Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
54 Los domingos DOMINGO 27 11 2005 ABC INTEGRACIÓN O GUETO El senegalés Cisse Serigne (a la derecha) en la tienda de Lavapiés donde trabaja (Viene de la página anterior) CORINA ARRANZ Madrid 664.255 extranjeros (11,44 de la población) Resto Europa ninguna religión, Holanda autorizó colegios públicos bajo régimen islámico y el islamismo radical ha echado acres raíces que cuestionan la convivencia. Para el polemista Arcadi Espada, España es una empresa que a veces necesita trabajadores y a veces regula empleo y lo que hay que exigir a los inmigrantes no es moralidad, sino cumplir la ley amén de distinguir costumbres de civilización Lo único a excluir serían prácticas contra los derechos humanos Tras enjundioso debate, Francia prohibió el velo en la escuela, pero su modelo republicano de integración ha quedado en parte en entredicho por los sucesos recientes. Además de un espectáculo nihilista, algunos vieron racismo hacia franceses que en su genealogía revelaban antepasados africanos: discriminación económica, no islamismo radical pescando en río revuelto. Buchra Ammari, barcelonesa hija de marroquíes, recuerda que el Corán manda que el musulmán que migre ha de acatar la ley de la tierra de acogida Tres jóvenes moros amadrileñados aseguran en la carnecería Tánger de la calle Sombrerete que ellos son musulmanes liberales Pero a un tiro de piedra estaba la tienda de móviles donde Jamal Zougan fraguó el 11- M. Asia 10 Iberoamérica 10 42 África UE 18 20 Infografía ABC Lavapiés Musulmanes: liberales y terroristas ara dar la vuelta al mundo ya no hace falta mucho dinero, ni grandes alforjas. Basta con plantarse en Madrid y empezar en barios como Cuatro Caminos o Lavapiés un recorrido que pasa por Extremo Oriente, África e Iberoaméri- P ca. Con más de cien mil inmigrantes, Lavapiés se ha convertido en un mapamundi. Aunque la mayoría son marroquíes, los chinos que pululan por toda la ciudad van copando en el barrio el mercado de textiles al por mayor: basta leer los rótulos de calles como la del Oso. Wei Wei se impone entre Angelito y El Bierzo. Lo saben en Tabou, tienda de Mesón de Paredes que recuerda a las que pueblan Broadway, a la altura de las calles 27 y 28 de Manhattan. Propiedad de un senegalés, Tabou es emporio de túnicas, afeites y casetes, amén de un locutorio que es un Babel. Cada semana vienen chinos que quieren comprar el local. Ofrecen mucho y al contado dice el cajero boliviano que celebra la industria de sus patrones. Cisse Serigne, de 35 años, hace de portavoz del jefe. Ha hecho la ruta de muchos senegaleses: desde Dakar a Marruecos en avión, y luego Ceuta, donde dice que logró el permiso que le llevó a desempeñarse de albañil, agricultor y panadero en Murcia, Almería, Huelva, Barcelona, Lérida y Madrid. A Serigne, que comparte piso con compatriotas en Lavapiés, le gustaría traerse a su mujer y sus dos hijas, pero también ganar lo suficiente para casarse con las cuatro esposas que su fe le autoriza. Lo de Francia no es manera de mejorar las cosas, pero si España quiere evitarlo ha de permitir poli- cías, concejales y diputados de origen extranjero Mientras que en el Parlamento francés no se sienta ninguno, en el británico hay 15. The Economist ha elogiado que prestigiosos intelectuales árabes hayan empezado a reconocer que, si bien no todos los musulmanes son terroristas, buena parte de los atentados son obra de musulmanes que matan en nombre de Alá. Como los que en Lavapiés urdieron el mayor atentado de la historia de España. No muy lejos de Tabou, en Cabestreros, el menú de un restaurante senegalés son dos platos con agua por cinco euros. El cuscús es picante y crujiente, y casi toda la clientela, negra como el azabache y amigable. Como el día es gris, los fluorescentes de la carnecería halal Tánger, que vende carne desangrada según el Corán, la hacen brillar como una pecera que atrae a musulmanes y cristianos. Tras el mostrador, Said Al Hosima, de 25 años. De este lado, Asís, de 26, vigilante en El Escorial, y Mohamed, de 27. Se definen como musulmanes liberales a los que les gusta el alcohol, la fiesta y jugar al fútbol con amigos españoles Echan pestes de la Policía: Te pegan siempre, tengas papeles o no, pero lo ocurrido en Francia no tiene justificación explica el carnicero. No creo que vaya a ocurrir aquí. Esto no es un gueto. En Lavapiés estamos todos mezclados