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94 DOMINGO 27 11 2005 ABC Economía Méndez y Fidalgo tratan de mantener la unidad sindical pese al conflicto del patrimonio histórico El problema ha unido por primera vez a las tres corrientes existentes en Comisiones Obreras b La decisión del Gobierno ha reforzado la posición interna de los dos líderes sindicales, aunque todo apunta a que se mirará con lupa lo que haga UGT a partir de ahora MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO MADRID. La devolución del patrimonio histórico a UGT va a fortalecer a los secretarios generales de ambos sindicatos, José María Fidalgo y Cándido Méndez, cuyo empeño en estos momentos se centra en que todo el rifirrafe que ha surgido en torno a esta decisión del Gobierno no afecte de ninguna manera a la unidad de acción sindical que ambas organizaciones mantienen prácticamente desde la huelga general del 14 de diciembre de 1988. De nada servirá que Méndez diga que UGT se siente dolida y atacada y va a afectar a sus sentimientos porque a continuación añade que no va a afectar a sus comportamientos Fidalgo tampoco se ha quedado a la zaga, y pese a sus denuncias y a sus declaraciones en contra de que se devuelva en estos momentos a UGT un patrimonio histórico que no está acreditado ni documentado también añade que ni a Méndez ni a él se les ha pasado por la cabeza estar defendiendo los intereses de los trabajadores habiendo creado fracturas internas entre ambas organizaciones. Por lo visto desde que el pasado 8 de noviembre el Consejo de Ministros aprobara el polémico real decreto que autoriza la devolución del patrimonio histórico, en las reuniones de negociación de reforma laboral o del sistema de pensiones en las que ambos sindicatos se encuentran inmersos los negociadores de uno y otro sindicato han mantenido la misma actitud que antes, hablando con los mismos argumentos, reivindicaciones y propuestas. ¿La razón? Méndez y Fidalgo o Fidalgo y Méndez saben que están condenados a entenderse y que flaco favor harían a los trabajadores si por intereses particulares de cada organización dejaran desatendida la defensa de los derechos laborales, sobre todo ahora, cuando está en juego una nueva reforma laboral y nuevas modificaciones sobre el futuro del sistema público de pensiones. Probablemente haya muchas que les separen; la última, el patri- monio histórico. Pero una les une: el diálogo social. A esta conclusión ya llegaron a principios de la década de los 90 sus antecesores, Nicolás Redondo (UGT) y Antonio Gutiérrez (CC. OO. cuando durante la denominada guerra de los preavisos en las elecciones sindicales, puso en la cuerda floja la unidad de acción sindical. Una unidad que se creó en torno a la exitosa huelga general del 14 de diciembre de 1988 en contra del Gobierno de Felipe González. Si entonces fueron los preavisos un quinquenio después es el patrimonio histórico. También es cierto que no sólo se ha cambiado de siglo, sino que UGT, con la devolución de su patrimonio, podrá dejar una lacra de más de trece años, la crisis de la PSV, que no sólo le costó dejar de ser el primer sindicato del país sino que, además, le sirvió para que todo el mundo le señalara con el dedo. Méndez ha entregado las 12.000 viviendas de la PSV y está a punto de pagar la deuda José María Fidalgo Nació el 18 de febrero de 1948 en León. Es doctor en medicina, especialidad de cirugía ortopédida y traumatología. Ingresó en Comisiones Obreras en 1977. En 1987 es elegido miembro de la ejecutiva de CC. OO. y responsable de Política Institucional, siendo reelegido en 1991 y 1996. El 6 de octubre de 1999 la mayoría confederal acuerda proponerle como sustituto de Antonio Gutiérrez. El 15 de marzo de 2000 es elegido secretario general de CC. OO. en el VII Congreso del sindicato, en sustitución de Antonio Gutiérrez. En la actualidad se encuentra en su segunda reelección al frente del sindicato. se mire con lupa a cada delegado sindical, se critiquen declaraciones o se midan esfuerzos a la hora de movilizar delegados y trabajadores. En estos momentos, CC. OO. cuenta con unos 5.000 delegados más que UGT. En juego está ser el primer sindicato del país. Fruto de ese entendimiento, son incontables los acuerdos alcanzados en todos los ámbitos, desde el laboral, pasando por el de funcionarios, educación y sanidad, hasta las pensiones o un nuevo derecho que esperan conseguir dentro de muy poco, como es el de la dependencia. Pero también se encontró con escollos internos, al tener que superar un año después de su llegada a la secretaría general una crisis encabezada por el líder de la Federación del Metal, Manuel Fernández Lito que dejó dividido el sindicato prácticamente por la mitad. Desde entonces ha ido suman- Cándido Méndez Nació el 28 de enero de 1952 en Badajoz. Es ingeniero técnico químico. Fue elegido miembro de la primera ejecutiva regional del PSOE en Andalucía, accediendo en 1980 al Congreso de los Diputados en sustitución de Miguel Boyer. Ocupó la dirección provincial del sindicato en Jaén (1980 86) fue diputado del Congreso por Jaén (1982 86) y diputado del Parlamento andaluz. En 1986 es elegido secretario general de UGT en Andalucía, y un año más tarde renuncia al escaño de diputado por las divergencias surgidas entre UGT y el PSOE. Es elegido secretario general de UGT el 10 de marzo de 1994, en sustitución de Nicolás Redondo. do porcentajes, hasta que en el último congreso confederal sus apoyos se situaron cerca del 80 La solución de la PSV le deja como líder incuestionable. A partir de ahora, y pese a que en los últimos meses algunos ugetistas hayan criticado en voz baja su blandura con algunas decisiones del Gobierno, la solución definitiva del problema de la PSV dejará mudas esas críticas. Herencia envenenada Cuando Cándido Méndez llegó a Madrid procedente de la secretaría general de UGT- Andalucía para sustituir al histórico líder ugetista Nicolás Redondo, que se vio forzado a salir por la puerta de atrás al estallarle la crisis de la PSV en las manos, la herencia que recibió estaba envenenada porque 12.000 trabajadores que habían pagado sus viviendas se habían quedado sin nada. Por delante tenía la tarea nada fácil de recuperar la honradez del sindicato y una deuda contraída con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) en 1993 de 10.540 millones de pesetas (63,35 millones de euros) y que en 2005 asciende a 148,44 millones de euros, una vez sumados los intereses. Méndez ya había cumplido su palabra de construir una a una las viviendas comprometidas con los trabajadores. El Gobierno de Rodríguez Zapatero ha saldado la deuda al tomar la decisión de devolver a UGT el patrimonio histórico incautado en la etapa de Franco, el único aval que pudo poner para que le concedieran el crédito. El líder sindical tuvo que salvar muchos más escollos desde su llegada, como entablar buenas relaciones con Antonio Gutiérrez, tras la mencionada guerra de los preavisos que sirvió de conato de ruptura del diálogo social, pero que se salvó aunque de puertas para adentro en cada sede confederal Respaldo unánime Por su parte, en CC. OO. las dos corrientes críticas enfrentadas a la línea oficial que lidera José María Fidalgo se han olvidado de las rencillas de la última década. Fidalgo logró el respaldo unánime de toda su organización, por primera vez, en la resolución que les presentó para acometer todo tipo de actuaciones en contra del real decreto del Gobierno.