Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
58 Los domingos DOMINGO 27 11 2005 ABC LA CARA OCULTA DE LA POLÍTICA Lobbies Maniobras en la oscuridad en la UE Cada decisión de la Unión Europea está sujeta a un enjambre de presiones. Algunas más ortodoxas que otras. En los pasillos se producen cada año miles de contactos entre los profesionales de este tipo de gestiones, los lobbies y los europarlamentarios. Así es su trabajo POR LAURA VILLENA BRUSELAS SERVICIO ESPECIAL as decisiones políticas tomadas por gobiernos e instituciones camuflan en la mayoría de las ocasiones un paquete de intereses. Las predilecciones de partidos políticos, empresas, particulares o incluso de gobiernos se ven reflejadas en esos dictámenes para los cuales se han ejercido múltiples formas de presión, unas más ortodoxas que otras. Hemos visto en los últimos meses cómo, sin pudor alguno, el Gobierno ha hecho y deshecho para que el análisis de la Oferta Pública de Adquisición (OPA) de Gas Natural sobre Endesa no traspase las fronteras españolas y llegue a Bruselas. Sin ningún pudor tampoco, las instituciones europeas han dado muestra de su vulnerabilidad en el caso cuando precisaron de más tiempo para decidir si lo analizaban o no del que hubieran empleado si realmente lo hubiesen hecho, y cuando más tarde han salido a la luz varios encuentros bilaterales entre autoridades españolas y europeas. Una práctica tan útil como ejercer presión ha acabado por convertirse en una profesión: el lobbying Animados por la fuerte influencia que ejercen sobre el diseño de las leyes europeas, los llamados lobbies o grupos de presión, representantes de multinacionales y de muy diversos sectores de la sociedad, han creado su pequeño imperio entre las oficinas de comisarios y parlamentarios europeos en Bruselas. En sus orígenes, lobby significó pasillo y más tarde pasó a entenderse como el hall abierto al público en el lugar de una asamblea legislativa Hoy relacionamos lobby con quienes frecuentan los pasillos de las asambleas para influenciar en la toma de decisiones. En Bruselas trabajan más de 30.000 funcionarios de la UE, 13.000 profesionales en asuntos europeos y más de 1.000 periodistas permanentes. Entre los grandes L Cortar las alas de los grupos de poder Una práctica que se puso de moda entre los pasillos de las asambleas americanas hace más de doscientos años y que llegó a Europa a través de Francia a finales del siglo XVIII no cuenta todavía hoy en nuestro continente con una regulación que contente a los profesionales del lobby quienes se quejan de la aparición incontrolada de nuevas corporaciones de lobbying y solicitan normas de acreditación. Menos contentos están quienes no cuentan con los medios para pagar estos costosos servicios y observan cómo estas actividades favorecen a sus competidores del sector. Además, según expertos, estos audaces persuasores son a veces más responsables de la legislación europea que nos regula, que los propios políticos. La Iniciativa de Transparencia del comisario de anti fraude, Siim Kallas, es ahora el centro de todas las miradas que esperan que esta profesión se asiente de una vez sobre bases sólidas, aunque no faltan los que apuntan a que se trata de una dosis light de regulación. En Bruselas hay unos 15.000 profesionales del lobbying el segundo avispero de presiones más grande del mundo después de Washington Diputados del Parlamento Europeo, en plena votación edificios institucionales se levantan las oficinas de los más de 1.000 grupos de presión empresariales, de los que la mayoría trabaja para grandes multinacionales y un 15 por ciento lo hace para ONG. Bruselas es el segundo avispero de lobbies más grande del mundo después de Washington D. C. Según la Comisión, tanto en la capital europea como en Estrasburgo, donde el Parlamento Europeo adopta sus decisiones, se han establecido unos 15.000 profesionales del lobbying El Parlamento estima a su vez que aquí operan unas 200 firmas internacionales y quinientas grandes compañías. Aunque muchos de ellos prefieren presentarse como consultores o asesores de asuntos públicos reconocen su intervención en la EPA labor legislativa del trío institucional. Entre ellos rivalizan para lavar la imagen de clientes individuales (como ocurrió hace años con el dictador Pinochet o actualmente con importantes empresarios como Mijail Jodorkovski) de Gobiernos (como ha sido el caso de Serbia o Eslovenia) o para defender los intereses de trabajadores de diversos sectores, como el