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56 Los domingos DOMINGO 27 11 2005 ABC INTEGRACIÓN O GUETO Quemar un coche para el telediario El periodista, escritor y profesor Arcadi Espada ha creado con su blog (diario electrónico: http: www. arcadi. espasa. com) una comunidad virtual de lectores. Cada día, en torno a 16.000 internautas visitan su página, y algunos centenares dejan su opinión. El 12 de noviembre, mientras todavía ardían los coches en los suburbios del país vecino, anotó: El terrorismo callejero en Francia reaviva el viejo asunto. Queman coches para salir en el telediario de las nueve. ¿Y qué hace el telediario de las nueve? Enfocar los coches ardiendo. El telediario actúa como si, en efecto, la noticia se desencadenara, inesperada: la cámara acude al lugar de los hechos y filma el hecho. La cuestión es que la cámara forma parte también del hecho. De modo decisivo. Pero la cámara se comporta como si no lo advirtiera Instado a ampliar lo dicho, añade: La televisión es el único discurso que todavía no se ha planteado su propia narratividad. Los telediarios no se han interrogado sobre sí mismos. Nadie escribe hoy una novela sin preguntarse por su sentido. No digo que no muestre, que se abstenga de recoger las imágenes de la quema. Porque es un hecho de la realidad. Pero la televisión, y especialmente los telediarios, deben también mostrar que a veces las cosas ocurren precisamente por su presencia. Con la miniaturización de las cámaras es posible utilizar un segundo o un tercer ojo que grabe a los jóvenes antes y después de la quema, cuando se preparan, cuando comentan lo que han hecho. El making of. La televisión no puede seguir siendo el único medio falsamente ingenuo, que no se pregunta por su gramática. El sujeto que narra es fundamental ¿Fracaso del modelo francés? ¿Pero es que no se fijan en que además de coches están quemando centros culturales, guarderías y escuelas? Ésa es la prueba de que no se trata de un territorio abandonado. Buena parte de la izquierda ha demostrado su grado de putrefacción intelectual a la hora de analizar lo que sucede Miles de musulmanes se agolpan a las puertas del polideportivo del Raval para celebrar la fiesta del cordero (Vine de la página anterior) EFE Cataluña 642.846 extranjeros (9,44 de la población) Resto Europa Asia 5 África 13 40 UE Iberoamérica 23 19 Infografía ABC El Raval Desgarrada entre la fiesta y el Ramadán A Mamadou Demba lo confunden con Eto o, la estrella camerunesa del Barça. Licenciado en Filología Española por la Universidad de Dakar, dejó sin habla a la turista para la que hacía de guía en Senegal cuando le pidió que a su regreso a España le enviara La deshumanización del arte de Ortega y Gasset. Enamorado de Antonio Machado, este musulmán practicante de treinta años lleva desde junio en Barcelona buscándose la vida. De sus correrías por Barcelona y sus contactos con compatriotas senegaleses no ha visto guetos que puedan estallar como en Francia De los 209 establecimientos regentados por inmigrantes en el barrio del Raval, 112 están en manos de paquistaníes. Como la confiteríapastelería de Nadib Ayub, en el 95 de la calle del Hospital, junto a la mezquita central, que los viernes se desborda con casi 3.000 fieles y que pasa inadvertida: a la puerta del pasadizo que lleva al patio donde se reza no hay la menor señal. El imam paquistaní no quiere hablar: Nada de política, aquí sólo rezamos Ayub siguió los pasos de su padre, que emigró a Cataluña en los años setenta y hoy es español. Se define como Demba: Musulmán suní, moderado Entre carnicerías halal (12 paquistaníes, 6 marroquíes, 3 argelinas) sederías y restaurantes orientales, optamos por Dels Salvador, una de esas calles umbrías donde el sol ha de hacer filigranas para hacerse notar. Mabrouka, en el número 12, parece la cueva de Alí Babá: tesoros bañados en luz de ámbar. Ascensión de la Torre, barcelonesa de 40 años casada con un marroquí, una de las propietarias de un local que alqui- la y vende jaimas y organiza eventos de sabor marroquí, incluida la danza del vientre al son de darboukas, tariyas y crótalos recibe en el entresuelo, donde coincidimos con su amiga Buchra (Bienvenida) Ammari, de 27 años, también nacida en Barcelona, pero de padres marroquíes, y casada con un paquistaní con quien regenta el cercano restaurante Maktub en el que laboran un indio y un sirio. Ambas han visto cómo el degradado barrio chino (de mala nota) cambiaba de cara gracias a los inmigrantes, que han revalorizado el mercado y dado buenos dividendos a los catalanes que no querían vivir junto a extranjeros. Ammari recalca que la que ha evitado que el Raval degenere en un gueto de drogas ha sido la Policía A diferencia de una devota hermana menor, que en internet se proclama cien por cien mora a ella le cuesta definirse: No me siento nada; sólo desgarrada entre la fiesta y el Ramadán. No practico porque para rezar tendría que cambiar de vida De la Torre cree que el islam no encaja en una Barcelona que ella y su amiga celebran por multirracial Pero dudan de la integración de los paquistaníes: Son un gueto Al final, visitantes y anfitrionas comparten mesa con un venezolano en un restaurante gallego que sobrevive en el Raval, donde la emblemática pastelería Canigó, en la calle de la Cera, acaba de ser comprada por paquistaníes.