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ABC SÁBADO 26 11 2005 Los sábados de ABC 113 TIEMPO DE CAZA El atropello de animales, silvestres o domésticos, provocó 6.227 accidentes en España durante el año 2004. La legislación se ha endurecido para atajar las imprudencias EL GUINDO MÓNICA F. ACEYTUNO Animales en la carretera Dur POR BELÉN PINILLA QUÉ SEÑORA, LA REINA ante el año 2004 se registraron un total de 6.227 accidentes de tráfico ocasionados por la presencia de animales en la calzada; una cifra que representa una media de 518 accidentes por mes o, lo que es lo mismo pero dicho de otra forma, 17 accidentes diarios. Si diferenciamos entre fauna doméstica o silvestre, según el estudio realizado por el Observatorio Nacional de Seguridad Vial con respecto a estos accidentes en todo el territorio español (excepto Cataluña y País Vasco) durante el año 2004, nos encontramos con que más de 4.000 accidentes de tráfico (64,7 por ciento) los provocó la fauna silvestre; es decir, casi siete de cada diez siniestros. La mayor parte de los animales eran jabalíes (50,2 por ciento) y corzos (34,0) y zorros y ciervos en menor medida (7,0 y 6,9 por ciento, respectivamente) Además, en el Mapa de Interpretación del Medio Ambiente a través de la Red de Carreteras Españolas (elaborado por la Fundación Biodiversidad y la Asociación Española de la Carretera) observamos que existen zonas de España con verdaderos puntos negros debido a la frecuencia de accidentes por atropello, tanto de especies protegidas como cinegéticas. Estos accidentes impactan sobre las poblaciones de animales silvestres, y son también causa importante de mortandad para especies protegidas y emblemáticas, como, por ejemplo, el lince. ria, León, Asturias, Lugo y Palencia. Ante la necesidad de paliar esta situación actual, en noviembre de 2004 la Oficina Nacional de la Caza puso en marcha un proyecto sobre prevención, seguridad y responsabilidad ante los accidentes de tráfico provocados por el atropello de fauna. Desde entonces, la ONC está trabajando en la búsqueda de soluciones y sistemas de seguridad que disminuyan las posibilidades de que se produzca este tipo de accidentes, mediante seminarios, jornadas de trabajo en conjunto y propuestas de colaboración con todos los sectores implicados: Ministerios de Los mayores problemas se producen con jabalíes y corzos, y también, aunque muy por debajo en cifras, con zorros y ciervos Medio Ambiente y de Fomento, Dirección General de Tráfico, Dirección General de la Guardia Civil, consejerías y organismos competentes de las distintas comunidades autónomas, sector de seguros, titulares de cotos de caza, etcétera. En este momento, la Oficina Nacional de la Caza continúa en su empeño de cumplir con la principal finalidad de este proyecto: prevención y seguridad ante este tipo de accidentes. Para alcanzar su objetivo, la ONC apunta la importancia de establecer fórmulas de prevención y sistemas de seguridad (carteles indicadores, postes reflectantes, barreras de olor, pasos de fauna, etc. involucrar a todos los sectores implicados en la búsqueda de soluciones y en la implementación de las medidas más adecuadas; concienciar a la sociedad de la importancia del problema y fomentar la educación en seguridad vial; desarrollar campañas de concienciación, dirigidas tanto a cazadores como a usuarios de las carreteras; y estudiar la posibilidad de establecer un decálogo de prevención y seguridad, divulgando así una serie de consejos o acciones para evitar un accidente. C La mortandad de especies protegidas en la calzada es particularmente dramática: por ejemplo, en el caso de los linces Reformas jurídicas Otro de los objetivos de la ONC fue analizar el problema desde el ámbito estrictamente jurídico. Hasta el pasado mes de agosto, si se producía el atropello de una especie cinegética la responsabilidad patrimonial se le atribuía al titular del coto de donde procedía el animal. A partir de dicha fecha, la situación ha cambiado. El texto reformado deja bien claro que ante un accidente ocasionado por el atropello de una especie cinegética, si el conductor del vehículo que ha sufrido el accidente incumplía las normas de circulación, la responsabilidad será exclusivamente del conductor y, por lo tanto, del seguro de su vehículo, o en su defecto él mismo tendrá que asumir las consecuencias. Esta reforma se ha conseguido gracias al importante trabajo desarrollado por la Oficina Nacional de la Caza- -entidad que aglutina los intereses de todos los sectores relacionados con la actividad cinegética- que consiguió concienciar a los políticos de lo injusto de la circunstancia anterior. Con esta reforma, la situación española en materia de responsabilidad por atropello de animales será la misma que en el resto de los países europeos. Un problema social Las circunstancias en que se producen dichos accidentes hacen difícil su prevención si no se es consciente del problema. A la vista de los datos de la Dirección General de Tráfico, cabe destacar que en el 85 por ciento de los casos el conductor había cometido alguna infracción. La velocidad inadecuada está presente en un porcentaje muy elevado de accidentes, porcentaje que aumenta en vías convencionales y caminos vecinales. Entre los viernes, los sábados y los domingos ocurren el 51 por ciento de los accidentes ocasionados por animales silvestres. La distracción al volante aparece como otro de los factores concurrentes, en un 39 por ciento de los accidentes. La mayoría de los vehículos implicados son turismos. En cuanto a las provincias donde se registra un mayor número de accidentes a causa de la fauna silvestre, destacan Burgos, So- uánto hay que agradecer a esta Señora. Yo no puedo decir que hayan sido treinta años de paz, que a mí me daba la impresión de estar en guerra cuando iba a ver a mi padre al caserío que tenía dentro de su regimiento. Me daban miedo hasta las cortinas metalizadas de su dormitorio, que llamaban, no sé si de broma, cortinas de seguridad porque eran opacas para la luz. En cuanto mi padre se fue destinado al País Vasco cambió también su forma de conducir, por seguridad, mucho más rápido. Se sentaba siempre en los restaurantes con la espalda pegada a la pared, y si yo veía que el dueño llamaba por teléfono, ya pensaba que entrarían en cualquier momento a matar a mi padre. No, no ha sido para muchos un tiempo de paz, pero al menos sí ha sido un tiempo estable. Tengo la impresión de que no le damos el valor suficiente. Somos como esos niños que lo han tenido todo y no sabemos lo que es perderlo todo de golpe por un enfrentamiento. Cómo se aprovechan los días cuando no hay enfrentamientos. Ha dado tiempo a hacer muchas cosas. Yo he visto crecer el interés por el medio ambiente, algo que en tiempos revueltos es el primer damnificado, como el jarrón que se queda años sin flores cuando en una casa no van bien las cosas. La Reina siempre estuvo preocupada por la Naturaleza y en 1992 accedió a grabar un mensaje para animar a su conservación. Era el mes de junio. El camino hacia el Palacio de la Zarzuela estaba lleno de gabatos recién nacidos y sus lomos tenían el dibujo de la sombra de una encina, esos puntos de luz que no detienen las hojas. Siendo esto un poco osado, decir algo yo sobre la Reina, no quisiera dejar de escribir que me impresionó la claridad de sus ojos. La claridad de su mirada. Y su voz y su elegancia en el vestir y la manera de estar y de escuchar. Su inteligencia. Salía el otro día por televisión junto al Rey, sonriente, callada, con esa mirada que lo dice todo. Y caí en la cuenta de que hemos vivido un tiempo fantástico mi marido, mis hijos y yo, mi familia. No sé por qué me emocioné al verla. Pensé: Qué Señora, la Reina Y me llené de admiración y de un profundo agradecimiento.