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ABC SÁBADO 26 11 2005 Sociedad 59 Salud las 24 horas en los servicios de urgencias porque lo más importante para atender a un paciente con ictus es el tiempo mantiene Álvarez Sabin. CARDIOLOGÍA Listas de espera La reunión anual de la SEN, que se ha desarrollado esta semana en Barcelona, ha puesto sobre la mesa el insuficiente número de neurólogos existentes en el Sistema Nacional de Salud. Por ejemplo, la frecuencia de visitas al neurólogo ha crecido entre un 14 y un 62 en los últimos tres años; sin embargo, el aumento de su número y de camas hospitalarias sólo ha experimentado un ligero descenso Las listas de espera para ser recibido por un neurólogo oscilan entre 50.000 y 75.000 pacientes, con una demora media para consulta de enfermos nuevos en lista de espera de entre 35 y 120 días. Aragón, Madrid y Canarias son las comunidades autónomas que encabezan los mayores retrasos. Una mejor atención podría evitar una reducción de las discapacidades que provoca el ictus. La SEN las ha cuantificado y si todos los afectados recibiesen atención neurológica se podrían evitar casi dos mil muertes y hasta cinco mil fallecimientos o dependencias funcionales en España. El ictus puede derivar, en una tercera parte de los casos, en discapacidad física o psíquica. En estos momentos causa más discapacidad y muertes prematuras que el alzheimer y los accidentes de tráfico juntos y un 25 de los casos se manifiesta en edad laboral. La exposición continuada al ruido eleva el riesgo de sufrir un ataque al corazón El estrés también es responsable del aumento de colesterol en sangre N. R. C. MADRID. La vida moderna nos mata. La falta de ejercicio físico y la comida rápida, rica en grasas poco saludables, son enemigos conocidos del corazón. Esta semana se han dado a conocer dos nuevos estudios que advierten que la exposición al ruido ambiental y el estrés psicológico también ponen en riesgo la salud cardiovascular. Más de 4.000 personas han participado en una nueva investigación que ha demostrado la relación entre niveles de ruido elevados y el infarto de miocardio. Los datos se recogieron en Berlín entre 1998 y 2001; 2.000 participantes habían sufrido un infarto y otros 2.000 pacientes actuaron como grupo control en el estudio. Los resultados mostraron que la exposición continuada estaba relacionada con un riesgo moderado de sufrir un ataque. El riesgo se incrementa con los niveles de sonido más que con la irritación o la molestia personal ocasionada escribe el epidemiólogo Steffan Willich, autor principal del trabajo. La investigación se ha publica- La leche desnatada reduce la hipertensión Un estudio de la Universidad de Navarra concluye que la leche desnatada reduce a la mitad el riesgo de tener la tensión arterial elevada. La investigación española constata, sin embargo, que no se aprecia relación entre el consumo de leche entera y la probabilidad de padecer hipertensión. Para llegar a esta conclusión, los investigadores de Navarra han seguido la evolución de 6.000 personas durante dos años. Otros estudios ya habían encontrado cierto papel protector en el consumo de lácteos y la tensión arterial, pero es la primera vez que se observa en adultos. El trabajo se ha publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition do en la revista de la Asociación Europea del Corazón. En opinión de Willich, el ruido debería considerarse un nuevo factor de riesgo cardiovascular. Aunque estos investigadores planean nuevos estudios que afiancen los resultados encontrados y les permita evaluar el nivel de decibelios a partir del cual aumenta el peligro. De momento, advierten a las personas con enfermedades cardiacas que protejan sus oídos con niveles cercanos a los 85 decibelios, un ruido similar al que soportan algunos trabajadores de la construcción. Respuesta personal al estrés La presencia del colesterol no depende sólo de la dieta, del sedentarismo o de una predisposición genética. El estrés también puede ser responsable en algunos casos, según el Colegio Universitario de Londres. Parece que la reacción personal al estrés se puede traducir en un mayor nivel de lípidos. Se comprobó que quienes reaccionan peor a situaciones emocionales aumentan su colesterol total.