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68 DOMINGO 27 11 2005 ABC Sociedad Son la generación más preparada de la historia. Adolescentes de 12 a 18 años que han crecido en plena revolución tecnológica. Pero se sienten solos y necesitan ser amados y escuchados. Su futuro es incierto: empleos precarios y viviendas inalcanzables La soledad de la nueva generación TEXTO: MARÍA JOSÉ PÉREZ- BARCO MADRID. No están ciegos, ni mudos, ni sordos; ni escondidos detrás de una aparente imagen hedonista, alocada, amoral, irresponsable o consumista. Lo cierto es que, en el silencio de una de las etapas más emocionantes de la vida, los adolescentes españoles gritan, como sólo saben hacerlo a su edad, sus aventuras y desventuras, alegrías y tristezas, esperanzas y preocupaciones... Hoy se abre paso una nueva generación, de la que poco se conoce y que crece más sola que nunca en el camino de la vida. Se siente profundamente insegura y desconfiada. Y, por si fuera poco, son chicos y chicas de entre 12 y 18 años con una tremenda necesidad afectiva, por ser amados y escuchados. Frágiles jóvenes que se enfrentan a un futuro incierto: un mercado de trabajo en el que hay empleo, pero precario, y viviendas inalcanzables. Dicen los expertos que nunca existió una adolescencia en la que se disfrutara de tantas comodidades. Se han hecho dueños y señores de la revolución tecnológica: internet, DVD, móviles y videojuegos conforman un universo para su distracción. Nunca gozaron de tantas posibilidades para viajar y relacionarse con otros. Nunca antes aparecieron tantas concejalías y planes de juventud. Pero nunca han crecido tan solos, con tan poca atención personalizada y directa. Les falta cariño sostenido en el tiempo, alguien que realmente les escuche cómo son explica el catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto, Javier Elzo. A la familia prodigan fuertes ataduras, entre otros motivos, porque viven demasiados años con ella, sin la responsabilidad de dar cuenta de lo que hacen. Elzo indica que nunca hubo una generación tan autónoma, con un horizonte más abierto. Sin embargo, esa ventaja es también su debilidad porque son más dependientes, sobre todo ante un futuro con un empleo precario y una vivienda que resulta inalcanzable El fenómeno merece toda la atención, como advierte el sociólogo y responsable de una empresa de estudios de mercado Fernando Conde, ya que son motivos suficientes para que en edades más adultas aparezcan serios problemas. Según Conde, ha aumentado el número de jóvenes que a partir de 20 años acude a su centro de salud con cuadros de ansiedad, estrés y depresión por sus inseguridades, porque no ven futuro Los riesgos a los que se enfrentan los jóvenes Violencia, acoso escolar, consumo de alcohol y drogas durante el tiempo de ocio, o trastornos alimenticios son algunas de las conductas de riesgo que acechan sobre nuestros adolescentes. Así lo reflejaron los 800 expertos en juventud que la pasada semana se reunieron en Madrid en el Congreso Ser adolescente, hoy organizado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) Algunos matuvieron que se trata de actitudes en las que los jóvenes se refugian, otros las presentaron como síntomas del cierto malestar que llevan dentro. Pero todos advirtieron de la necesidad de reducir esos riesgos a la mínima expresión. No en vano, se recordaron algunos datos alarmantes. La mayor parte de los estudiantes tiene contacto con el acoso escolar, ya sea como espectador, víctima o agresor. Incluso, el 34 por ciento de los adolescentes reconocen que nunca pediría ayuda a sus profesores en caso de sufrir este tipo de violencia, según afirmó la catedrática de Psicología Educativa de la Universidad Complutense de Madrid, María José Díaz- Aguado, que cifró en el 3 por ciento el número de acosadores en las aulas. El consumo de alcohol y drogas ligado al tiempo de ocio también ocupó gran parte de las conferencias. Se recordó que ha disminuido en toda la sociedad la percepción del riesgo que supone este tipo de consumo. Y que cada día los adolescentes se inican a edades más tempranas en esas sustancias, entre los 13 y 14 años, cuando comienzan a salir con los amigos. El consumo de cannabis y cocaína es el que más aumenta entre nuestros jóvenes. Los nuevos adolescentes Son menos que hace diez o quince años La mayoría son hijos únicos La adolescencia se ha extendido. Comienza antes y termina más tarde Los jóvenes viven en plena revolución tecnológica Las familias están cada vez más fragilizadas y son cada vez más inestables, con consecuencias desconocidas para las futuras generaciones La violencia juvenil sigue siendo mayoritariamente masculina, pero empieza a darse también la femenina Anhelan la amistad verdadera Por eso buscan compartir sus Las lecturas de los chicos y chicas de entre 15 y 19 años son más diferentes que hace carencias y preocupaciones. A cinco años, marcándose la identidad de género pese al igualitarismo veces lo hacen con gritos ruidosos dice el experto. En su Ahora hay más trabajo, pero es temporal, de baja calidad, muy presionado y al comienzo, tiempo libre construyen esincluso para universitarios, mal pagado pacios distintos: por un laLa igualdad de Banalizan el cannabis. Apuntalan el modelo festivo do, la fiesta ligada al alcogénero está de las drogas. Máximo histórico de consumo de hol y al consumo de drocasi asumida drogas, excepto de heroína gas; pero a la vez, y por otra parte, necesitan enAlcohol: menos bebedores pero, los que beben, beben tanto o más que cuentros íntimos- -matiza hace una década Elzo- conversar, intercambiar puntos de vista... Incluso en sus relaciones sexuales La situación en las quieren más ternura y cariño escuelas con De ahí que, aunque los adolesadolescentes centes españoles tengan en alta estiinmigrantes plantea ma a la familia, los amigos son otra connuevas dificultades dición indispensable para alcanzar la felicidad. Gritan y anhelan una amistad verdadera construida sobre los pilares de la confianza, sinceridad, fidelidad y reciprocidad. Conscientes de que esa amistad es un bien escaso, difícil de lograr y aún más de mantener. Los adolescentes españoles tienen en alta estima a la familia, pero los amigos son otra condición indispensable para lograr la felicidad