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28 Internacional LUNES 28 11 2005 ABC El Kremlin logra colocar a sus hombres en unas apacibles elecciones chechenas La Comisión Electoral afirma que la participación fue de un 60 por ciento b Decenas de francotiradores de Cavaco encabeza los sondeos para las presidenciales en Portugal b El buen recuerdo dejado por este líder centrista durante sus años pasados al frente del Gobierno portugués le conceden una poderosa imagen de salvador BELÉN RODRIGO. CORRESPONSAL LISBOA. El ex primer ministro luso Aníbal Cavaco Silva lidera los sondeos para las elecciones presidenciales del 22 de enero. Su imagen sigue siendo para los portugueses la más valorada de todos los candidatos. Hay incluso quien habla del mito Cavaco ya que, a pesar de estar desde 1995 fuera de la política, conserva el beneplácito de la sociedad gracias al buen recuerdo de sus años pasados al frente del Gobierno (1985- 1995) Sus adversarios intentan socavar su creciente imagen de salvador pero lo cierto es que, a menos de dos meses para acudir a las urnas, Cavaco sigue encabezando todos los sondeos. Una encuesta de la Universidad Católica de Lisboa le da la victoria, en la primera vuelta, con el 57 por ciento de los votos, seguido de lejos por el socialista Manuel Alegre. que con el 17 por ciento se coloca un punto por encima del ex presidente Mario Soares. Muy por detrás quedan el candidato de izquierdas, Francisco Louça y el comunista Jerónimo de Sousa. También un informe de la empresa Markest da la victoria a Cavaco, aunque con el 44 por ciento en la primera vuelta, lo que obligaría a disputar una segunda ronda en la que se proclamaría presidente con el 65 por ciento de los votos. las fuerzas del orden estaban apostados sobre azoteas, junto a los colegios electorales, para actuar en caso de incidentes violentos RAFAEL M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ. El presidente ruso, Vladímir Putin, ya puede apuntarse una nueva victoria en su batalla por conseguir que Chechenia dé cierta apariencia de lugar tranquilo y seguro. Los comicios legislativos que ayer se celebraron en la conflictiva república, los primeros de su historia con votación directa y con más de un candidato por circunscripción, han sido un éxito para el Kremlin. No sólo porque no se registró prácticamente ningún incidente de importancia, sino también porque, según los primeros resultados provisionales, el partido más votado, con un 38 por ciento aproximado de los votos, ha sido Rusia Unida, que cuenta con el apoyo de Putin y copa la mayoría de los escaños en el Parlamento federal ruso. No ha habido sorpresas. Todo ha discurrido según los planes de Moscú, lo que tiene su mérito. No es fácil garantizar la celebración tranquila de unos comicios en un territorio en el que casi a diario se producen atentados terroristas y choques entre la guerrilla y las tropas federales. Aunque para ello, por supuesto, ha habido que reforzar el ya abultado dispositivo de seguridad en esta república caucásica. Miles de soldados votaron En Chechenia hay desplegados permanentemente unos 40.000 soldados, de los que 35.000 pudieron ayer ejercer el derecho al voto. Otros 50.000 militares, emplazados en bases cercanas, como la de Mozdok en Osetia del Norte, toman parte en operaciones puntuales o son utilizados para evitar disgustos en días como el de ayer. Además, durante la jornada electoral fueron movilizados 24.000 policías y soldados adicionales para proteger los 430 colegios electorales y extremar la vigilancia en la sede de la Comisión Electoral y en otros edificios oficiales. Todos los canales de televisión rusos mostraron ayer el momento en que Alú Aljánov, el actual presidente checheno, depositó su voto en uno de los colegios de su poblado natal, Urús Martán. Ningún cámara dejó escapar la imagen de decenas de francotiradores apostados en los tejados de los edificios cercanos al lugar de la votación. Todo un esfuerzo para impedir que los separatistas frustren el anhelo de los chechenos de dotarse de su propio Parlamento. Tadeus Iwinski, uno de los seis representantes enviados a las legislativas chechenas por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, declaró ayer a la radio Eco de Moscú que la Un checheno acudía ayer a votar en un ambiente que quiso ser tranquilizador irregularidad más extendida que pudo observar fue la presencia en los colegios de carteles de propaganda electoral, por lo general de la formación Rusia Unida. Ni Iwinski ni sus cinco compañeros acreditados por el Consejo de Europa acuden a los comicios en calidad de observadores. Leonid Slutski, diputado del Parlamento ruso y uno de los mil observadores enviados por Rusia y otros países de la CEI, aseguró que las elecciones han sido limpias y cifró el índice de participación en torno al 40 por ciento. Iwinski coincidió AFP Los socialistas, divididos también en ese porcentaje aunque Ismail Baijánov, presidente de la Comisión Electoral chechena, aseguró que a las urnas acudieron en torno al 60 por ciento de los casi 600.000 chechenos convocados a votar. Ayer se eligieron 58 diputados, 18 para el Consejo de la República (Cámara Alta) y 40 para la Asamblea Popular (Cámara Baja) entre un total de 342 candidatos incluidos en las listas de ocho partidos. Entre las formaciones que han presentado sus listas a las elecciones están, además de Rusia Unida, la ultranacionalista rusa de Ródina (Patria) y de Vladímir Yirinovski, la liberal de Yábloko y la Unión de Fuerzas de Derecha (SPS) y los comunistas. Los separatistas han hecho un llamamiento al boicot, pese a que formalmente podían haber presentado candidatos. Eso sí, a condición de que no tuvieran las manos manchadas de sangre, exigencia algo ambigua en una república que lleva casi diez años en guerra. En lo que coinciden la mayoría de los observadores es en que los comicios de ayer van a servir de poco para acabar con la violencia. Dos históricos del Partido Socialista, Mario Soares y Manuel Alegre, serán grandes rivales en la noche electoral. La vuelta de Soares, a punto de cumplir los 81 años de edad, ha abierto un debate en la sociedad portuguesa y algunas heridas en la familia rosa El que era su gran amigo, Manuel Alegre, mantiene una guerra verbal abierta no sólo contra Soares, sino también contra el actual primer ministro, José Sócrates. Alegre se queja de haber sido traicionado por su partido, pues creía contar con el apoyo del jefe de Gobierno para presentarse como candidato en las presidenciales. Y Sócrates asegura que sólo habló con Alegre para comunicarle su apoyo a Soares. Más que una disputa, una verdadera batalla para los dos socialistas. Según las encuestas, Soares no pasaría a una posible segunda ronda. Y es que, a pesar de tener apoyos entre capas influyentes de la sociedad, la mayoría de los portugueses ve en su regreso a la primera línea política un cierto egoísmo del fundador del PS. Los separatistas pidieron el boicot de unos comicios que consideran arreglados de antemano El presidente Putin se salió con la suya, pero nadie cree que la violencia vaya a parar de inmediato