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100 Deportes MARTES 29 11 2005 ABC Ronaldinho pierde la sonrisa por la emoción de recibir el Balón de Oro Sólo un jugador español, Luis García (1 punto) aparece en la votación ENRIQUE ORTEGO, ENVIADO ESPECIAL PARÍS. La sonrisa se le apagó. Eran las ocho y media de la tarde y llegó el momento de recibir el trofeo con el que había soñado desde que supo de su existencia. Según levantaba el balón con sus manos se dirigió a todos los invitados que le aplaudían. Las palabras le salían entrecortadas. Por una vez tenía más ganas de llorar que de reír. Momentos después, cuando su madre, doña Miguelina, saltó al escenario, al hijo le temblaron las piernas. Un abrazo emocionado y un beso sonoro pusieron punto final al momento más intenso de la jornada. Ronaldo Assis da Moreira, Ronaldiho, ya es de oro. Inapelable la votación (225 puntos, 77 más que Lampard y 83 más que Gerrard) que ayer encumbró al delantero del Barcelona como el mejor futbolista que juega en Europa si no oficialmente, sí oficiosamente. Sólo dos de los 52 corresponsales de France Football no votaron al ganador. Los que no se sintieron cautivados- -hay gente para todo- -por la magia del fútbol del brasileño fueron los colegas representantes de Islas Feroe- -dio cinco puntos a Zidane- -y País de Gales- -su máxima votación fue para Makelele- De los cincuenta que sí le votaron, 33 lo hicieron como primero, once como segundo, cuatro como tercero y dos como cuarto. Con la excepción de Ronaldinho, la considerada Liga de las Estrellas recibió ayer un duro castigo del Balón de Oro. Sólo un futbolista español aparece en la lista de votados, Luis García (1 voto) mientras que Raúl y Xavi, también entre los cincuenta nominados, no conseguían ninguno. Entre los extranjeros que militan en nuestro Campeonato, en el décimo puesto aparece Eto o (18 puntos) y en el 18, Zidane (5 puntos) Beckham, Ronaldo, Robinho, Roberto Carlos, Deco y Van Bommel tampoco estrenaron su casillero. Aunque a sus 25 años ya sea campeón del mundo con Brasil y la temporada pasada ganara también la Liga con el Barça, será difícil que Ronaldinho olvide la interminable jornada de ayer, en la que su especial manera de interpretar el fútbol tuvo el reconocimiento internacional. Comenzó muy pronto, en Barcelona. Acompañado de su madre, Doña Miguelina, su hermana, Deysy, su primo, Tiago, su amigo de la infancia, Evando, y su inseparable preparador físico, Valdemir, se subió a un vuelo de Air France en el aeropuerto de El Prat escoltado por Joan Laporta y Txiki Beguiristáin, presidente y mánager deportivo del club. París le recibió con mucho frío y nubes. El jugador y su séquito fueron directos a un hotel cercano al Arco del Triunfo. Descansó unos minutos en su habitación antes de comer en un reservado del mismo hotel. Seis amigos brasileños de su etapa en el París Saint Los 10 mejores 1. Ronaldinho: 225 puntos. Palmarés 2005: Liga, Supercopa de España y Copa Confederaciones con Brasil. 2. Frank Lampard (Chelsea) 148. Palmarés 2005: Liga, Copa y Copa de la Liga. Semifinalista de la Champions League 3. Steven Gerrard (Liverpool) 142. Palmarés 2005: campeón de la Champions League 4. Thierry Henry (Arsenal) 41 5. Andrei Shevchenko (Milán) 33 6. Paolo Maldini (Milán) 23 7. Adriano (Inter) 22 8. Zlatan Ibrahimovic (Juventus) 21 9. Kaká (Milán) 19 10. Samuel Eto o (Barcelona) y John Terry (Chelsea) 18 puntos. Germain se incorporaron a la comida. Curiosamente, el único Balón de Oro nacido en España, Luis Suárez, comía en el mismo restaurante. Ronaldinho no le conocía y por tanto no le saludó. Fue unas horas después, durante el acto de entrega, cuando se estrecharon la mano y fueron presentados. Directamente a la habitación para descansar una hora escasa y después, camino de la gloria, caer en las garras de un atasco motivado por una mani- festación que paralizó todo el centro de la capital parisina. Su comparecencia ante los medios de comunicación se retrasó media hora. Ronaldinho apareció vestido