vuelos ficticios: seis con sólo equipaje y catorce con pasajeros y equipajes. Bielefeld fue el primer vuelo en salir. Cuarenta pasajeros arribaron a la terminal pasadas las seis de la tarde, dispuestos a viajar a la ciudad alemana. A la misma hora, también se anunciaba la salida de un vuelo con destino a Tallín. Cinco minutos después, otros dos aviones despegaban hacia Innsbruck y Dresden. En el ensayo general, donde los extras actuaron como pasajeros, se puso en marcha todos los servicios del aeropuerto. Había recogida y entrega de equipajes, operaciones de salida y llegada de pasajeros, conexiones procedentes de otros destinos, facturación y hasta carga de aeronaves. Los figurantes, entre los que se incluían ancianos, desembarcaron en Barajas con un objetivo: reproducir fielmente el ajetreo de un día en el aeropuerto. Las situaciones más temidas Por eso, entre las situaciones que se simularon en la nueva terminal figuraron también las más temidas. Varios periodos de hora punta, por ejemplo, o un rosario de fallos que podrían afectar a los sistemas informáticos, al tratamiento de equipajes o al servicio de transporte de pasajeros, sin olvidar los fallos de seguridad. Para controlarlo todo, en el nuevo edificio de Barajas no faltó nadie. Había personal de las