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42 Madrid DOMINGO 27 11 2005 ABC DIMES Y DIRETES LOS MAYORES PRIMERO tir con ellos una conversaa sociedad espación. ñola actual se caEn Madrid las personas racteriza por hamayores de 65 años son ber alcanzado un buen más de 593.000, lo que renivel de progreso sopresenta el 19 de la pocial y económico que blación. Son personas nace como consecuenque colaboran con sus cia de la aplicación de hijas os en llevar a los la inteligencia humanietos al colegio o al parna al desarrollo de nueque, que disfrutan hacienvos sistemas y tecnolodo gimnasia en los polidegías. La capacidad que portivos, que acuden a los actualmente disfrutaANA MARÍA BOTELLA cientos de talleres de los mos para seguir avanSERRANO centros municipales, que zando en todos los ámparticipan en tareas de vobitos de las ciencias se luntariado, que enseñan museos a los traduce en el aumento de la esperanza jóvenes y a los escolares, que se forman de vida y un importante incremento de en las aulas universitarias de mayosu calidad. res, que colaboran en tareas de seguriDetrás de Japón, España es el país dad vial con la policía municipal, que estadísticamente cuenta con la esNo comparto una visión estrecha y peranza de vida más elevada del munpesimista de la etapa postlaboral. Ni do. Nuestros mayores viven hoy mupuedo dar por representativo de las chos años, muchísimos más que sus anpautas de comportamiento de nuestra tepasados. Nos encontramos ante una sociedad algunos episodios dramátisituación en la que todos, y sobre todo cos que son inaceptables como el malquienes nos dedicamos a lo público, tetrato que sufren algunos mayores, las nemos un reto. Un reto apasionante y situaciones de aislamiento o el fallecique requiere un gran esfuerzo, llenar miento en situación de abandono. de sentido y contenido la longevidad de El compromiso del Ayuntamiento de los españoles. Recompensar su esfuerMadrid es disponer de todos los servizo y su aportación al avance que ha excios sociales posibles para que aqueperimentado nuestro país en los últillos que tienen disminuidas sus facultamos años, reconocerles que sin ellos no des y necesitan ayuda de terceras perhubiera sido posible. Dotarles de un sissonas, puedan disfrutar de esa nueva tema socio sanitario que les permita vietapa con la máxima calidad posible. vir esta nueva etapa de su vida en su Para el Ayuntamiento los mayores son entorno, con independencia, afecto y lo primero y cada año nos esforzamos sintiéndose que son una parte imporen ampliar nuestros recursos y mejotantísima de nuestro futuro. La aportarar los servicios. Nuestro gran objetición de los mayores es una de las claves vo es que ningún madrileño mayor de para asegurarnos que los próximos 65 años se sienta impedido para seguir años contaremos con una sociedad que disfrutando de las oportunidades que mantiene sus principios y valores. le ofrece la vida. La evolución de la sociedad española Nuestra experiencia y los logros conen las últimas décadas ha afectado, coseguidos hasta el momento nos hacer mo no podía ser de otra manera, a todos los grupos sociales que la componen, y, especialmente, a nuestros mayores. Las personas de más de 65 años que En Madrid las en el año 1900 significaban el 5,2 del personas mayores de 65 conjunto de la población, cincuenta años después se cifraban en el 7,2 años son más de 593.000, mientras que en el año 2000 representalo que representa el ban el 16,9 y para el 2050 se estima 19 de la población que serán el 31 Más trascendentes son los cambios experimentados en la actitud y los estilos de vida de las personas de más de 65 años. Ser mayor hoy en día es un orgullo y una satisfacción. Después de atravesar una vida laboral larga y a veces sacrificada, los mayores viven una nueva etapa con nuevos proyectos y el tiempo necesario para hacerlos realidad. La realidad española les ofrece variadas oportunidades: viajar, relacionarse, aprender, participar en la vida social, o comprometerse con otros que lo necesitan. Por mi conocimiento puedo afirmar que los mayores que habitan en la ciudad de Madrid, los que viven en nuestros pueblos y ciudades disfrutan de estas posibilidades: Uno de los mejores momentos de mi día a día es cuando visito semanalmente uno de los centros municipales de nuestra ciudad y tengo la oportunidad de compar- L seguir