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36 Internacional EL DESARROLLO INSOSTENIBLE DE CHINA MARTES 29 11 2005 ABC Algunos de los 200 mineros que quedaron atrapados en la mina de Donfeng tras una explosión que causó la muerte de al menos 134 obreros REUTERS Al menos 134 muertos en un nuevo accidente en una mina de carbón Pekín ocultó el vertido tóxico en otra gran ciudad antes de que llegara a Harbin que va de año han fallecido ya más de 3.000 trabajadores de la minería. En Songyuan, el Gobierno cortó el agua durante siete días aludiendo a razones técnicas PABLO M. DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL SONGYUAN. Cuando la provincia china de Heilongjiang recobraba la normalidad tras el vertido tóxico que ha dejado sin agua durante cinco días a su capital, Harbin, una nueva tragedia se ha cebado sobre esta región del noreste del país. A la misma hora en que el agua volvía a los grifos de algunos distritos de la ciudad, una potente explosión, registrada a las nueve de la noche del domingo, provocaba el enésimo accidente minero en lo que va de año en el gigante asiático. En Donfeng han muerto al menos 134 mineros y han quedado atrapados otros 15. Las primeras investigaciones apuntan a que el estallido en una mina de carbón se debió a un fallo en el sistema de ventilación, por lo que los más de 200 mineros que trabajaban en ese turno quedaron atrapados en el pozo. Los equipos de rescate, integrados por unas 300 personas, han conseguido sacar con vida a 74 mineros. A la espera de conocer el balance final de víctimas, éste será uno de los tres accidentes más graves de la minería china en 2005. No en vano, dicha b En lo industria es la más peligrosa del mundo al cobrarse el año pasado 6.027 vidas y más de 3.000 en lo que va de éste. El peor siniestro, acaecido en febrero en la provincia de Liaoning, se cerró con un saldo de 214 fallecidos, mientras que en agosto se ahogaron otros 123 trabajadores al inundarse un pozo de carbón en Guangdong (Cantón) Debido al reguero constante de este tipo de accidentes, que cuestan cada día la vida a 18 personas, el Gobierno ordenó en verano el cierre por falta de medidas de seguridad de 7.000 minas, casi un tercio de las 24.000 censadas en China. En este sentido, el 70 por ciento de los 12.248 yacimientos inspeccionados hasta el pasado mes de octubre presentaba algún tipo de deficiencia en materia de seguridad laboral. Por ese motivo, los casi tres millones de habitantes de Songyuan, una urbe de la provincia de Jilin emplazada a orillas del río Songhua, se enteraron de que sus aguas estaban contaminadas cuando el derrame de 100 toneladas de benceno, una peligrosa sustancia cancerígena, ya había atravesado la localidad. Nada supieron sobre el vertido hasta que los medios de comunicación informaron, el pasado miércoles, del inicio del corte de agua en Harbin, que afectó a los casi nueve millones de habitantes de la ciudad. Precisamente, ese día se restablecía en Songyuan el suministro de agua, que había permanecido interrumpido durante una semana. Para justificar el corte en el abastecimiento, las autoridades locales argumentaron que iban a limpiar y a revisar las tuberías, por Alto precio ecológico Mientras tanto, la contaminación del río Songhua y el corte de agua durante cinco días en la ciudad de Harbin, en la misma región al noreste del país, han dado la vuelta al mundo y han revelado el alto precio ecológico que está costando el crecimiento industrial del gigante asiático. Sin embargo, poco antes de descubrirse el pasado lunes que una mancha tóxica de 80 kilómetros se aproximaba a la capital de la provincia de Heilongjiang, el régimen comunista volvió a pecar de falta de transparencia y ocultó esta catástrofe medioambiental. Debido a la falta de medidas de seguridad y a la corrupción se van a cerrar 7.000 de las 24.000 minas que hay en China El agua se volvió amarilla dijo a ABC Sui Bo, un barquero que trabajaba en el río Songhua lo que la ribera norte de la ciudad, que se abastece del río Songhua, se quedó totalmente seca desde el 16 de noviembre. Todo ello a pesar de que el agua se volvió amarilla según relató ayer a ABC Sui Bo, un barquero de 43 años que transporta en su bote a los trabajadores que se desplazan de una orilla a otra del Songhua. Dos semanas después del vertido, provocado por la explosión de una planta química en la cercana ciudad de Jilin, Sui Bo aseguró que aún se pueden encontrar restos amarillos en el río Este intento por esconder la magnitud del desastre ecológico, que puede dañar seriamente al ecosistema del Songhua y pasar a la cadena alimentaria a través de sus peces, ha indignado a los habitantes de Songyuan. Los periódicos y la televisión dijeron que se iba a cortar el agua para comprobar la red de abastecimiento explicó una de las camareras del restaurante Goubuli, un local que se ha visto obligado a recurrir a un pozo subterráneo para cocinar y lavar la vajilla durante siete días. La larga duración de la interrupción del suministro extrañó a Gong Zaixin, el cocinero del establecimiento: Preocupado, telefoneé al Ayuntamiento y sólo entonces me dijeron, ante la insistencia de mis preguntas, que el agua había sido cortada por un vertido tóxico relacionado con el accidente de la factoría química indicó. Tras su paso por Songyuan, el vertido atravesó Zhaoyuan, donde sus 450.000 vecinos siguieron bebiendo de las aguas del Songhua hasta que el Gobierno se vio obligado a reconocer la contaminación del río antes de su llegada a Harbin. Allí nadie se creyó que el corte del suministro se debía a una comprobación rutinaria de la red.