Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 Nacional LA POLÉMICA DE LOS CRÉDITOS A PARTIDOS VIERNES 25 11 2005 ABC El PP reabre el caso de las condonaciones a Chaves b El Partido Popular intentará que el PSOE explique en la Cámara andaluza los perdones de deudas personales al presidente de la Junta en 1985 S. N. SEVILLA. Al rebufo del caso Montilla el ministro de Industria que logró que La Caixa perdonará 6,5 millones de euros a su partido e impulsa medidas a favor de la entidad financiera como la opa de Gas Natural sobre Endesa, el Partido Popular ha empezado a revisar las relaciones de dirigentes del PSOE con otras Cajas de Ahorros. De entrada, intentará reabrir el caso de las condonaciones de préstamos personales de la Caja de Ahorros de Jerez, ahora de San Fernando, al presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, y otros altos de la Autonomía y el PSOE, dinero invertido en comprar la sede del partido en Cádiz. El Grupo Popular en la Cámara andaluza presentará una iniciativa parlamentaria, pregunta oral o interpelación, para intentar que Chaves explique lo ocurrido con el citado préstamo de 19 millones de pesetas de la época- -1985- -concedido a un total de 32 dirigentes del PSOE, con Chaves a la cabeza, que con el paso del tiempo pasaron a fallidos hasta que los datos se perdieron con la fusión posterior de la Caja de Jerez. El caso dio lugar a la puesta en marcha de una comisión de investigación en la Cámara autonómica, pero al convocarse las posteriores elecciones regionales decayó la iniciativa y nada se investigó. Posteriormente, en el Parlamento andaluz la mayoría socialista ha vetado cualquier tipo de comisión parlamentaria. El ministro de Industria, José Montilla, entra ayer en el Pleno del Congreso tras la interpelación del día anterior Pese a su trayectoria institucional, Montilla había estado a la sombra de otros líderes del PSC, hasta ser ministro y, sobre todo, hasta que la polémica de los créditos le ha hecho estallar Montilla se quita la máscara POR IVA ANGUERA DE SOJO FOTO: IGNACIO GIL Patente andaluza El portavoz del PP en la Cámara autonómica, Antonio Sanz, sostiene que la patente de los créditos impagados la tiene el PSOE en Andalucía y lo que ha podido hacer el caso Montilla es recrear las prácticas de los socialistas andaluces. El dirigente del Grupo Popular recuerda otros tratos similares en que el PSOE resultó agraciado con el perdón de sus créditos con entidades financieras. En concreto, dos créditos vencidos por un importe de 500 millones de pesetas de 1986 que Caja Madrid nunca ejecutó ni el Partido Socialista pagó. En el caso de la sede de Cádiz adquirida con los créditos personales, además de Manuel Chaves, aparece el nombre de Alfonso Perales, miembro de la Ejecutiva federal que se ocupa de la política autonómica, y otros dirigentes del PSOE andaluz como José Luis Blanco. BARCELONA. Ustedes saben que yo soy una persona moderada, poco dada a los excesos verbales Con estas palabras empezaba José Montilla una de sus últimas comparecencias públicas, en la que se dedicó a arremeter contra las críticas del PP y, especialmente, contra los medios de comunicación que han abanderado la denuncia por la condonación de los intereses de un crédito de La Caixa al PSC. José Montilla- -ministro de Industria, primer secretario del PSC y tejedor de pactos de gobierno- -siempre ha cultivado una imagen moderada y tremendamente contenida, pero sus colaboradores más íntimos aseguran no haberse sorprendido por la furibunda reacción con la que finalmente estalló el pasado 12 de noviembre ante las críticas sobre su gestión de la deuda del PSC y la renegociación del crédito de La Caixa. Pese a su imagen callada y prudente, Montilla es una persona de carácter afirman convencidos quienes le acompañan desde hace años. Y recuerdan que, sin que trascendiera demasiado, el primer secretario del PSC fue capaz de imponerse, con algún que otro grito en más de una ocasión, al presidente del partido y actual presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, cuando el tándem formado por ambos políticos daba sus primeras pedaladas al frente del PSC. Sin embargo, lo cierto es que hasta ahora Montilla nunca había permitido que ese carácter trascendiera. Quizá porque hasta ahora no había sido tan directamente el blanco de las críticas. Ya fuera como alcalde de Cornellà, secretario de Organización del PSC o incluso en su breve paso por la presidencia de la Diputación de Barcelona, su larga trayectoria institucional no le ha llevado hasta ahora a cargos que le expusieran demasiado al examen de la opinión pública. De hecho, hasta su llegada al Gobierno, Montilla era ese hombre gris que controlaba el PSC de los capitanes desde la sombra, primero para Narcís Serra y después para Pasqual Maragall. Pero eran Serra y Maragall quienes daban la cara ante el público, lideraban candidaturas y recibían, por tanto, los ataques propios de la primera línea política. Ahora, convertido en el centro de la polémica por el crédito de La Caixa al PSC ligado a la opa hostil de Gas Natural a Endesa, Montilla ha estallado y ha proclamado su derecho a ejercer la libertad de expresión frente a aque- La presión ejercida sobre Montilla ha obligado al PSC a salir en su defensa para contentar a sus bases Hasta ahora no había permitido que trascendiera el carácter que le reconocen los próximos llos que desde detrás de medios de comunicación ejercen un chantaje moral y político, estos que no hacen información sino que difaman, mienten y manipulan con el objeto de amedrentar a sus oponentes Y si él no ha callado, menos aún su mano derecha en el PSC, José Zaragoza, que en los últimos días ha intentado extender las duda sobre la financiación de sus rivales aludiendo a supuestos pagos del presidente de Endesa, Manuel Pizarro, tanto al PP como a la Fundación FAES. Pagos de los que no hay pruebas y que tanto el PP como Pizarro han negado. La presión ejercida sobre Montilla ha obligado al PSC a salir en defensa del honor de su primer secretario para no perder la batalla ante sus propias bases. Éstas, en los primeros días de la crisis, veían cómo su primer secretario asumía en solitario la presión, sin demasiados apoyos de un PSOE poco dispuesto a mojarse por ese socialismo catalán al que responsabilizan de haberlos metido en el jardín de la reforma estatutaria. La sensación de soledad, sin embargo, se ha disipado. Al menos, así lo argumentan los dirigentes del PSC después de que la última Ejecutiva del PSOE se comprometiera a revisar la Ley de financiación de partidos antes de verano, para centrar el debate en las donaciones anónimas- -de las que se benefician principalmente PP, CiU y PNV- y de que la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, saliera en su defensa.