avanzando. En Madrid estamos apostando por crear las infraestructura necesarias, construir los centros precisos y dotarlos de medios humanos y técnicos suficientes para que la atención de las personas que sufren algún grado de dependencia esté garantizada en el presente y de cara al futuro. Otras comunidades han optado por complementar el sistema de pensiones no contributivas de forma poco significativa y de manera poco eficiente, según mi criterio. Nosotros consideramos que la solución es dar más y mejores servicios a los mayores que los necesiten. Creemos que nuestro deber es garantizar los servicios sociales para esta generación y las venideras. Se habla hoy de la futura Ley de Autonomía Personal, una ley necesaria y oportuna. Una medida que va a permitir atender con profesionalidad y suficiencia- -eso esperamos- -las necesidades que presentan decenas de miles de personas mayores y no tan mayores. Pero esta Ley que se está gestando no será sino continuación de otros esfuerzos que la sociedad española y sus gobernantes hemos ido haciendo en los últimos años. Que nadie piense que la Ley de Autonomía Personal es un asunto reciente. Los Pactos de Toledo de 1995 (hace 10 años) ya recogían este compromiso y sólo ahora es posible llevarlo a cabo porque las circunstancias lo permiten. Quiero decir que primero hubo que sanear las cuentas de la Seguridad Social, hubo que generar confianza en un sistema de Seguridad Social que pudiera garantizar a futuro el cobro de las pensiones por parte de los actuales y de los futuros pensionistas. Una vez asegurada la viabilidad del Sistema es oportuno abordar una Ley de Dependencia, o de Autonomía Personal. Creo sinceramente que hoy tenemos unos mayores mucho más longevos que los de hace unas décadas, más activos que nuestros antepasados, más optimistas, más preparados y me atrevo a decir más necesarios para cohesionar una sociedad que los necesita, como necesita a los jóvenes o a los que se encuentran en su etapa laboral. Los mayores son uno de nuestros principales activos y debemos poner todo nuestro esfuerzo en mantener y si es posible mejorar su bienestar. Segunda Teniente de Alcalde. Concejal de Empleo y Servicios a la Ciudadanía MADRID UNA Y MEDIA TIEMPO DE ESPERANZA JESÚS HIGUERAS ESTEBAN omenzamos un año nuevo en la vida de la Iglesia con el tiempo litúrgico del Adviento, tiempo de esperanza y de gozo, porque esperamos que llegue el Señor de la mano de María. Este tiempo está marcado sobre todo por los tres verbos que aparecen en el Evangelio de este domingo: mirad, vigilad y velad, porque el Señor puede llegar en cualquier momento. Lo primero que nos pide el Señor es que sepamos mirar, pero no con la mirada de los ojos del cuerpo que ven las cosas sensibles como los colores, las figuras o las formas, sino mirar con el corazón, mirar la vida con un corazón nuevo, porque detrás y dentro de esa vida está el Señor que se acerca, que viene a visitarnos, a bendecidnos, a protegernos y a darnos una nueva vida. Hay que saber mirar la historia y los acontecimientos con ojos de fe, no basta con quejarse de la situación política, económica o social que nos ha tocado vivir. Muchas personas caen en el pesimismo y creen que puede triunfar la maldad, sin embargo, cuando miramos con ojos de fe, sabemos que el Señor ha venido para vencer todas las injusticias y todos los males, para superar todas las tragedias humanas y darles sentido asociándolas a su cruz. El Señor vino a la tierra y se hizo niño para después hacerse hombre, precisamente para liberarnos y ser nuestro salvador. En segundo lugar, nos dice vigilad, puesto que el vigía es aquél que otea el horizonte, que está con los sentidos especialmente despiertos, para ver si ocurre algo extraordinario. Generalmente un vigilante ha de cuidar una casa o algo importante, ante la posibilidad que venga el dueño de la casa, abrirle las puertas y que entre sin ninguna dificultad y a la vez para evitar que los enemigos puedan entrar a destrozar o destruir esa casa. Y en tercer lugar, velad, porque el que vela es aquél que no duerme, que es capaz de sobreponerse y superar su propia fragilidad y lo hace por amor, puesto que estar en vigilia, estar en vela, significa atender a aquél que está enfermo. Así el tiempo de Adviento se convierte en un tiempo de conversión en el que Cristo vendrá sin duda a transformarnos. C