de negro- -había traído cuatro trajes y escogió uno de Hugo Boss, por aquello de que ayer se sentía el jefe camisa blanca, corbata de rayas y un pequeño moño para recoger su melena. Miró de reojo el Balón de Oro y comenzó a responder preguntas en francés, español y brasileño. Espero volver el año que viene, el siguiente, al otro, al otro... Participar de todo esto es ver hecho realidad el sueño de toda mi vida. Se lo dedico a mis compañeros, tanto del Barcelona como de la selección. En el fútbol, cuando los equipos marchan bien es cuando llegan los premios individuales En todo momento se le vio muy mentalizado para hablar de su equipo. Es un orgullo estar en este club y me gustaría seguir muchos años más. Ahora quiero ganar la Champions que me falta, pero también repetir los títulos que ya tengo, incluido este Balón, que ya es mío Y suyo fue. Un par de horas después, en el transcurso de la gran gala del cincuenta aniversario, rodeado de la mayoría de los galardonados de años anteriores, lo recibió emocionado como nunca se podía imaginar. El mundo del fútbol se rinde al brasileño, hasta el balón disfruta cuando él juega La presencia de Di Stéfano y el recuerdo a Best, los otros momentos estelares de una fiesta a la que finalmente acudieron 24 hombres de oro E. ORTEGO PARIS. Ronaldinho era, cómo no, el epicentro de la gran fiesta. No era para menos, pero la gran gala del cincuentenario del Balón de Oro tuvo otros dos momentos estelares. Uno de ellos surgió cuando llegó el turno de los galardonados que lo conquistaron con la camiseta del Real Madrid. La ceremonia había transcurrido más o menos tranquila, sin grandes sobresaltos y los presentadores de la gala, más concretamente Adriana Karembeu, comenzó a recitar los nombres de los jugadores blancos que habían cosechado el trofeo. Según pronunció el nombre de Alfredo di Stéfano y el presidente de honor blanco, con su inseparable cachava y mascando chicle, subía al escenario, una sentida ovación estalló en el auditorio. Era el vencedor más antiguo ante la ausencia del desaparecido Stanley Mathews. Tras él, Raymond Kopa, Zinedine Zidane (dos franceses) y Luis Figo. Cuarenta segundos largos de aplausos para cuatro gene- raciones del Real Madrid, que siempre será Real en clara alusión al momento de juego de los blancos, concluyó la presentación. Tomó la palabra Zidane Zidane- -no podía ser otro- que explicó su alegría por el gol que consiguió el domingo en San Sebastián: Me faltaba marcar, llevaba mucho tiempo sin hacerlo Después, pregunta de Zizou a su ex compañero Figo, que se declaró orgulloso de ser madridista Para Best, el balón que vendió Fue el momento en el que todos echamos de menos a Ronaldo, quien tenía comprometida su asistencia, pero finalmente se quedó en Madrid donde dicen que tenía que grabar un anuncio en Aranjuez y después acudir a una entrega de trofeos a su embajada, a la que llegó dos horas tarde. Es evidente que ni Ronaldo puede estar en dos sitios a la vez. La versión oficial dada por la organización de que no tenía permiso de Luxemburgo para viajar no convenció a nadie. El tercer momento estelar de la noche se vivió justo después de la entrega del trofeo a Ronaldinho. Con la sala impresionada por cómo se había emocionado el brasileño, el director de la revista apareció con otro Balón de Oro. Detrás, una imagen del inolvidable George Best. Como sabemos que Best tuvo que desprenderse de él queremos entregarle uno a Bobby Charlton y Law, sus compañeros del Manchester United, para que se lo lleven a su familia y al club Y así fue. Un emotivo homenaje póstumo para el hombre que prefirió vender sus trofeos más personales para poder seguir manteniendo su infernal ritmo de vida. El resto de la noche fue un eterno homenaje a Ronaldinho. Al final fueron 24 los galardonados presentes y casi todos tuvieron una frase de admiración para el brasileño. El ucraniano Andrei Shevchenko, el último ganador, lo resumía en pocas palabras. Juega un fútbol espectacular y además, me admira que lo haga siempre